viernes, junio 29, 2007

Una conversación con Margarito




Es un gusto poder compartir con Margarito, el rey de los hombres lobos, esta noche de luna llena, bueno queremos que se presente ante nuestra curiosa audiencia:

- Bueno mi nombre es Margarito Gerbacio Lupazo, soy uno de los personajes de ALICIA LA NIÑA VAMPIRO.


- Ya veo, pero cuentenos, ¿qué lo define a usted?


-¿Definirme? Pues el hecho de ser un hombre lobo te da muchas perspectivas, como encotrarse con seres que te pueden odiar por que simplemente no eres como ellos.


-¿Ha sido descriminado?

-¿No has visto esos letreros? "No se aguantan licantropos", "no se admiten mascotas" y esas cosas. Pues sobran... y están los cazadores que te quieren usar como alfombra, buenoo es duro como ha visto ya.

-Veo que ser un hombre lobo requiere fortaleza.



-Ser cualquier cortaleza requiere fortalez estos días, mi amigo.


-Hableme de Alicia y el segundo libro.

-No hay mucho que pueda decirte, sólo que será una gran revolución, no porque la gente se vuelva loca en las calles o algo así, lo que nunca debe descartarse; pero este libro cambiará muchas vidas, si no la de los lectores, quizás la de nosotros, los actores.

-¿Quiere decir algo sobre sus fuentes de inspiración?

-¿Las mías? pues bien, Long Chaney Jr, que saldrá como invitado en este libro, es una gran inspiración. Chewbaca también es un ejemplo. Literariamente cito mucho a Camus, Sartre, incluso Kirkeergard me ha servido para dar forma a este personaje, o mejor dicho, lo que soy ahora, la licantropia no es una cosa que tomas y dejas.

-Así es, muchas gracias y nos vemos en la próxima.

-Hasta luego.

miércoles, junio 27, 2007

Aperitivo de ALicia II


Rapsodia Sepulcral


Esqueleto se
enamoró de una
estrella negra;
la cual guardó
bajo su pecho
como su tesoro
más grande

hasta que un día ella
dijo:
las estrellas al cielo
y ahí debo volver,
no puedes atarme
a la tierra

y al cielo
fue devuelta

la tristeza consumió
al pobre esqueleto

y tanto fue el dolor
que decidió
comenzar a vivir

martes, junio 26, 2007

Salomón y Asmodeus




La tradición judía relata que cuando el rey David se encontraba en los umbrales de la muerte, llamó a su hijo y sucesor, Salomón, para la despedida final. Salomón era joven, inexperto y estaba muy preocupado por la corona que pronto sería suya. Le rogó a su padre que le dejara algo que pudiera serle de ayuda en tiempos de crisis. Su padre le dió un joyero que contenía una moneda. "Cuando te encuentres en aprietos", dijo David, "abre este estuche y mira la cara de la moneda. Pero cuando te encuentres en la cima del bienestar, vuelve a abrirla y dale la vuelta y mira el lado opuesto. Que Dios sea contigo, hijo mío". Y murió.

Los años pasaron y Salomón se encontró asediado por problemas graves. Entre los altos rangos de sus oficiales mayores se gestaba una rebelión. Las varias esposas con las que había casado le exigían opuestos caprichos, llegando incluso a construir altares para los dioses extraños que en sus países de origen acostumbraban a idolatrar. El inmenso peso económico y logístico de construir el primer Templo para el Dios de Israel era casi imposible de resistir.

Salomón estaba abatido y apesadumbrado cuando recordó el consejo de su padre y abrió el joyero. En la cara de la moneda leyó las palabras hebreas: Gam zeh ya'avor que significan "Esto también pasará". Se sintió profundamente reconfortado por el mensaje y volvió a tomar el control de su destino con confianza y decisión. Se superaron los obstáculos. Se disipó la rebelión. Se terminó el glorioso Templo de Dios, un Templo cuya gloria física y espiritual ensombrecía toda forma de culto pagano en Israel. Los barcos de Salomón surcaron los mares y trajeron gran prosperidad a su pueblo. Desde todos los lugares, los altos y los poderosos hacían peregrinaciones para rendir tributo a Salomón, a sus riquezas y a su sabiduría. Sentado en el cenit, Salomón olvidó las últimas palabras de su padre. No volvió a abrir el joyero.

Fue entonces cuando Asmodeo, Rey de los Demonios, golpeó la puerta de su corazón. Según la leyenda, Asmodeo había sido llevado encadenado ante el rey Salomón y convertido en su esclavo. Tener tanto poder sobre el Rey de los Demonios era otro logro supremo que enriquecía el orgullo de Salomón e aumentaba su sensación de ser invencible.


Sucedió que cierto día, el Rey le dijo a Asmodeo que no entendía cuál era la grandeza de los demonios, si el rey de todos ellos podía ser encadenado por un mortal. Asmodeo respondió que si Salomón le quitaba las cadenas y le prestaba su anillo mágico, podría probarle los poderes que poseía. Salomón aceptó. El demonio se puso de pie ante él, con una de sus alas tocando el cielo y la otra apuntando hacia la tierra. Tomó a Salomón, que le había entregado su anillo protector, y lo llevó volando a cuatrocientos kilómetros de Jerusalén, y luego se designó a sí mismo como rey.

Durante tres humillantes años, Salomón vagó por la tierra de Israel, viviendo con lo que le daban en las casas donde pedía de comer. Una y otra vez exclamaba: "¡Soy Salomón, Rey de Jerusalén!" Sus palabras provocaban burlas y risas estridentes. "El más sabio de todos los hombres" era ahora considerado un loco de atar. Era un castigo que le hizo prestar atención a una voz mortecina del pasado. Recordó la moneda y la leyenda: "Esto también pasará". Sintiéndose profundamente reconfortado por el mensaje, volvió a tomar el control de su destino y después de grandes luchas consiguió recuperar su trono y su riqueza. Fue entonces cuando otra vez en la cima de la gloria pensó de nuevo en la moneda y en su reverso. Si en los tiempos difíciles le había ayudado a superar todos los obstáculos cual podría ser el mensaje que la moneda encerraría para los momentos de gloria. Salomón abrió el joyero que su padre le entrego al morir, tomo la moneda le dio la vuelta y leyó: "Gam zeh ya'avor" , "Esto también pasara" y así fue como Salomón se convirtió realmente en el ser humano más sabio de todos los tiempos.

lunes, junio 25, 2007

Neron, Escena III

Escena III

(Nerón, Seneca, luego Epaphroditos)

Nerón

¿Por qué me llaman criminal? He dado todo por ellos.

Séneca

Es de sabios mirar sus errores, son los Senadores mi señor, lamentan la muerte Sexto Burrus, yo mismo lo lamento muchísimo.

Nerón

Claro que lo lamentas, eres un moralista, un estudioso del alma humana, tienes tiempo para horizontes, esperanzas, sueños y aspiraciones, en lo personal, eso me aburre un poco, te vuelves cansado.

Séneca

Es agradable saber que ya no te soy útil.

Nerón

Séneca, amigo mío, sigues siendo muy útil, lo que ya no eres es divertido. Sabes que estamos en una cuesta pesada de nuestras vidas, mi madre ha muerto, muy lamentable, y los políticos me hacen lucir como una caricatura, una burda imagen de tirano.

Séneca

No, has sido tú, que en estos ocho años te has consagrado a hacer una burla de ti mismo. Sé bien que Octavio mismo cometió crímenes para mantener el Estado,.pero tu sientes tal vergüenza de los tuyos que los haces parecer como los crímenes de un loco, y no tienes ese derecho, pues te eximiría de responsabilidad. Eres un hombre con el poder de manejar al imperio más grande que ha existido, estás en la silla de Alejandro, pero quieres parecer como un delicado griego que contempla los juegos todos los viernes.

Nerón

Veo que has leído mucho de mí.

Séneca

Todos lo hacen.

Nerón

Veo.

Séneca

Tus enemigos se agrupan entre los nobles, no son peligrosos, son soñadores, retículos pretendientes a tiranos, mucho más dañinos y peligrosos que tu. Por eso te he defendido con mi letra, brazo y garganta. Pero no hay texto que pueda salvarte de ese germen de demonio que tienes en el pecho, el tártaro te está mirando, y creo que quieres ser devorado.

Nerón

Has hablado con un emperador, con un dios si gustas, y te mantienes tan duro como siempre. ¿No extrañas esos años cuando Sextus y tú gobernaban todo con mi madre? Con sus pequeñas trasgresiones y su espíritu falsamente correcto. Mantuvieron al Estado en una gran mediocridad. No permitiré eso.

Séneca

Lo agradezco, quiero retirarme a Hispania, descansar. No volveré jamás a la vida política, ni a escribir, me iré a hablar con pájaros y amigos; mi fortuna se la obsequio al estado, para que cumpla tus sueños.

Nerón

Te lo concedo, pero te castigo a seguir siendo rico. Por ahora conservarás tus pertenencias, ¿crees que no veo que quieres ganarte al pueblo estando a su altura? No, vuelve a Hispania, nos veremos.

(Entra Epaphroditos)

Epaphroditos

¡Mi señor! Los hombres de bretaña se han levantado contra usted.

Nerón

Veo. Que Galba use sus fuerzas con ellos.

Epaphroditos

Mi señor, son héroes de la guerra contra Bodicea.


Séneca

Deberías negociar…

Epaphroditos

Los legionarios no estarán felices de matar romanos.

Nerón

Sus excusas de esclavos y eruditos no me sirven, ¿no pueden ver que son unos idiotas? Séneca vete antes de que decida castrarte en público. Epaphroditos, que Galba se haga su trabajo o lo ejecutaré.

(Séneca sale)

Epaphroditos

El viejo volverá

Nerón

Sabemos eso, pero ahora quiero dormir, ha sido un día muy pesado, y a esos héroes, todos muertos, y con ejemplar furia, no quiero que la región copie a los Judíos.

(Nerón sale de escena. Epaphroditos aguarda un momento)


Epaphroditos
Los artistas no deben gobernar…

(Sale de escena)

domingo, junio 24, 2007

Jason y los Argonautas




Jasón y los argonautas:

Jasón es un héroe tesalio. Aesón, su padre, era hijo de Creteo y de Tiro (la que fue amada por Poseidón). Fue despojado de su reino, el país de Iolcos, por su hermanastro, Pelias, hijo de Tiro y de Poseidón. No obstante, su hijo Jasón fue criado por el centauro Quirón. Llegado a edad adulta, Jasón dejó el Pelión y se presentó en Iolcos, cubierto por una piel de pantera, con una lanza en cada mano y el pie izquierdo sin sandalia. Pelias estaba celebrando un sacrificio; al ver a ese hombre, tuvo miedo, pues un oráculo le había aconsejado "desconfiar del hombre que no tuviera más que una sandalia". Jasón se acercó al rey y le reclamó el reino que, según decía, le pertenecía legítimamente.

Pelias, sin rehusar abiertamente, le pidió que antes trajera el vellocino de oro del carnero que antaño se habían llevado Frixo y Hele desde Grecia a Cólquida. Ese vellocino, como se sabía, se hallaba en un bosque consagrado a Ares, en Colcos, y el rey Aetes, hijo del Sol y de la Oceánida Perseida, lo había confiado a la custodia de un dragón maligno.

Pelias, al enviar tan lejos a Jasón, estaba convencido de que no volvería. Jasón aceptó la misión y empezó por pedir consejo a Argos, hijo de Frixo y Argos, por indicación de Atenea, construyó el primer gran navío, el Argos, capaz de llevar a Cólquida, es decir, al fondo del Ponto Euxino, a Jasón y a los compañeros que él eligiera. Esa nave se construyó pronto, en el puerto de Pagase, en Tesalia, con madera cortada en el Pelión, pero la pieza de proa era un trozo de encina procedente de Dodona (el bosque donde Zeus daba sus oráculos): proporcionado por Atenea, ese trozo de encina tenía el don de la palabra y podía profetizar.

