lunes, noviembre 05, 2007

La Triste, pero Fantástica Historia del Niño Tortuga y la Chica Pájaro.

Capitulo IV, lo pongo pues ya estoy en el XX, cuando veo distancia veo seguridad, esta novela me hace pasar los mejores ratos.




IV

Hemos hablado mucho de bibliotecas, tomos arcanos y grandes sabios; pero generalmente los usuarios de las bibliotecas están lejos de ser sabios, estudiosos o alumnos de alguna gran tradición cultural. Alex amaba las bibliotecas, especialmente desde que había sido diagnosticado, algo tardíamente, con el síndrome de asperger, esa divertida enfermedad que define a la persona, dándole un aspecto normal, capacidad normal de inteligencia, algunas habilidades especiales en áreas restringidas, pero inmensos problemas para relacionarse con los demás y que en ocasiones (en el caso de Alex, siempre) presentando comportamientos inadecuados; la biblioteca era perfecta podía estar callado, y nadie le podía obligar a pronunciar palabra alguna. Aquí podía sentarse a trabajar, hacer sus dibujos, los que tenían motivos muy parecidos a los que hacía a los trece años, de hecho puedo decir sin miedo que TODO en él parecía de trece años, quizás no su metro ochenta de altura, o su pelo largo, acompañado de una barba amarilla cada vez más profusa, que aseguraba mantener lejos a la mayoría de los mortales, a todos menos Montegrande, un estudiante de filosofía unos años menor que nuestro niño tortuga. El buen Montegrande era de aquellas almas que no se atreven por si mismos a vivir aventuras, o lucir extraño a los demás, es por eso que andaba con el ser más “original” del campvs.
A los veintiocho años Alex ya tenía dos títulos, uno en Arqueología, otro en Artes Plásticas y estaba estudiando una tercera carrera, Estética, aunque generalmente buscaba lo concreto, lo seguro, nada resbaloso o elusivo, pero ya que podía hablar de todas las civilizaciones al este del Nilo sin siquiera tomar una pausa para respirar, ya entendía su arte, era hora de mirarlos más de cerca. Aunque la verdad todo era una mentira, una cubierta para entender eso que había pasado hace tanto tiempo, ese ser sin rostro, esa ciudad, necrópolis. No había cultura que respondiese esa pregunta, Alex estaba a punto de rendirse en un mar de frustración.
-Hoy la vi – Dijo Montegrande. – el decano tiene dos, pero sólo pude ver una.
-¿Cómo es? – Respondió Alex sin emoción.
-No sé decirte, es como un mono y una merluza.
-Una Sirena Fiji.
-Sí, eso creo.
-El viejo no tiene nada entonces. – Alex no apartaba los ojos del papel que dibujaba. – Nadie tiene nada en serio.
Ambos chicos tenían una afición a la criptozoología, misa que compartían con el decano de la facultad, ser al que evitaban tanto como se podía.