Los compañeros no tardaron en afluir. Jasón retuvo a unos cincuenta. Las listas que dan los autores son diversas: no obstante, algunos se encuentran siempre: Orfeo, el músico, que había de marcar el compás a los remeros, Tifis, el piloto, instruido por Atenea, el adivino Idmón, los hijos de Bóeras, el Viento del Norte, Calais, Cetes, y luego Cástor y Pólux, y sus dos primos, Idas y Linceo. Heracles es nombrado a veces, pero el destino le prohibía ir a la Cólquida, y un episodio del viaje explicaba cómo se había detenido por el camino para buscar al joven Hilas, a quien amaba, y al que las ninfas de un manantial habían arrebatado cuando sacaba agua. El viaje comenzó bien. Los presagios eran favorables. La primera escala fue Lemnos, donde no había más que mujeres, pues estas habían matado a todos los hombres, que les habían sido infieles a consecuencia de una maldición lanzada por Afrodita.

Las Lemnianas fueron amables con los navegantes, y éstos les dieron hijos, fundadores de una raza nueva. Al pasar por Samotracia, los Argonautas se hicieron iniciar en los misterios de los Cabiros, que se celebraban en la isla. Luego, penetrando en el Helesponto, fueron recibidos favorablemente por los doliones y su rey Cícico, en el país de Cícica. Se hicieron a la vela, pero el viento giró durante la noche, y, antes del alba, estaban de nuevo con los doliones, que no les reconocieron, les tomaron por piratas pelasgos y combatieron con ellos. En el curso del combate, el rey Cícico fue muerto. Cuando se levantó el día, se reconocieron, quedaron desolados, y Jasón fundó unos juegos fúnebres en honor de Cícico. La etapa siguiente condujo a los navegantes a la costa de Misia. Allí fue donde se perdió el joven Hilas, y Heracles, partido en su busca, no volvió a tiempo para la marcha de la nave.

El Argos llegó entonces entre los bebricios, cuyo rey era Amico, que obligaba a los viajeros a luchar contra él en pugilato. Fue Pólux quien recogió el desafío y mató al rey, o, según otros, le hizo prometer que se conduciría mejor en lo sucesivo. Al día siguiente, la tempestad arrojó al Argos a la costa de Tracia, en el país de Fineo. Este era un adivino ciego, hijo de Poseidón, y los dioses le habían afligido con una maldición singular. Cada vez que quería comer.

Las Arpías, demonios alados, se precipitaban sobre él, arrebatando los platos y manchando el resto. Calais y Cetes, que eran alados, como hijos de un dios del Viento, se precipitaron en persecución de las Arpías, las alcanzaron y les hicieron prometer, por el Estigio, no importunar más a Fineo. Este, agradecido, les reveló el porvenir a los Argonautas; les aconsejó desconfiar de las Rocas Cianeas (las Rocas Azules), llamadas también Simplegadas (las Rocas que se chocan). Eran escollos que guardaban la entrada al Ponto Euxino, y, cuando una nave quería pasar, se precipitaba uno contra otro, para cerrar el paso.

Fineo dijo a los Argonautas que, antes de franquearlos, hicieran una experiencia: enviar por delante una paloma, que volara a través del paso; si ella lo lograba, la nave podría seguirla: si no, inútil obstinarse. Los Argonautas siguieron ese consejo. La paloma logró volar entre las dos rocas, que no le atraparon más que una pluma de la cola. Cuando los escollos se separaron, el Argos se lanzó a toda velocidad; franqueó el paso y no dejó en la aventura más que una tabla de popa. A partir de ese momento, las Rocas Cianeas quedaron inmóviles y el camino del Ponto Euxino estuvo definitivamente abierto. Tras una escala en el país de los mariandines, donde el adivino Idmón (que había previsto su muerte desde el comienzo) fue muerto en una cacería por un jabalí, el Argos superó la desembocadura del Termodonte y llegó a la Cólquida. El piloto Tifis había muerto poco antes. Le reemplazó en el gobernalle héroe Ancéo.
Medea:
Una vez en Colcos, Jasón expuso al rey Aetes el motivo de su llegada. El rey no rehusó a entregarle el Vellocino de oro, pero puso algunas condiciones: Jasón debía, ante todo, imponer el yugo a dos toros de cascos de bronce, regalo de Hefesto, que exhalaban fuego por las narices. Luego, con ayuda de ese tiro, debía arar un campo y sembrar los dientes de un dragón -el dragón de Tebas-. Nunca habría podido Jasón cumplir esas condiciones si no le hubiera ayudado la hija de Aetes, Medea, que había sentido por él una viva pasión. Ante todo le hizo prometer que la tomaría por mujer y la llevaría a Grecia con él, y luego, como era maga (igual que Circe, de quien era sobrina), entregó a Jasón un bálsamo con el que debía untarse antes de afrontar los toros, y le enseñó lo que había de hacer luego. Jasón, debidamente prevenido, logró domar los toros, arar el campo, y, cuando hubo sembrado los dientes del dragón, se apresuró a esconderse, pues de la tierra arada surgía una cosecha de hombres armados, con intenciones hostiles. Jasón, desde su escondite, lanzó en medio de ellos una piedra. Los guerreros se acusaron recíprocamente de haberla lanzado y se mataron entre sí.

No obstante, Aetes no cumplió su promesa; incluso intentó pegar fuego al Argos. Pero Medea, por sus sortilegios, durmió al dragón que guardaba el vellocino y se escapó con Jasón, en la nave, llevándose a su hermano pequeño, Apsirto. Aetes partió en su persecución. Para retardarle, Medea mató a su hermano y tiró sus miembros dispersos al mar. Aetes perdió un tiempo precioso recogiéndolos. Tras de lo cual, ya fue demasiado tarde para continuar la persecución.

Durante ese tiempo, el Argos penetraba por las bocas del Danubio (el Istros) y subía por el río. Por ese camino, llegaron al Adriático (la geografía de esta leyenda es bastante incierta). Zeus, en ese momento, levantó contra ellos una violenta tempestad. La pros del navío se puso a hablar y reveló que los Argonautas llevaban la pena del asesinato de Apsirto y que tenían que ir a hacerse purificar por Circe. El Argos subió por el Po (Eridan), llegó al Ródano y volvió a bajar hasta junto a Circe, en la isla de Aeaea. Circe purificó a Medea, pero se negó a recibir a Jasón. Y el navío volvió a zarpar. Guiado por la propia Tetis, por orden de Hera, atravesó sin obstáculo el mar de las Sirenas. Orfeo cantó para evitar a los marinos la tentación de escuchar el canto de esos pájaros maléficos, pero uno de sus compañeros, Butes, prefirió a las Sirenas y saltó al mar. Afrodita le salvó y le estableció en la región de Lilibeo (Marsala). Continuando su ruta, y atravesando el estrecho de Caribdis sin daño, el Argos abordó Corcira, la isla de los feacios. Allí los argonautas encontraron una tropa de colquidianos lanzados en su persecución por Aetes.

El rey del país, Alcinoo, rehusó entregar a Jasón y Medea, porque se probó que eran marido y mujer, y ya no dependían de Aetes. Apenas el Argos abandonó Corcira, una violenta tempestad le lanzó a las Sirtes. Llevando la nave sobre las espaldas, a través de las arenas, llegaron al lago Tritonis, cuyo dios, Tritón, les enseñó el medio de volver al mar. Cuando, en su camino, quisieron abordar Creta, tropezaron con un gigante llamado Talos, un "robot", obra de Hefesto, que guardaba la isla por cuenta de Minos. Desde lejos lanzaba rocas enormes contra los barcos que se acercaban. Y, tres veces al día, daba la vuelta a la isla. Ese Talos era invulnerable, pero en el tobillo, bajo una piel muy espesa latía una vena de la que dependía su vida.

Medea le hizo enfurecerse con visiones engañosas, hasta que consiguió que se desgarrara el tobillo en una roca, con lo que murió. Los Argonautas pudieron desembarcar, pasar una noche en la orilla y zarpar al día siguiente. Pero, en el mar de Creta, de repente quedaron envueltos por una espesa nube. A ruegos de Jasón, Apolo les envió un chorro de fuego que les enseñó, muy cerca de ellos, un islote donde pudieron fondear. Dieron a ese islote el nombre de Anafi (la Revelación). Luego, siguiendo la Eubea, el navío llegó a Iolcos, al cabo solamente de cuatro meses de viaje, llevando el Vellocino de oro. Jasón, después, fue a consagrar la nave, en Corinto, como exvoto a Poseidón. Las hazañas de Jasón no habían terminado.

Como Pelias rehusaba entregar su reino al joven, Medea persuadió a sus hijas, las Pelíadas, para que rejuvenecieran a su padre con encantamientos cuyo secreto le confió. Pero la receta que les dio no era verdadera, y las Pelíadas sólo lograron matar a su padre. A consecuencia de ese crimen, Jasón y Medea hubieron de refugiarse en Corinto, donde vivieron diez años. Al cabo de ese tiempo, Jasón se casó con Medea y se prometió con Creusa, la hija del rey Creón.

Medea envió entonces a la muchacha un traje nupcial que le infundió un fuego violento en las venas; todo el palacio real ardió, con Creusa y Creón. Mientras, Medea mataba a los dos hijos que había tenido de Jasón y se escapaba en un carro alado. Jasón, tras todas esta aventuras, volvió a Iolcos y recobró su reino de Acasto, el hijo de Pelias, que había sucedido a su padre. Medea llevó algún tiempo una vida errante. Se quedó algún tiempo en Atenas, cerca de Egeo, pero hubo de abandonar el país. Halló refugio en Asia, en el país de los medas, que le debe su nombre, y luego volvió junto a su padre, a quien le hizo recobrar el reino, que, mientras tanto, le había quitado Perses, el propio hermano de Aetes. Una tradición decía que Medea nunca había muerto, sino que había sido transportada viva a los Infiernos para ser allí esposa de Aquiles.

viernes, junio 22, 2007

Nerón: Escena II acto primero

Escena II

(Nerón camina por su salón, cerca de un balcón, Faustus y Agripina entran por el otro costado)

Agripina

Salve César.

Nerón

Mujer no me interesan tus saludos. Es tu reporte el que me tiene devorando mis uñas y contando las grietas el techo.

Agripina

No por tus ansias se harán más veloces las diligencias.

Faustus

Pero si te interesa, Sexto está muerto. Ya nadie sabe más tus secretos, y a quien le temes por la noche.

Nerón

Sí temo o no por la noche es cosa mía. Faustus, te mataré a ti tarde o temprano, pero como me has servido, te doy tregua y te doy tiempo de huir.

Faustus

No huiré, esperaré el designio de mi muerte tranquilo en mi villa. (mira a la mujer) Agripina, te deseo el bien, aunque no sea siempre prudente.

Agripina

Hablas en acertijos hombre, vete, desaparece de nuestra vista.

(sale Faustus)

Nerón

He negociado la paz en el oriente, los Partos no nos acosarán este año. Y las legiones han destrozado a la perra Bodicea en bretaña.



Agripina

Y a ninguno de esos lugares has ido.

Nerón

¿Mi madre me llama cobarde?


Agripina

Sé lo que eres, te llevé en mi vientre, no eres un cobarde, eres algo más. Algo que yo preparé como una receta bien cocinada. Te enseñé a matar, a crear, te di poesía y te di veneno, estoy contenta, salimos de la nube que Claudio nos tenía encima, nos volvimos fuertes, y trajimos paz. Quitamos unas cuantas riquezas a los Senadores y se las dimos a la plebe; ellos nos aman, hijo mío, sus hijos son los que mueren en las guerras, sin ellas, pueden crecer y multiplicarse. Incluso perseguimos a los judíos cristianos, como nos pidieron. Somos los mejores soldados que el pueblo ha tenido, y todo gracias a estos años de sacrificio. (besa los labios de su hijo, se aparta y toma un pergamino) ¿Conservas los poemas griegos que te regalé?


Nerón

Mi poesía es aun mejor madre.

Agripina

Así es hijo, pero podrías contemplar el alma de alguien más, quizás sólo por curiosidad.

Nerón

¿Curiosidad? Yo no tengo tiempo para esas cosas, y el alma humana y ano me interesa, conozco sus extremos. Caligula creyó romper esa naturaleza, y terminó enloquecido, jugando a ser un dios, pero no era ni Plutón, ni Júpiter, ni siquiera Juno, era un hombre que quiso no ser un hombre. Esa negación lo enloqueció. Madre, sé bien como es el alma humana, soy el mejor ejemplo de lo que ella habla. Amo la generosidad y la crueldad del hombre, no me hables como si fuese un pobre filosofo, soy el imperio madre mía, me criaste para ser la suma de todos los hombres que habitan en él.

Agripina

Entonces mi misión está completa. ¿Me has reemplazado por tu dulce amante? Popea, la mujer casada.

Nerón

Sí, sé que te opones a su divorcio, verás a esta altura ya nadie puede decirme que debo hacer o sentir, pero seré un hijo agradecido. Te doy mis más sinceras gracias. (Saca una daga) Y sé que no se me condenará por esto, pues el odio que sembraste es casi tan grande como el amor que ahora siente el pueblo por mí. Hasta la vista Agripina, la menor.

(Un puñal se clava algo más debajo del ombligo, ella cae de rodillas, se arrastra unos momentos, Nerón se abalanza llorando sobre ella, queda cubierto de sangre)

Agripina

Saludaré a las furias por ti.

Nerón

Que sea lo que quieras mujer, ahora, silencio, estoy llorando a mi madre. Y la amargura no me deja pensar.

(levanta a Agripina y la deposita en un asiento, quita la ropa dejándola completamente desnuda, y comienza a pintar el cuerpo de la mujer con su sangre, ordena el cabello de la mujer, sonríe un poco)

Nerón

Eres una hermosa pieza de arte. Amada mía. Madre.

(entra Epaphroditos)

Epaphroditos

¿Qué quiere que haga con ella?

Nerón

Deja que la mire un rato, luego llévatela, pero por favor no nos dejes.

Epaphroditos

Debemos tener cuidado, es verano y esto apestará pronto.

Nerón

No me gusta que un asesino me hable así, sienta tu cuerpo donde quieras y bebe con nosotros, a mi madre la agrada la bebida, ¿sabías?

Asesino Uno

No señor, no sabía.

Nerón

Así sobrellevó su matrimonio con Claudio. Así mismo soportó su asesinato también. A mi no me matarán esos Senadores de paja y oropel. Yo los mataré si intentan cualquier cosa, asesino puede llevártela. Aunque tanto hablar de matar me perturba, no soy un criminal, un emperador no puede ser un criminal, puede ser un mal emperador, pero nunca un criminal.

Epaphroditos

Así es señor.

Nerón

No soy Caligula, soy un artista, mis poemas son fuertes y vuelan al Olimpo con sus alas limpias. El pueblo me ha premiado, ¿sabías que me han hecho estatuas y efigies por todo el imperio?

Epaphroditos

No señor, no lo sabía.

Nerón

Así es, y no sólo eso. Somos los héroes, los libertadores que hunden a los nobles. Eso debe tener un mérito.

Epaphroditos

Sí mi señor.

Nerón

Eres un buen hombre, a pesar de ser un criminal. Llévate el cuerpo y tráeme a Séneca, quiero que alguien me lleve la contrario por un momento.



(El asesino se lleva el cuerpo)

Nerón

Despejemos el tablero, debemos comenzar a jugar muy pronto.

(se cierra la escena, mientras Nerón comienza a mirar por su balcón)

jueves, junio 21, 2007

Howlin Wolf: mis blues son tuyos.

Chester Arthur Burnett nació en West Point, Mississippi, en 1910. Sus padres trabajaban en una plantación en Rulesville, no lejos de la plantación de Will Dockery, donde residía Charley Patton. Patton enseñó a los Wolf los rudimentos de la guitarra blues del Delta y, aunque Wolf nunca llegó a ser un gran guitarrista, almacenó estrofas que aprendió de Patton y sus contemporáneos para utilizarlas en el futuro.
Cuando creció, Burnett medía 1.90 m. y pesaba 143 kilos, por lo que le pusieron apodos como "Bull Cow" y "Big Foot Chester". Hay varias historias sobre el origen del nombre Howlin' Wolf (El lobo que aúlla) aunque la verdad tal vez sea menos importante que la forma en que Burnett llegó a encarnar el papel que implicaba el nombre. Grande, temible, solitario y misterioso, Wolf ya era una imponente figura del Delta a finales de los años treinta.

Wolf vagó por el Delta durante algún tiempo en compañía de Robert Johnson y Rice Miller (Sony Boy Willamson) que se caso con la hermana de Wolf y le enseño a tocar la armónica. Sin embargo la mayor parte del tiempo estuvo trabajando en el campo con su familia. En 1941 se alistó en el ejercito, Tras la guerra Wolf regresó a las labores del campo en Mississippi, pero debió de intuir que algo se estaba gestando y en 1948 formaba el núcleo de su banda en West Memphis. A continuación vinieron sus trabajos como disc jockey y artista en vivo en la KWEM. Sus programas en directo en la KWEM tenían fieles seguidores "atraía mas gente a un club que nadie que haya estado nunca en la ciudad" según Rufus Thomas.

Sam Phillips era disc jockey en la WREC de Memphis y en 1950 inauguró el Memphis Recording Service que ofrecía grabaciones para bodas funerales y reuniones cívicas. Dándose cuenta de que había un mercado para los talentos del blues local, Phillips grabó a B.B. King para el sello de los hermanos Bihari, RPM, de la Costa Oeste en 1950. En seguida se puso a buscar a otros bluesmen : "Cuando lo escuche me dije: éste es para mi, encarna lo mejor del alma humana". Phillips tuvo a Wolf en su estudio por primera vez en la primavera de 1951. "Sus ojos se iluminaban y podías ver las venas de su cuello y, amigo, no había nada en su cabeza mas que la
canción" recordaba Phillips del hombre que consideraría su mayor descubrimiento. "Cantaba con su maldita alma".

Wolf ha sido calificado de primitivo, pero su primitivismo era deliberado y se puede comparar con el de los pintores cubistas que yuxtaponiendo elementos primitivos de forma inesperada crearon el arte de vanguardia. Wolf comprendía lo que estaba haciendo. Para reconstruir esta música tuvo que desnudarla primero hasta sus fundamentos escenciales. Su canto, con cambios de blues estándar ante un único acorde y repetitivos riffs se convirtió en uno de sus recursos favoritos y aparece en muchas de sus grabaciones mas potentes.








Una de las mas siniestras fue "No Place to Go" (1954) , en la que la banda toca un riff de cinco notas, asaltando el compás al principio de cada repetición al igual que la aguja que se queda atascada en un disco rayado. La monotonía del repetitivo riff es auténtico primitivismo, el salto sincopado que anuncia cada frase de cinco notas imita la caída de un martillo a la manera de un canto de trabajo de la prisión.

Puede que Muddy Waters cantara "deep blues", pero Wolf utilizaba raíces que
eran aún mas profundas.Sam Phillips envió las grabaciones que efectúo de Howlin' Wolf en Memphis a Chess, pero luego los hermanos Bihari de RPM contrataron a Ike Turner para que grabara a Wolf para RPM. Moanin' at Midnight (Chess 1479, editada
el 14 de agosto de 1951) se convirtió en "Morning at Midnight" en RPM y entró en las listas nacionales de R&B en 1951. Finalmente Wolf se quedaría en Chess, y para estar completamente seguro Leonard Chess hizo que Wolf se trasladara a Chicago. donde se mantuvo en la cima por mas de dos décadas.

Howlin' Wolf se convirtió en el principal rival de Muddy Waters en la escena del blues de Chicago. "Me trasladé a Chicago en 1952 o 1953. Tenía un coche de cuatro mil dólares y 3900 dólares en el bolsillo. Soy el único que se marchó del sur como un caballero" le relató Wolf a David Booth en una entrevista.

Anacrónico en Memphis de 1951, llego a serlo aún más en Chicago donde como
dijimos se mantuvo vigente por mas de veinte años. El cáncer se llevo a uno de los mayores bluesmen del Delta en 1976. Howlin' Wolf fué presentado en el Rock an Roll Hall of Fame en 1991.








Moanin' at Midnight Aunque no fue el primer tema que grabó, el mundo descubrió a Wolf con "
Moanin' at Midnigth". Comienza con un ensordecedor zumbido a capella que parece irrumpir del interior del micrófono. Al oír este distorsionado aullido, uno puede
imaginarse perfectamente la consternación de Phillips cuando vió que la aguja del vúmetro llegaba al extremo de la zona roja. A continuación se unía Willie Johnson con su guitarra eléctrica también muy distorsionada, tocando una figura repetitiva que probablemente le había enseñado Wolf y que procedía del "Cool Drink of Water Blues" (1928) de Tommy Johnson. Luego Wolf suelta un escalofriante aullido en falsete, otra huella de la influencia de Johnson. Después sopla la armónica de forma sencilla pero efectiva acompañado de la desigual guitarra de Johnson y la nerviosa
batería de Steele, caótica y precisa a un tiempo. El sonido es una fusión con contornos borrosos, de armónica, guitarra y batería (el piano que la discografía señala, o es inaudible o se pierde en el fragor del combate). El resultado es una febril pesadilla sonora realzada por el paranoico


texto de Wolf:

Well, somebody knokin' on my door/ Alguien esta llamando a la puerta
Well, somebody knokin' on my door /Alguien esta llamando a la puerta
Well, I'm so worried, don't know where to go/ Tengo tanto miedo, que no se
donde ir
















Wolf canta los cambios de acorde estándar I - IV - V, pero la banda , como si estuviera hipnotizada por su ejecución, nunca deja el acorde I "En aquellos primeros discos", le dijo Wolf a Pete Welding, "yo era el único que le decía a los muchachos lo que tenían que tocar, como seria la música. Los patrones del bajo en estos discos son míos, es mi bajo. Alguna de aquellas piezas solo tenían un acorde. No hay cambios en ellas, esto es algo que he aprendido de la música de antaño".

Los videos de Alicia

Estimados contertulios y compañeras de andanza, acá les dejó los videos de Alicia la Niña Vampiro que salieron en ETC, los encontré en el Youtube del diseñador que los hizo.





Aforismos de Alicia Vol. IV

Aforismos de Alicia, la niña vampiro: El sin razón de la razón.


1

Si el diablo castiga a los malos, ¿eso hace que el diablo sea bueno? Son estas paradojas las que hacen que mi cabeza arda y me den ganas de destrozar a un animador de tv.

2

Los hombres son vanidosos y quieren ser el primer amor de una mujer, las mujeres prácticas, quieren ser el último amor de un hombre. ¿por qué nadie escribe sobre los amores del medio, que suelen ser los más interesantes?

3

En este mundo hay menos ingratos de los que tu crees, pues existen incluso aún menos generosos dispuestos a sufrir por ellos. El egoismo es la regla máxima de la comodidad.

4

Todos nosotros estamos en la tierra para buscar la felicidad, encontrarla, pues es harina de otro costal.

5

Si usted trata bien a la gente, la gente lo tratará bien… en el diez por ciento de los casos.

6

A muchos de mis amigos, la maravilla de la vida se les escapa con la comodidad de la rutina, los muertos se vuelven aún más grises cuando no hay vivos para contar sus hazañas.

7

Los libros están llenos de amores que terminaron en tragedia, pero la tragedia que nadie dice es otra; no haber amado y ser un fiambre en la morgue pública un día lunes por mañana, ahí tienes una gran tragedia que nunca será publicada.

8

Permanecer en silencio es mucho más que simplemente no hablar.