El decano era el conocido Señor Fillipi, un hombre de cincuenta años recién cumplidos, calvo y delgado, de dedos nerviosos, manos heladas, pero sudorosas, siempre vestía el mismo traje negro, aunque debo ser completamente sincero, al menos en esta etapa de descripciones, Fillipi era un aspirante de tirano, un hombre que había toda su vida soñado con tener un grupo de gente para imponer su orden, y terminar con años de abuso por parte de sus pares. Ahora, tenía su bello nicho de esclavos en los estudiantes, encontraba en la búsqueda de criaturas fantásticas, la posibilidad extraordinaria de destruir un poco del cielo. Esa tarde el buen decano encontró diversión en ver una versión restaurada de Casablanca, mientras soñaba con su descubrimiento, la falsa sirena.
Entre los recursos mejor usados el decano estaba el despedir a un profesor muy querido, provocar molestia entre el alumnado, extraer luego a quienes más protesten por la desaparición de este profesor, era una manera de control social que debía repetir cada dos o tres años, el último expulsado era una vieja profesora de química inorgánica, había estado en la universidad por muchos años, tantos o más que él mismo, lo que hizo que su golpe fuese magnífico, eso y la sirena, los deleitaban amorosamente, una caricatura humana, con plena consciencia de ello. Los ojos se cerraron, entonces escucho, o soñó, o algo entre medio, con una criatura en forma de pájaro que se erguía como una sombra tras su sofá.
-Maestro… no se de vuelta se lo ruego.
-¿Quién eres?
-Alguien que sabe de su grandeza, del espíritu que lleva dentro.
-Deja de adularme, demonio, ¿vienes a robar mi conocimiento?
-¿Qué conocimiento? – No pudo evitar una risa, era verdad después de todo, los humanos SI creían saber cosas.
-Bueno… es que yo pensé…
-Nada, vengo a ofrecer un trato.
-¿Trato?
-Sí. Yo te pido algo y te doy algo, un trato.
-Sé lo que es un trato.
-Bien, pensé que debía explicarte eso también. Muy bien, primero deja presentarme, Kilim es mi nombre y soy, bueno era, un dios.
Los muertos, los verdaderamente muertos, no aquellos que sólo dejan de existir, son seres muy extraños, egoístas, incapaces de escuchar a otros, a menos que ese otro sea el objeto de una cruel venganza, el decano estaba rodeado de esos muertos, los veía pasar atravesando murallas sosteniendo conversaciones con ellos mismos, como maniquís huecos, muñecos del destino.
-¿Quiénes son todos estos? – preguntó desesperado el decano.
-Te pido mil perdones, Como te dije, yo era un dios, ahora soy, bueno, lo que llamarías un demonio. Lo malo es que en la religión que ejerzo de demonio, no hay infierno y los castigados viajan con sus demonios…
-O sea, que los condenados viajan contigo,
-Así es. Algo molesto, además no puedes hablar con ellos, solo los escuchas lamentándose, puedes lastimarlos, pero eso te entretiene sólo un momento, ¿cuántos alaridos puede soportar un hombre?
-Buen punto.
-Vamos al grano, tu tienes en este simulacro de universidad dos grandes tesoros, que yo necesito para terminar un plan que comencé hace algunos años… un plan que me devolvería la condición de dios.
-¿Qué me ofreces?
-Pues te ofrezco lo que siempre has soñado, visión sobre el mundo real…
-Ya puedo ver muy bien el mundo como es… es el OTRO mundo el que quiero ver.
-Es una cosa de puntos de vistas, si quieres verlo así, pero la verdad, teniendo en cuenta tamaño, población, cultura y poder, es que este es el OTRO mundo, el reflejo del Verdadero Mundo, el que quieres conocer, podrás verlo con tus propios ojos.
-Muy bien, ¿qué quieres que te de entonces?
-Por ahora un espacio en tu cuerpo, no puedo ir por ahí luciendo como un pajarraco.
-¿Por cuánto tiempo?
-Lo necesario, lo necesario.
-Bueno, está bien, pero no quiero perder la conciencia.
-Serás testigo de todo lo que yo haga.
-Excelente.
La fusión fue perfecta, ambos caracteres se parecían más de lo que dos seres de dimensiones distintas se habían parecido nunca antes. A este escribano le gustaría decir que hubo relámpagos, truenos y otras exhibiciones de poder natural, pero es mentira, nada dio a sospechar lo que ocurría, absolutamente nada.

2 comentarios:

0x0xrickx0x0 dijo...

Hola Maestro JSFlores bueno genial el carto capitulo lo esperaba xD y bueno muy pronto recien tendre el libro de alicia xD , aproposito, esto no creo q me sueda ya q mi tio es un cuentero de los de primera categoria. bueno y este libro nuevo piensa usted¿ sera una competencia para alicia? ¿ para cuando cree lanzarlo? y una ultima ¿ en Enero-Febrero estara por santiago?

bueno me despido
suerte esta genial

.,..,,.,.,.0x0xrickx0x0.,,.,.,.

jlflores dijo...

Este universo, estaba en mi cabeza hace mucho Arcana y Alicia viven en mundos paralelos a él, no compiten entre sí, son lo que son, diferentes y bueno Sergio Lantadilla aplica en Alicia cosas que no podría replicar otro dibujante.


Ironiko pronto publicará muchas cosas nuevas, ya lo verás, espero te gusten. No sólo mías, otros autores jovenes están invitados, también recibimos propuestas si es que quieres aportar.

En enero y febrero estaré trabajando como siempre.