9

Si te golpea un amigo, pues puedes perdonarlo y vivir con eso; lo peligroso es cuando te besa el enemigo y aceptas cómodamente su pretendida amistad.


10

¿Escribir aforismos a las seis de la mañana es sinónimo de locura? Lo sería si fuesen las cinco, para los hombres el sol suele ser una buen pretexto para estar despierto.

miércoles, junio 20, 2007

Neron Acto Uno, escena primera

okey, descansé de los aforismos unos segundos y lo que salió fue esto:


Nerón: La Sangre de la Madre

Por

JLFLORES





Reparto:

Nerón: Emperador, poeta, asesino.
Sexto Burrus: Pretor
Epaphroditos: Secretario, antiguo esclavo.
Seneca: El consejero
Agripina: La madre
Faustus: Viejo guardián caído.
Galba: General de Hispania
Vindex: Capitán Galo.
Dos Asesinos




Acto I

Escena Uno

(Los Asesinos, Faustus, luego entra Sexto, media noche mazmorras)

Asesino uno

¿Nunca nos dejarán dormir?

Faustus

Así es aquí hermano, no dormimos hasta que se duerman los torturadores. Es parte de nuestro infiernillo, disfrutemos nuestra condena.

Asesino dos

Bien pues, somos asesinos, esta bien, ¿de quién son esos gritos que impiden escuchar mis propios pensamientos?





Faustus

Es Sexto, el Pretor, Nerón descubrió otro complot en su contra, o al menos eso imaginó. Hizo que le arrancaran las uñas de las manos, pero no hablará, no está en su naturaleza.

Asesino Dos

Conozco bien al hombre, no me hagas sentir penas por él, sea inocente o no.

Asesino Uno

Nada de inocente. Los nobles pueden darse ese lujo, guardar silencio, cometer suicidio, regalar sus riquezas, nosotros, los pobres no podemos darnos esos lujos. Es por eos que Nerón nos quiere, nos ama.

Faustus

Yo los conozco, son los asesinos que mataron a Quirón, trabajan para Nerón, deben saber que no están tan seguros, ya n se habla de ustedes en las provincias; no quiero asustarlos, pero díganme, ¿cómo es la sangre de un poeta?


Asesino uno

Algo más espesa, absurda si me preguntas. Además gritan y llaman a los dioses.

(cadenas y agonía, entra Sexto arrastrándose, Faustus se arrastra a un rincón para hablar con Sexto. )

Sexto

¿Eres tu Faustus?

Faustus

Soy yo hombre. ¿Quién más podría ser? ¿Quién más que un viejo y amado enemigo vendría a verte en este infierno?

Sexto

Después de todo lo que te he hecho, eres un buen amigo.




Faustus

No Sexto, no lo soy. Aunque no negaré que estoy aquí por piedad a ti. Dime, ¿y la madre?

Sexto

Aún vive.

Faustus

Ya veo. ¿Estabas de acuerdo con esa muerte?

Sexto

Claro. Se me ordenó su muerte.

Faustus

Ya veo, sabes que nunca volverá a ser el mismo cuando su sangre toque la piel de la tierra. Será una dura condena la suya y de los hombres.

Sexto

Lo sé.

(Los Asesinos se levantan, el Asesino uno corta el cuello de Sexto, miran a Faustus, este baja la cabeza, se abren las puertas de la cárcel, salen, Faustus queda en oscuridad, la songre corre bañando a a Faustus)


Faustus

No podía ser más oscuro.


(silencio)

Alicia La Niña Vampiro: Aforismos, flechas y artefactos

Aforismos Alicia III: La vida, la juventud, los amigos

1

“Se llevan como hermanos”, el que tenga uno sabrá el misterio encerrado en esa pequeña frase.

2

Lo mejor que te pueden enseñar tus padres: Como se vive sin ellos.

3

¿Qué es un esclavo? Alguien que se vende por un precio y queda eternamente atado al látigo dominante. Algunos látigos famosos: el dinero, fama, propiedades… el chocolate.

4

Los viejos desconfían de los jóvenes, es porque alguna vez fueron jóvenes ellos mismos. Desde que pasé los 150, son todos jóvenes para mi.

5

Cada vez que quiero olvidar me lleno de recuerdo, pero si es recordarte lo que quiero hacer, fracaso tristemente en traer cada detalle a mi mente. Ese y sólo ese problema es suficiente razón para seguir con estos aforismos.

6

Si los hombres realmente valoraran su sangre como dicen hacerlo, no la derramarían tan alegremente todo el tiempo. Los que ejercemos el vampirismo trabajamos con un bien finito.

7

Quiero hacer un espejo enorme, donde el mundo se vea reflejado su espíritu, luego pondría a la venta una crema embellecedora para el alma, las criaturas de la noche seriamos inmensamente ricas, solo los hermosos tienen problemas al enfrentar su propia naturaleza.

8

Si digo, sí soy un vampiro, te asustaré y correrás. Si dijera fabrico armas, soy un soldado o voy por la vida estafando gente, es posible que a pesar de todo me invites a tu casa a tomar el té. Y lo curioso es que yo NO elegí ser vampiro…

9

Si supiéramos que corta es la vida, nos daríamos más ánimos los unos a los otros. Especialmente si supieran lo que pasa cuando oficialmente se acaba eso que llaman vida.

10

Errar es humano, echarle la culpa de eso a otros es más humano aún. Reírse de todo eso, es de vampiros.

martes, junio 19, 2007

Humankind: Texto refundido y único de Proyecto Calixto

A petición de algunos viejos amigos expongo aquí mi versión del Proyecto Calixto, no la resumida, con correcciones propias, escritos en Junio del año pasado.

Perdonen si no he puesto cosas HK, pero habrá otro escritor que haga este trabajo, probablemente mucho mejor que yo, aunque siempre estaré agradecido por el cariño que me dieron.

Gracias.



Proyecto Calixto




I

Muy bien, si es que estás aquí es que has demostrado algún interés en lo que tengo contar, aunque debo advertirte que está muy lejos de ser una historia donde los brillantes caballeros recorren junto a sus damas el campo abierto, matan a los malos y sonríen mientras ven crecer a sus pelones hijos. No soy el tipo de persona que cae en esos malditos clichés, aunque debo reconocer que si hay una chica, muchos malos, y una par de esas cosas complicadas que tanto te gustan. Toma asiento, si quieres saca una cerveza del refrigerador, esto está por comenzar.
Quizás deba contarte mi nombre, digamos que te reirías de cómo me puso mi puñetera madre, pero puedes decirme Coyote, y mi trabajo es aquella venerable profesión de detective privado. Eso debería decirlo todo, pero la verdad es que significa muy poco, pero vamos a esos hechos que nos interesan el día de hoy, ya saben que no soy un hombre de preámbulos muy largos.
Debo decir que era uno de esos días largos, estaba recostado sobre mi silla favorita pensando en absolutamente nada, dedicado sólo a contemplar los agujeros que adornaban los hermosos calcetines que Iliana me había regalado el invierno pasado, desearía que alguien en la fundación Lazarus tuviese la misma maldita consideración, está claro no soy guapo como Eric, sabio como Lázaro o misterioso como Vicente, pero tengo mucho que entregar, como por ejemplo mi adorable personalidad, dudo que Mykhalatso pueda decir lo mismo, seamos honestos, el hombre es un gran saco de plomo. Pero olvidemos eso, ahí estaba yo, con mis elevadas reflexiones cuando sonó el teléfono, era Andrés Santander, un correcto oficial de investigaciones especiales que tiene un solo e irreparable defecto, cree incondicionalmente en mí.
-Necesito que vengas.
-¿Y se puede saber la razón o donde debo ir?
-No es lejos, mandaré a mi mejor hombre a buscarte, es un asunto delicado, la ciudad te pagará muy bien para que seas discreto en este caso.
-Así de malo es.
-Peor.
-Iré, pero no le digas a Iliana que estoy aceptando estas miserias, se enoja con facilidad.
Colgó sin despedirse. Había una guerra ahí afuera y los humanos estaban atrapados en este horrible fuego cruzado, me sentía con algo de responsabilidad, quizás incluso culpa, no digan que no tengo un corazón bajo esta sucia gabardina gris. Fuera de la oficina estaba el sonriente agente que Santander había mandado, era un crío recién salido de la academia, pude leer sus pensamientos: “¿Por qué me mandan a busca a este costal de huesos?” . También habían otras cosas dando vuelta en esa pequeña cabeza: dos mujeres, una de las cuales era su mamá, un sándwich, y un perro.
-Lo mismo me pregunto yo, pero ya que no podemos hacer nada al respecto, así que sólo conduce en paz.
El pobre chico quedó pálido, pobre idiota. Lázaro dice que no hagamos eso, que no debemos abusar de nadie, que se joda, estaba con resaca, haciéndole favores a los chicos ricos de la ciudad, soy un Desviante y hago cosas de Desviantes. Bueno, si creen que hablo como el villano de esta historia, esperen a lo que viene.
La escena horrible, un cuarto pequeño, blancas paredes manchadas de oscura sangre, y lo peor, dos chicas en el suelo. Una de ellas no podía tener más de veinte años, la otra llegaba con suerte a los treinta. Obviando la sangre, todo parecía limpio.
-Una de ellas es Albertina Santa Cruz, una chica bien conectada en el gobierno, la menor es Estela Akena, una estudiante de periodismo.-Dijo Santander haciendo esfuerzos por entender lo que sucedía. – El padre de Akena no quiere que las circunstancias de este caso salgan a la luz.
-O sea habrá mucha presión.
-Sí.
-Que bien. Nunca llamas, y me pides esto.
-No sabía que fueses tan delicado.
Dejé la escena, no podría buscar pistas hasta que la policía deje el lugar, de manera que debía de regresar a mi oficina, sabía que no sería algo sencillo de resolver, pues si bien uno encontré pistas, sentí algo que conocía muy bien, Entropía.

II

Mi oficina no es lo que se entiende por un departamento lujoso, la heredé de mi maestro, Cervantes. Buen detective, no era desviante pero podía sentir y ver mucho más que cualquiera de nosotros, extraño al viejo cerdo. Mientras estaba dedicado a mis constructivos soliloquios mentales, sonó el teléfono, nunca traía nada bueno, así que lo dejé pasar, cuando comenzó a sonar una segunda vez tuve que levantarlo.
-Contesta montón de pulgas.- Dijo una voz conocida.
-Señor “montón de pulgas” para usted.
-No tengo tiempo de jugar contigo.
-Así veo, si no, ¿por qué una chica guapa de Acracia me llamaría?
Ella hizo una pausa, respiro como para no reventar en ira, soltó un resoplido violento y siguió hablando:
-Sabes, en este momento mi rifle podría estar apuntando directo a tu cabeza. – Dijo, mientras yo imaginaba su hermosa sonrisa.- ¿Qué harías si disparo?
-Si disparas, pues lo que todo el mundo, morir. Linda Aguja, dígame que busca conmigo.
Yo sabía bien que quería, Aguja era una justiciera, era de esas personas que sufrían toda una vida por tratar de hacer lo que es justo. Esto era por los homicidios, de manera que bajé mi tono y me puse a sus pies.
-Ya viste los cadáveres, sé quien lo hizo, al menos quien lo ordenó, pero no hablemos esto por teléfono. – Dijo reconociendo que me necesitaba.
-Como digas, siempre será bueno intercambiar poleras con la Acracia.
-No intercambiaré nada contigo.
-Eso dices ahora.
El parque estaba cubierto por esa bruma ciudadana, que vive junto a nosotros todos los días, ochenta por ciento smog, diez por ciento humedad, y diez por ciento desesperación.
Ella apareció mirando para todos lados, como una buena Acracia, temiendo de cada una de las sombras que nos rodeaban.
-Estás aquí, debemos tener cuidado. Sé que Corporación quiere un pedazo de esto. – Dijo sacando un papel amarillento.
-¿Qué llevas ahí?
-Pues es una carta, una vieja carta de amor, pero que nos ayudará a entender lo que sucede.
-Pues comienza a cantar socia.
-No me llames así, pero te contaré: En mil novecientos sesenta y cinco la CIA creó una división especial para estudiar el fenómeno desviante, el nombre de este escuadrón especial es F.I.S.T Federal and International Security Taskforce. Estos niños tenían por función reclutar desviantes, para usarlos de agentes, o como experimentos. Como sea, F.I.S.T sigue existiendo, uno de sus experimentos actuales más interesantes es el de resucitar un viejo proyecto que dormía entre los tesoros de la segunda guerra mundial. Un virus especial, que afectaría sólo a los Desviantes, como sabes los organismos se hacen resistentes y el proyecto era un fracaso. Hasta que el virus se encontró con la nanotecnología, ahora el virus es inteligente y aniquilaría a todo desviante que se encuentre en la superficie terrestre.
-Que agradable.
-Eso mismo, el problema es que una de la chica que tu viste, Estela Akena, estaba siendo usada como acolito por el Abismo. Pero mis informantes me dicen que el Inquisidor no tiene el virus, es alguien más. Alguien que gozaría viendo al mundo sin desviantes.
-Se me ocurren varios, como yo los días sábados por la mañana.
-Basta de chistes, esto es serio.
-Lo sé, y sé quien podría querer el virus… ya me lo he topado antes. O al menos, me he topado con su nombre. Mi amigo Shane fue asesinado por su esclavo. El nombre es, según creo, Moloch, y estamos metidos en muchos problemas.- Encendí un cigarrillo, no era exactamente lo que se entendía como un héroe, pero me sentía muy cerca de serlo.


III

Seguramente el que está leyendo esto debe creer que soy un ególatra, pues hasta ahora sólo les he contado lo que en ese momento sucedía conmigo, pero la verdad era más oscura y peligrosa; los actores que entraban a ella parecían no salir con bien, y nosotros éramos demasiado pequeños para poder defendernos como correspondía.
Al mismo tiempo que yo estaba con mis soliloquios, un hombre mucho más misterios e interesante, al menos a lo que esta historia concierne, se deslizaba por la noche. Se apoyaba en un bastón que claramente no necesitaba, miró a su alrededor, no con temor, pero sí con cautela. A través de un oscuro corredor se deslizó, hasta dar con el número diez cero siete uno. El hombre que habría era un viejo veterano de la segunda guerra. Apestaba a polilla, pero seguía siendo el mismo bastardo que era cuando en su juventud ayudó a la Corporación a crear una raza de soldados llamados simplemente, la serie V. Su nombre Reginald Wulf, ingeniero, agente y traidor.
-Has envejecido.- Dijo el misterioso visitante.
-¿Quién es usted?
-No importa, pues yo ya estoy entre los muertos mi viejo amigo.- Dijo esbozando una sonrisa que delató el hecho de que aún se encontraba entre los vivos.-Tienes algo que me interesa.
-No tengo nada señor, soy un pobre anciano que vive de su pensión, mísera también puedo agregar.
-Di lo que quieras decir, pero de mi boca ni una gota de compasión tendrás. Reginald Wulf, agente de la Corporación, Desviante, déjame entrar a tu casa antes de que destroce tu pestilente humanidad, y la de tus vecinos con ella.
Wulf sabía lo que venía, dejó que el extraño entrara.
La sala estaba llena de amarillentas fotos de los años cincuenta, todas lo relacionaban de una manera u otra a la Corporación, pero el extraño estaba más interesado en lo que no podía verse.
-Quiero que me hables del Virus. ¿Cómo le llamaron? A sí, “Calixto”.
-Calixto fue un fracaso, los desviantes podían regenerarse, o adaptarse, el virus mataba a los débiles, pero a la larga la mayoría de los infectados lograba salvarse.
-Lo sé, estuve infectado.
-Ya veo. Pues hicimos, Camus y yo una nueva variedad…
-Y tu la vendiste a la CIA… Camus no lo supo, traicionaste a la Corporación, eso requiere valor.
-No fue valor, fue codicia.- Dijo el viejo mirando sus añejas manos.- Mi esposa esperaba un niño, no lo sé, supongo que necesitaba más.
El extraño contempló los polvorientos estantes, se fijó en las antiguas insignias alemanas, una vez les temió, como si de señales infernales se tratase, pero ese tiempo estaba muy atrás para él. Memorias llegaron a su cabeza como trenes a punto de dejar su carril, pero prontamente se incorporó. Recordó quien era y la razón de su presencia, entonces pronunció su sentencia:
-Fuiste, como yo, hijo de una época dolorosa. Entiendo que buscaras seguridad en Corporación. Cambiaste tus poderes de desviante por los de un agente, sé que quitaste muchas vidas en su momento. Pero después de todo siempre pudiste llevar una doble vida, a diferencia de otros, fuiste feliz… sabes bien como terminará esto, así que antes de morir dime. ¿Había una cura para “Calixto”?.
-Los infestados que no lograban desarrollar defensas propias morían, curiosamente los ejemplares miembros de los Hijos de la Ceniza era especialmente resistentes, quizás porque su sangre tenía un nivel bajo de glóbulos rojos.
-Ya veo, eso era todo.
Lo siguiente para el anciano fue la noche eterna, sólo un hilo rojizo de sangre y saliva demostraban que alguna vez estuvo con vida. Mientras el extraño caminaba hasta la habitación, cogió un montón de papeles, mismos que sabía importantes desde que cruzó la mugrosa puerta, eran viejos códigos, sin sentido para cualquier otro observador, pero él no era cualquiera.
Se alejó, sin decir nunca su nombre, pero ya no importaba, pues todos se referían a él bajo sólo un apelativo: Inquisidor.


IV

Lejos de todo el ruido, otro de los actores interesantes de esta pequeña representación prepara su entrada. Coloca sus guantes, pinta sus labios, arregla sus uñas. Cubre el código de barra que la identifica como miembro de la ya mencionada Corporación. ¿Su nombre? Adriana San Patricio, veo por tu rostro que reconoces el nombre, pues sí, ella estaba un par de kilómetros mejor ubicada que nosotros en lo que a investigación respecta.
Su pasado, según las investigaciones de Black Hound, está ligado a la CIA, y a F.I.S.T, aunque ahora estaba completamente entregada a la Corporación. Esta sería una noche de cacería para ella, al menos eso creía.
El timbre anunció la llegada de la visita. Ella simplemente contó hasta diez, y cuando la puerta se abrió, ella ya tenía los dedos sobre su nueve milímetros; pero el visitante no era ningún peligro, tan sólo era vuestro gentil servidor al cual ella jamás había, visto. Sólo escondí mi voluntad, para que no pudiese leerme, y puse mi cara de ratón atrapado, siempre funciona con las chicas.
-Buenas tardes.-Dije cortésmente.
-¿Qué quieres?
-¿Yo? Sólo hacer unas cuantas preguntas.
-Yo no doy respuestas, yo soy la última pregunta.
-Supongo que alguien debe escribirte estas esas líneas. Pero veamos, eres Adriana San Patricio, agente de la CIA, ¿me equivoco?
-Sí, soy independiente.
-Claro. Bueno, soy detective privado, y estoy tratando de averiguar las razones que condujeron a la muerte de Estela Akena.
-¿Akena dices?
-Sí.
Puede ver que reconocía el nombre, aunque estaba bien entrenada, la humanidad seguía brotando por sus poros; sólo por esto ya valía la pena estar ahí.
-Conocí a sus padres. –Dijo ella para desviar mi interés, pero sabía que no iba a funcionar.-Debe tener cuidado, un hombre como usted, un detective, no debe salirse de su liga, regrese a sus maridos infieles, a sus esposas picaronas, estas son las ligas mayores.
-Quizás tiene razón señorita.
-La tengo.
Me di vuelta sólo para actuar mi salida, entonces solté, para bien o para mal, la bomba:
-¿Qué me dices del proyecto Calixto ?
-Es usted un hombre fascinante, señor…
-Coyote me dicen… y sí, me han llamado fascinante antes, pero no me diga eso que me sonrojo. Ahora respóndame.
-Sé esto: todos los que tienen que ver con el proyecto están muertos, ya le dije, esta no es su liga.
-Eso escuché, desde ayer nuestro amigo Reginald también está en el patio de los silenciosos; alguien resucitó el proyecto, y ahora el virus está suelto, ¿no es así?
-¿Y si es así?
-Pues la Corporación, sus jefes actuales, también perderían, no creo que ellos quieran una masacre.
-F.I.S.T creó un virus nanotecnológico, es el principio de Calixto, pero ahora tiene control sobre su huésped, sí, ya tiene su respuesta. También le diré que fue un placer conocerlo, lástima que ahora deba morir.
Sentí el golpe en mis costillas, juro que casi se me sale el alma por la boca. Un codazo en mi nuca me derribó, antes de que pudiese hacer nada, ella mi apunta con su arma, dios, estoy muy viejo para esto. Su dedo se deslizaba sobre el gatillo cuando una saeta cruzó la habitación, San Patricio caía de rodillas, luego azotaba su hermoso rostro en suelo, una pena.
De la sombras surgía ella, pude haberme enamorado en ese preciso momento, ¿un Quimera y un Acracia? Ridículo. Aguja, mi ángel guardián.
-Te demoraste.
-Si, quería que te dejase blandito.
-¿Qué le hiciste?
-La paralicé, no podía arriesgarme con una bala, ya sabes, podría haber dañado tu existencia. Ahora debemos matarla ahora mientras duerme.
-¡Detente! ¿Cuál sería el sentido? Tenemos lo que queremos, un día tendrás la oportunidad de enfrentarla cara a cara.
-Ustedes los Quimera son unos débiles, ¿crees que ella haría lo mismo por ti?
-No me importa.
-Por eso Sombra los detesta, malditas mariposas.
-Pensé que Sombra nos amaba.
-No.
Nos fuimos, ella no me habló en todo el camino, quizás tenía razón, Adriana San Patricio era famosa por sus venganzas, pero no quería tener la sangre de un inocente el día de hoy, ya habría de correr mucha y quizás Lázaro si me había pegado algo de su palabrería.


V

Las cosas eran tan simples como sumar dos más dos. No habían pozos oscuros en esta investigación, F.I.S.T ya no tiene el virus. Sabemos que Petrov mató al alemán para obtener algo de información, cuando entré en el cuarto del viejo ya no había mucho, él no es mi sospechoso, Acracia está más enredada que yo, y eso es complicado estos días. Moloch, ese nombre sigue sonando en mi cabeza, sé que es él. Y en mis narices siento el aliento de Baltazo, ¿podrá estar tan loco como para liberar un virus que también destruiría su imperio? La respuesta a esa pregunta me da escalofríos, ¿por qué los grandes jugadores no se dan cuenta? Esto es digno trabajo para un héroe como Eric, ¿no creen? En fin, si me seguía quejando no encontraría mis respuestas.
-Tengo información – dijo mi ángel.
-Muy bien.
-Un hombre, o lo que queda de él, llamado Ixibal fue objeto del experimento del nuevo Calixto.
-¿Y sobrevivió?
-No exactamente.
La dejé conducir, puedo ser muchas cosas, pero piloto no es una de ellas. El camino era tranquilo, cubierto de grandes árboles, que en esta época comenzaban a ponerse de ese café amarillo que tanto alucina a los más sensibles. Nuestro destino era el centro psiquiátrico y neurológico de la universidad de San Marcos. Un informante de Acracia había localizado al pobre diablo que fue víctima del nuevo virus.
Mientras gotas tímidas comenzaban a engrasar el suelo a nuestro alrededor, llegábamos a la universidad. El edificio era un gran bloque de oscuro concreto, digna construcción de un tiempo más sobrio. Los pasillos eran fríos, pero no era sólo la sombra y la absoluta falta del astro rey, había un frío tan profundo que podía romperte el corazón. Podía sentir millones de pensamientos confusos. Los habitantes de un manicomio son más interesantes que cualquier programa de conversación a media noche, pero ambos tienen algo en común, están lejos de la realidad. Como sea, fuimos recibidos por un joven pero calvo doctor, dejé que la chica hiciera las negociaciones.
-Doctor Silva, sabe a lo que vengo, no es necesario que hablemos de más.
-Así es, por favor sigan por el pasillo, hasta la habitación con sello verde, podrán hablar con él, pero si se agita, deberán llamar al ordenanza.
Ella sólo asintió, caminamos por un pasillo salido de una película de horror, no entendía como nos habían dejado pasar tan sencillamente, o como era posible que el sobreviviente de Calixto estuviese bajo cuidados humanos.
-Deja de hacerte preguntas. – Dijo ella. – El buen doctor era un Acolito del Abismo. Nosotros le liberamos y ha cambio nos hace un pequeño favor… el hizo los arreglos para darnos esta excelente muestra en vida.
-Y me dicen manipulador a mí…
En la pieza el pobre despojo humano estaba atado con una camisa de fuerza, su piel estaba escamada y era blanquecina. Sus ojos brillaban con una luz verde poco natural. Sus dientes eran un gran pozo séptico que nos sonreía, aún había algo humano en él, pero claramente estaba en retirada.
-Tu nombre. Dime tu nombre.- Increpó ella.
-Ixibal, soy un Seeker del Abismo.
-No, eso eras antes de Calixto. Dime quien estuvo experimentando contigo.
Dejé que ella siguiera preguntando, pude ver en los brazos de la criatura un código, lo dejé grabado en mi celular, luego mi cabeza regresó al interrogatorio.
-Calixto apareció frente a mí, me lo dio un ángel de la misericordia, ahora entiendo la razón de la vida. – Siguió balbuceando.- Soy un mensajero.
-El virus destruyó su mente, pero fue neutralizado por su cuerpo abismal, quizás la entropía destruyó las nanosondas del virus. – Dijo ella buscando sus razones en la lógica.
-No creo, quien lo envenenó quiso dejarlo con vida para que lo viéramos, para que siguiéramos la pista, están jugado con nosotros. Y comienzo a darme cuenta de que las cosas son más feas.
-¡Explícate!
-Pregúntale a él, dinos tu mensaje Ixibal.
-Dice, “muy pronto estaremos juntos”.
En ese momento el pobre ser se desplomó, su miseria había terminado, pero la nuestra recién comenzaba.


VII


Dejé que la chica se reuniese con los suyos, Sombra es un chico fuerte, podrá protegerla mejor que yo, así que preferí sumergirme sólo en las sombras, lo que no sabía es que las cosas tomarían un matiz para el cual yo no estaba preparado.
El código en el brazo de Ixibal me condujo a un lugar muy interesante, una planta corporativa a las puertas de la ciudad. Según mis fuentes una fábrica de procesadores especiales, del tipo que llevan los V-3 en sus cabecitas locas. Como fuese, eso fue hace un año atrás porque ahora estaba abandonada, como muchos de los edificios civiles de la Corporación, por alguna razón el Avatar estaba cada día más preparado para el combate directo.
Como fuese entre en el abandonado edificio, las maquinarias formaban un bosque metálico, inerte, pero de una belleza extraña. Lo curioso era la ceniza que aparecía en el suelo. Algo había pasado acá, y no me iba a gustar.
-Pensé que no te vería más.- Dijo la familiar voz.
-Siempre se tiene una segunda oportunidad.
Frente a mis ojos Adriana San Patricio, sin sus V-3, sin sus defensas, entendí que estábamos para bien o para mal, en el mismo barco.
-Creo que estoy un poco perdido, quizás me puedas ayudar.
-¿Y tú amiga la terrorista?
-Pues debe estar tomando té con sus amigos, ahora dime que hacemos aquí.
-Pues igual que tú, mi querido Coyote, seguí las pistas que encontré. Un código, es una vieja fórmula, son el código de un grupo experimental, cada uno de ellos miembro de una facción distinta, Jezebeth de Corporación, Brando D’Alligeri de Quimera, Dalma Riogiri de Acracia y un Abismal llamado Espectrae. Todos ellos habrían sido por una razón expuestos al virus. La razón la desconozco.
-Yo empiezo a verla.
-¿Compartirás tus secretos conmigo?
-Nena, tendrás que darme mucho más que esos datos si quieres conocer mis deducciones.-Encendí un cigarro, me sentía en una encrucijada, pero me agradó mucho eso de tener a la Corporación conmigo.- Dime Adriana, ¿qué tanto sabe Aleph de esto?
-No mucho más que nosotros.
-Bien.

VIII

Caminamos hacía el sitio donde se habían realizado los experimentos.
-Sabes, ustedes los de la Corporación están acostumbrados a jugar con los demás, me imagino lo que debe de molestarles que esta vez F.I.S.T o quien esté detrás de esto haya jugado con ustedes, de hecho, los haya usado.
-Sí, es molesto ser usado, y si sigues con esa línea de pensamiento sabrás lo que pasa cuando me molestan mucho,
Silencié mi boca, como hacen los hombres sabios.
-Es este el laboratorio, siento la presencia de una sombra fría y solitaria. – Dijo ella usando sus poderes de oscuridad, mismos que yo desconozco por completo.-Alguien nos observa.
-Muy bien dicho mi dulce hija de Aleph.- La voz venía del cielo mismo, sobre nuestras cabezas.-Coyote, quería conocerte, lamento las circunstancias.
Muy bien en ese momento las rodillas se me volvieron de cristal, era Petrov Ivanovich, estábamos en las ligas mayores, mi arma no me salvaría si es que quería combatir.
-Los tres hemos seguido la misma pista, se puede decir que hemos sido convocados.-Dijo poniendo una mano en el bolsillo de su abrigo, para sacar una hoja de papel amarillenta.-Alguien ha querido que preciemos su triunfo.
-Bueno, yo iba a decir eso. –Dije arrojando la cola de mi cigarro.- Mr. Inquisidor, creo que falta un actor en este juego.
-No, no falta, sólo fuiste muy ciego para no verlo. – Un movimiento de manos y Aguja aparecía de la sombras.
La chica nos estaba apuntando, dispuesta a eliminar a cualquiera que se entregara al Abismo, interesante, me hubiese disparado y esta historia se hubiese quedado sin héroe.
-Coyote tienes que cuidarte mejor de tus amigos.-Dijo Ivanovich.
-No, ella sólo esta cumpliendo su papel, como todos los demás, ahora es hora que nuestro anfitrión aparezca.
-Eso creo yo también.- Dijo Aguja pasando una bala en su fusil.
Un aplauso se escuchó venir de las sombras, frente a nosotros, Baltazo, y sus cuatro experimentos, cada uno representando a una facción diferente.
-Sé que esta intriga ya ha durado mucho.-Dijo el desgraciado.- Pero debo reconocer que han sido unos ratones muy interesantes de observar.
-¿Crees eso? Si hicieran una película, ¿quién sería yo? ¿Brad Pitt?
-Silencio, eres la única rata que no quise que jugara, pensé que alguien más interesante entraría de la Quimera; digamos que eres un invitado de piedra.
-Es una pena, a mi me hubiese gustado un villano que no tuviese problemas con su madre.
Baltazo se contenía, ¿estaba con esta charada diciendo adiós a su rol de Abismal?
-¿Qué juego es este Baltazo? – Dijo Ivanovich.- Realmente quieres morir.
-No basura mestiza, no moriré hoy. Verás Moloch y yo tenemos un plan, pero esta ejecución es mía. He librado una sepa de Calixto en el ambiente, muchos desviantes caerán bajo sus aspectos, la muerte de tantas voluntades atraerá a mi amo a esta realidad. Fundaremos nuestra propia facción, más allá de Abismo, más allá de la Entropía, crearemos un reino puro del mal.
-Eso no existe idiota, si Moloch regresa, el querrá al Abismo y tu terminarás en el limbo como muchos otros, ¿crees que él esta de acuerdo con reinar sobre un montón de desviantes muertos?- Dijo el inquisidor, ganando tiempo mientras acumulaba energía.
-Soy Baltazo, mi alto linaje ha de levantar las alas nuevamente, eres un vergüenza, un mestizo impuro.
Conforme las palabras de Baltazo se hacían más fuertes, las paredes se sacudían. Y sus seguidores avanzaban más hacía nosotros.
-Vamos hombre, soltaste un virus que nos matará a todos, ¿qué sentido tiene todo esto? – Dije tratando de ganar mi propio tiempo.
-¿Me hablas directamente a mí pequeña cosa impura?
-¿Hay algún otro idiota homicida en el público? No, entonces, sí, hablo contigo.
Brando se arrojó sobre mí, había terminado el momento de hablar. Riogiri se arrojó sobre su camarada Acracia, Espectrae era lo suficientemente fuerte para derribar a Petrov, pero Jezebeth no pudo con Adriana, después de todo ella había sido su mentor. ¿Cómo sé eso? Pues es mi trabajo saberlo.
Jezebeth en el suelo fue rodeada de extraños y blanquecinos espectros, lo mismo Espectrae cuando recibió la gran descarga de energía que el Inquisidor desató sobre él. Baltazo desataba entonces su furia, su primer golpe cayó sobre la espalda de Adriana quien se incrustaba contra la pared. Yo disparé contra Brando, ver caer a un amigo no me producía placer alguno, pero seguí disparando, pero mis balas parecían moscas molestas para Baltazo.
Me arrojé con todo sobre el idiota, pero me repelió con golpe sencillo. Maldición, era un maldito conejo peleando contra un oso.
Ahora Aguja lo intentaba y aunque desataba toda su fuerza contra el enorme enemigo, nada parecía afectarle. Dalma Rioigiri yacía caída junto a ella, sólo Petrov y Adriana estaban en pie frente a Baltazo. La chica concentró su poder en un arma a base de voluntad que usan los corporativos, la descarga iluminó nuestro entorno, pero nada pasó. Baltazo seguía en pie.
-Esto se ha puesto aburrido, ya no soy el mismo, Moloch me ha dado su fuerza, soy parte de su alma, se acabo tu actuación hija de la Corporación, únete a tus muertos.
Adriana volaba por los cielos, hasta atravesar el muro, era el tiempo del Inquisidor, lo mejor para el final, olviden que esta historia se trata de mí, y hagan de cuenta de que estamos viendo vuestra serial animada favorita, después de todo, todas tienen alguna escena así, así quizás puedan ponerse, al menos un poco, en mi lugar.
Ivanovich hizo que la temperatura de la habitación bajara al menos en quince grados, no parecía molesto, ni siquiera interesado en su enemigo.
-Eres un idiota Baltazo, has caído en los juegos de tu amo; él sí te dio ordenes de liberar el virus, pero estás estaban en tu débil mente, nada de los que haces ha sido realmente obra de tu ingenio, sabes, sigues siendo el mismo fracasado. La bestia quiere que el Consejo muestre su localización, quiere que intervenga en la lucha. Sabes, quizás sea interesante lo que has hecho, después de todo sólo los fuertes han de sobrevivir. Veremos que sucede, pero eso no cambia el hecho de que me has traicionado.
Baltazo permanecía en silencio, mientras yo hacía estas notas mentales.
-Sabes, eres un Abismal, quieras o no, y todos nosotros poseemos una carga de Entropía corriendo en nuestras venas, como pequeñas velas, es la energía que te hace ser tan fuerte Baltazo, a ti, a tu madre… ¿qué diría tu madre si te viera ahora? Bueno, el punto es que puedo hacer que esas llamitas se prendan y se apaguen a mi voluntad, la Entropía me escogió como su campeón, aún antes de que me nombraran como Inquisidor.
-No importa, no podrás quitarme mis poderes, están asegurados por Moloch y es tan poderoso como tú.
-Cierto, no te quitaré tus poderes, por tentador que esto sea, los duplicaré, de modo que tu cuerpo ya no pueda resistirlo, adiós Baltazo.
El cuerpo del idiota se sacudía y comenzaba a brillar con un fuego verde y depravado.
-Coyote. –Dijo el Inquisidor, trayéndome de regreso a la realidad.
-Dígame mister, se dio cuenta que buen team hacemos, si no tirará por los malos, podríamos ser amigos.
-Creo que me has usado, siempre supiste que sería Baltazo al final del camino, puedo leer confirmación de lo que digo en tu mente; dejaste que todos los actores jugáramos nuestro rol, sólo para ver que había al final, ¿qué dirá Lázaro de esto?
-¿Quién sabe? No soy adivino, ustedes los señores fantásticos pueden darse el lujo de serlo yo voy con los pequeños. Ahora que el virus está afuera, necesitarán más ayuda que nunca.
-Eres más fuerte de lo que crees Coyote, fue un gusto conocerte, espero que sobrevivas a la plaga, y si no, bueno, siempre puedo resucitarte como a uno de mis esclavos.
-No gracias, a este hombre se lo han de comer los gusanos.
Ivanovich desaparecía entre las tinieblas, mientras que Baltazo seguía quemándose en su pira infernal, ni siquiera era capaz de levantarse o gritar.
Aguja se veía mal herida, mi plan había funcionado, el mal había acabado con el mal, pero habían demasiadas bajas, y lo peor muchos habrían de morir aún.


IX

Tomé a la chica, mientras sentí a los V-3 rodearnos, Adriana estaba en pie junto a ellos, nos apuntaban, no podríamos defendernos.
-Lo siento nena, el Inquisidor se fue, sólo estamos nosotros.- Dije sonriendo, buscando algo de humana simpatía.
-Tendré que conformarme con los premios menores entonces.
-Porque no silencias esa hermosa boca que tienes, si el virus anda suelto, tendremos que trabajar otra vez juntos, las cosas no serán sencillas. Además no te vas con las manos vacías, tienes a los traidores, has con ellos lo que quieras.
Comencé a caminar, no miré atrás, sabía que los V-3 aún nos apuntaban, aguja estaba sangrando demasiado, así que tan sólo dejé la escena, como un vaquero herido, entregado a cualquiera fuese mi destino.
No quise hablar con nadie sobre lo ocurrido, es decir previne a la Fundación todo lo que pude sobre el virus, su origen, incluso ya tienen un par de medidas para prevenirlo.
Lo interesante del caso fue todo lo que aprendí de mí mismo, dejé a tres personas para que fuesen usados por la Corporación, ¿eso me hace un villano? Puede ser, pero ellos no hubiesen dudado en aniquilarme de haber tenido la oportunidad. Recibí un halago del Inquisidor, lo cual no es malo, pero ya había descubierto mi plan, eso no habla muy bien de mi sigilo, ¿no?
Lo cierto es que estés es un tiempo para reflexiones, como pueden ver, nada es blanco o negro.
Es una tarde fría, pienso en Aguja, la chica debe estar bien ahora, también pienso en Baltazo, sé que es imposible que Adriana haya logrado retenerlo, Moloch arreglará a su títere, eso me asusta, cuando los malos hacen eso, los dejan más feos y terribles.
Agradezco su atención mis amigos, espero no haberlos aburrido, no se preocupen por ordenar, deja la cerveza ahí, Iliana mandará a alguien más tarde. Es hora de dejar la oficina, y ver que nos tiene la calle el día de hoy, no puede ser peor que estar atrapado con estos pensamientos.

Mas Aforismos de Alicia, la niña vampiro.

Aforismos de Alicia II: Poder, honestidad y amor

1.

Esta vida no es para tener cosas, es para desparramar cosas… y después regalarlas.

2.

Te dicen que no estás vivo hasta que tienes una causa por la que morir. La verdad es que estas vivo siempre y cuando el enterrador no haya dicho lo contrario, y aún así, en estos tiempos, eso es objetable.

3

El amor no es inteligente, pero tampoco le tiene miedo al ridículo. Quien quiera aparecer siempre como un genio, que renuncie a sentir.

4

Si es que miles de cuervos circulan tu morada, y sientes que los carroñeros te rodean, es que llevas una vergüenza tan grande que comienza a apestar, y se ha cultivado como tu debilidad. O simplemente es que no sabes deshacerte de tus cadáveres.

5

Los dioses ya no viven en este mundo, sólo por miedo al escrutinio público. Si los griegos hubiesen tenido programación de farándula, hubiesen sido más prudentes.

6

La verdad puede, algunas veces, traerte dolor, pero la mentira, de seguro que te lo traerá, ya sea tarde, ya sea temprano.

7

Es curioso como aquellos a quienes más han pateado, escupido y ultrajado; están mejor dispuestos a perdonar, levantar y rescatar. El milagro está en que un infierno enseña como construir paraísos.

8

El verdadero poder de la palabra está en que la lucha que comience a dar cuando ha dejado tu boca, no necesite ni puños, ni pies para ser entendida.

9

Me gustan las matemáticas sólo cuando uno mas uno son mucho más que dos.

10

Si los pájaros comienzan a pensar por que vuelan, seguro se caen, por eso yo escribo estos aforismos sobre el tejado de mi castillo, esperando que el viento de la mañana, comienzo a escuchar tu nombre, sin pensarlo, a fin de tenerte.

lunes, junio 18, 2007

Alicia La Niña Vampiro: Flechas y Aforismos





1

Cualquiera que sea tu fachada, si se siente pesado, es que es una gran mentira, y las mentiras son aburridas, y las GRANDES mentiras, son patéticas.

2



No importa lo que sea que consuma tu alma, eso es lo que eres, el que le teme a la crítica se teme a si mismo.

3

¿Qué es una rebelión? Levantar el alma frente a la crítica.

4

No es que un héroe sea más valeroso que los demás, es que lo es por mas tiempo.


5

Conocí a un hombre perfecto, era aburrido.

6

Dejaste que descubrieran tus secretos, entonces realmente no eran tuyos, un misterio debe ser sólido en tu alma, insospechado, recóndito.

7

“Espíritu humano” esa parece ser una contradicción cuando prendes la TV.

8

SI amarte es un defecto, pues que los perfectos sean los que se queden solitos.-

9

Quejarse contra la naturaleza es no entender el sentido del humor que tiene Dios.

10

Destruiste lo que amabas por agradar, entonces no amaste, y después de un tiempo tampoco agradarás; el olor a sínico es muy fuerte.

HEFESTOS


Te recurdan, Dios del fuego y los metales
hijo de la diosa Hera

cojo, herido, y de corazón destrosado


poco después de nacer te echaron del Olimpo:
por la mano de la misma Hera,
quien te rechazaba por su deformidad;

volviste a ser honrado en el Olimpo y te dieron el corazón de Afrodita,
diosa del amor.

Eras el artesano de los dioses y
les fabricaba armaduras, armas y joyas.

Se creía que st taller estaba bajo el monte Etna, volcán siciliano,
donde mascullas tus dolores y olvidas el amor.

sábado, junio 16, 2007

Tengo 32


Okey, hoy cumplí 32 años! Nunca imaginé tener esta edad o encontrarme en la condición actual. Todo ha cambiado tanto, soy padre, vivo de escribir, he dejado y me ha dejado, mi amado trabajo en Mitos y Leyendas y Humankind, un tiempo que nunca olvidaré. Así como tampoco olvido a quienes he amado y me han amado.

Tengo una una gran gratitud con todos ustedes amigos, hermanos, hermanas y compañeras... sé que no he sido siempre grato, y fácil de encontrar, pero sepan que para ustedes siempre tengo un poco de dulzura.


Me han enseñado el amor, incluso en la sombra.

Apolo


recuerdo que te llamaban Délico,
de Delos, la isla de tu nacimiento,
y Pitio, por haber matado a Pitón,
la legendaria serpiente que guardaba un
santuario de Gaia en las montañas del Parnaso.

Homero me dijo:

”Apolo era sobre todo el dios de la profecía. Su oráculo más importante estaba en Delfos, el sitio de su victoria sobre Pitón. Solía otorgar el don de la profecía a aquellos mortales a los que amaba, como a la princesa troyana Casandra”

Apolo se que eras un músico dotado,
que deleitaba a los dioses tocando la lira.

eras también un arquero diestro y un atleta veloz,

el primer vencedor en los juegos olímpicos.

tu hermana gemela, Ártemis, era la guardiana
de las muchachas, mientras que Apolo protegía
de modo especial a los muchachos,
a quienes amaste con vehemencia

enseñaste a los humanos el arte de la medicina.

Apolo sé que fuiste despiadado y
Cruel sé que te burlaste de costrosos dándonos fealdad…

perdonado estás,
No soy un dios y olvido fácilmente.

viernes, junio 15, 2007

Hades



Ahí estas hijo de Cronos y Rea
hermano de Zeus y Poseidón,
con quienes te repartiste el Universo
después de la victoria de los
Olímpicos sobre los titanes.

soberano del tenebroso mundo de los infiernos.
Inflexible, aborrecido por todos,
incluso por los mismos Inmortales,
a pesar de no ser un dios malévolo ni injusto.

Tu nombre es de mal augurio, de ahí que para nombrarte
se recurriera frecuentemente a diversos eufemismos,
como Plutón (el rico),
ya que al ser el amo de las profundidades de la tierra
poseías todas sus riquezas mineras
y regías también la fecundidad del suelo en sus aspectos agrícolas,
por eso tomaste a Persefone.

asi como a la ninfa Mente,
a la que trasformaste en la planta de la menta
para protegerla de los feroces celos de Perséfone,
y
a otra, una hija del Océano, Leuce,
a quien convirtió en el álamo plateado
que crecía en los Campos Elíseos, a orillas del río de la Memoria.

Sólo la fiebre de un hombre ti hirió y aún así nos temes

no sufras triste Dios no hay un Heracles entre nosotros

solo penosos dolores cubiertos de muerte,.

Breve Historia del Horror


Definición.- El cuento de terror (también conocido como cuento de horror o cuento de miedo), considerado en sentido estricto, es toda aquella composición literaria breve, generalmente de corte fantástico, cuyo principal objetivo parezca ser provocar el escalofrío, la inquietud o el desasosiego en el lector, definición que no excluye en el autor otras pretensiones artísticas y literarias.

Se trataría, por tanto, de un relato literario y no oral, ya que, si bien existe una amplia y antiquísima tradición de cuentos con dichos contenidos, probablemente por tratarse de relatos transmitidos de boca en boca, nunca han recibido otra denominación que la de "cuentos" o "leyendas" a secas. Ni siquiera cuentos "infantiles" de índole, nadie lo pondrá en duda, terrorífica (e inscritos en la tradición oral en su día), como Caperucita roja o Blancanieves, reciben la denominación de "cuentos de terror", que parece haber sido acuñada expresamente para las obras mayores del género aparecidas entre los siglos XIX y XX.

La definición más amplia confunde, sin embargo, en muchos casos el cuento de terror (más bien el 'cuento de miedo') con el "cuento" tradicional. Se conocen cuentos desde siempre, desde la más remota antigüedad. El cuento de miedo popular, el que relataban y relatan los viejos del lugar al amor del fuego en noches propicias, es elemento típico del folklore de los pueblos, y ha sido una de las primeras formas culturales de la humanidad, tan antigua, sin duda alguna, como la épica, la magia y la religión.El tipo de historias o leyendas que de alguna manera entrecomilla al Mal, buscando atemorizar con él a las buenas gentes, quizá a fin de exorcizarlo o sólo por advertir de sus peligros, llega en muchos aspectos a confundirse en la forma y en el fondo con dichas expresiones originales del espíritu colectivo (¿no supone la propia Biblia un buen muestrario de relatos terroríficos?); nada de extrañar, dados los resortes anímicos tan sutiles que suelen remover en el lector o en la audiencia los espinosos contenidos presentes en los cuentos de miedo.

En la Edad Media las crónicas y anales oficiales y oficiosos aparecen salpicados de todo tipo de datos, supersticiones y consejas que versan sobre ogros, aparecidos, brujas, duendes, vampiros, hombres lobo y otros seres y animales malditos. En todos los países se ha asustado siempre a los niños con los demonios indígenas respectivos, y más en concreto en los de habla hispana, con las distintas variantes del Hombre del Saco y el Sacamantecas. La antigua tradición de la alquimia, las ciencias ocultas y las sectas prohibidas, inspiraron igualmente multitud de fábulas y narraciones orales y escritas, largas y cortas, unas tirando a lo didáctico y benévolo y otras directamente a lo terrible; historias genuinas y deformadas en infinitas versiones, y dirigidas a un público en que no se diferenciaban las edades.

Volviendo al terreno literario (y ciñéndonos en todo momento a la literatura occidental), difícilmente se entiende el hecho de que, pese a tratarse de una modalidad con tan venerables precedentes y que ha contado entre sus cultivadores con algunos de los mejores escritores, tanto en Occidente como en el Oriente, de todas las épocas, hoy en día se trate al objeto de este artículo con una cierta distancia, sin duda despectiva, como vulgar literatura "de género", fenómeno debido tal vez a las connotaciones negativas adquiridas por el contacto, en los últimos años, con cierto tipo de cine y otras manifestaciones audiovisuales de baja calidad y peor gusto (el subgénero conocido como gore, de origen anglosajón).

Lo que caracteriza al verdadero cuento de miedo es la aparición de un elemento sobrenatural e inexplicable, totalmente irreductible al universo conocido, que rompe los esquemas conceptuales vigentes e insinúa la existencia de leyes y dimensiones que no podemos ni intentar comprender, so pena de sufrir graves cortocircuitos cerebrales.


Más recientemente, el importante antologista norteamericano David G. Hartwell (responsable, entre otras contribuciones, de The dark descent, traducido como "El gran libro del terror" por Ed. Martínez Roca), afirma que al final de un cuento de terror, el lector se queda con una nueva percepción de la naturaleza de la realidad, y divide la literatura de terror en tres corrientes: 1. La alegoría moral (relatos sobrenaturales). 2. La metáfora psicológica (psicopatologías varias), y 3. Lo fantástico (la moderna mezcla de ambas).

Anteriormente, los insignes compiladores argentinos Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, a juzgar por el principio de selección que pareció animarles a la hora de reunir los materiales de su célebre Antología de la literatura fantástica (1965), solaparon en gran medida el relato fantástico con el de terror, lo que no ayuda precisamente como guía a aquellos con vocación clasificadora. Borges y compañía afirmaban en el prólogo de la obra citada que no hay un tipo de cuento fantástico, sino muchos. Lo mismo puede aplicarse al cuento de terror. Tan absurdo es dividirlo en cuentos de vampiros, de fantasmas, de muertos vivientes, etc., como atender a criterios puramente técnicos o estructurales para su estudio. El grado de sofisticación literaria en este campo concreto (como en cualquier otra manifestación artística, a la vuelta del siglo XX, lo que en música se conoce por "mestizaje") ha llegado a tal punto que difícilmente resultará verosímil —meramente productivo— otro criterio de selección que el meramente histórico.

Técnicas.- Dejando aparte las fuentes tradicionales, nutridas de la cultura y la historia de los pueblos, el cuento de terror literario trata de vérselas y hacerse eco de esos espantos mucho más personales que nos persiguen y agobian a través de las pesadillas. Un cuento de terror no supone, en realidad, más que un intento de recrear con fines catárticos (si bien no falta quien afirme que sádicos) tales mundos oníricos, con todo lo de estrambótico y siniestro que contienen, aunque acatando siempre unas determinadas reglas. Sólo hay una salvedad: al final, llegada la necesidad, no le asiste a uno el recurso de despertarse.

Como producto artístico, el cuento de miedo se ve constreñido, pues, por una normativa procedimental característica. Tres son los elementos o exigencias fundamentales que debe cumplir. En primer lugar, ha de verificarse un cuidado muy especial en el diseño del clima, la "atmósfera" que rodea los siniestros acontecimientos de marras, aspecto este en el cual los grandes autores se evidencian a menudo como auténticos virtuosos.

El cuentista suele asimismo trabajar con gran detalle el desarrollo narrativo, la gradación de efectos, es decir, la estructura secuencial de la historia, de manera que contribuya en todo lo posible a la suspensión de la credulidad del lector, a la verosimilitud (tan apreciada o más que la propia originalidad por Poe); lo que se pretende suscitar en el lector es el miedo, y está de sobra demostrado que a tal efecto prima una mecánica lenta y gradual.

Todo cuento de terror, finalmente, como se ha dicho, resulta en un pequeño tratado sobre el Mal en alguno de sus infinitos rostros y formas, por lo que, en principio, conviene obviar toda otra consideración, moralista o sensible, a la hora de abordar su ejecución o su lectura.
2. Antecedentes.

Los antecedentes inmediatos del formato breve, como tal, hay que buscarlos, no obstante, en el largo, más en concreto en la llamada "novela gótica", que floreció en la segunda mitad del siglo XVIII y primera del XIX, en tierra de nadie entre racionalismo y romanticismo. Los grandes novelistas góticos, inspirados principalmente en el romanticismo alemán y en autores como Daniel Defoe, S. T. Coleridge, el Marqués de Sade, y sin duda en los demonios de Goethe y los fantasmas de Shakespeare, entendieron por sobrenatural un tétrico submundo poblado de nobles atrabiliarios, espectros aulladores y monjas ensangrentadas, pululando en infernal mezcolanza por lóbregas catacumbas de vetustos castillos marcados por alguna oscura maldición, convenientemente subrayada a cada paso por rayos, truenos y centellas de tormenta.

El inglés Horace Walpole fue el padre de la exitosa serie (El castillo de Otranto, 1764). Años más tarde, tuvo como destacados continuadores a la escritora, Ann Radcliffe (Los misterios de Udolfo, 1794), a Matthew G. Lewis (El monje, 1796) y Charles Maturin (Melmoth el errabundo, 1820), sin olvidar a la que fue precursora de la ciencia-ficción Mary Shelley (Frankenstein o el Moderno Prometeo, de 1817).
3. Primeras muestras.

Entre los primeros cuentistas propiamente dichos, es preciso nombrar al alemán E.T.A. Hoffmann (1776-1822), a quien Lovecraft llegó a tachar de ligero y extravagante, pero cuyo talento pionero anticipó muchos de los temas y formas que dominarían en años posteriores, incluyendo la ciencia-ficción, a través de títulos como El magnetizador, El hombre de arena o Los autómatas.

El francés Charles Nodier (1780-1844), bibliotecario de enorme prestigio en su tiempo, además de filósofo, científico y alborotador político, a raíz de su devoción por Hoffmann, dejó a la posteridad un nutrido ramillete de obritas repletas de brujas, vampiros y espectros varios, a medias entresacados de la tradición popular y de su propia cosecha. En ellas se aúna la sencillez de diseño y el delicioso sonsonete del viejo cuento de aparecidos: El vampiro Arnold-Paul, El espectro de Olivier, Las aventuras de Thibaud de la Jacquière, El tesoro del diablo.

Escritores netamente románticos como Théophile Gautier, Prosper Mérimée, Walter Scott, Víctor Hugo, Washington Irving y el Barón de la Motte-Fouqué, se sintieron pronto atraídos por la nueva corriente, contribuyendo de una u otra forma, y con desigual fortuna, a la misma, si bien ninguno de ellos puede considerarse con rigor especialista en la materia. Algo posterior, en España, el romántico tardío Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) fue muy aclamado por sus Leyendas las cuales contienen algunos cuentos de miedo de extraordinario mérito (El monte de las ánimas, El miserere, Maese Pérez el organista...).
4. Los grandes clásicos.

El norteamericano Edgar Allan Poe (1809-1849) y el irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (1818-1873) son comúnmente considerados los dos autores que abrieron camino en el género. De Le Fanu se dice que es el fundador del relato de fantasmas ("ghost story") moderno en Gran Bretaña (El fantasma de la Señora Crowl, Té verde, El vigilante, Dickon el diablo...), modalidad que tanta repercusión tendría luego en la época victoriana. Pero lo que lo asemeja a Poe es el novedoso tratamiento con que enfoca al fenómeno maléfico. La fácil explicación racional, y mucho más, el desenlace moralista positivo (la mano de la Providencia Divina surgiendo de un modo u otro al final para poner las cosas, al monstruo, al bueno y al malo, en su sitio) serán desterrados definitivamente por estos autores. Ambos, además, inaugurarán el llamado "terror psicológico", más atento a la "atmósfera" de la historia y a medir los efectos emocionales que al mero susto.

Con Poe, el cuento de terror alcanzará, tan pronto, hacia los años 30 del siglo XIX, sus más altas cimas. El norteamericano es maestro absoluto del género porque, en primer lugar, lo es de la técnica del relato breve en sí. Por un lado su instinto y por otro su gran bagaje poético, le permitieron incorporar el arte, la música, la misma poesía, hasta los efectos distorsionantes de los alucinógenos, a un ámbito que él sabía muy exigente y especializado; a tal fin decidió que era preciso despojarlo previamente de todo lo accesorio, todo aquello que no contribuyera al efecto puntual deseado (las citadas consideraciones, sociales, morales, religiosas...). En sus poderosas fantasmagorías no se trasluce otra cosa que una imaginación y una inteligencia portentosas rígidamente al servicio de un designio artístico. Ningún otro autor, antes o después, ha sabido evocar o, más bien, inventarse de la nada atmósferas malsanas de pesadilla como él, hilvanar las escenas con tan infernal habilidad, culminar las historias con tan sonora consistencia. (Títulos: El gato negro, La caída de la Casa Usher, El barril de amontillado, El corazón delator, por citar sólo unos pocos.)

El propio Poe alabó a su contemporáneo y compatriota Nathaniel Hawthorne (1804-1864) como hombre de genio. Este autor, aunque gran estilista, se hallaba muy lastrado por el rígido puritanismo en que se formó (un pariente suyo fue juez en los procesos contra la brujería celebrados en Salem), y no supo o no quiso transmitir a sus historias ni la fuerza ni el desgarro artístico que admiran en aquél. (Títulos: Wakefield, El velo negro del ministro, El experimento del Dr. Heidegger.)

Al escritor francés Guy de Maupassant (1850-1893) discípulo de Flaubert y admirador de Poe, debe la literatura europea de terror algunas de sus mejores piezas, y a sus hondas convicciones naturalistas, probablemente, los acusados tintes emocionales presentes en sus mejores cuentos: sus temas fueron el pánico, la soledad, la locura, la perdición. (Títulos: El Horla, ¿Quién sabe?, La cabellera, ¿Loco?)

El terror recuperó con el periodista norteamericano Ambrose Bierce (1842-1914?) toda la garra y la intensidad que había desarrollado Poe en sus orígenes. En sus arrebatadoras fantasías, muchas de ellas ambientadas en la Guerra de Secesión americana, el terror pánico acecha siempre en las cercanías, y en el momento de desatarse parece decidido a devorar vivos literalmente a los personajes. (Títulos: La cosa maldita, La muerte de Halpin Frayser, Un habitante de Carcosa, La ventana tapiada...).
5. Pleno desarrollo.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el terror encontró un grupo de dignísimos cultivadores entre los grandes narradores de la época: Charles Dickens, Robert Louis Stevenson, Rudyard Kipling, Arthur Conan Doyle, H. G. Wells, Henry James, Bram Stoker... El cuento de fantasmas viviría su apogeo en la época victoriana y en los comienzos del siglo XX, alcanzando niveles nunca vistos de calidad y sofisticación. La lista de representantes ingleses es interminable: Saki, Vernon Lee, F. Marion Crawford, E. F. Benson, Richard Middleton, L. P. Hartley, H. Russell Wakefield, Edith Wharton...

De este periodo es preciso destacar a dos autores: M. R. James (1862-1936) y Algernon Blackwood (1869-1951), con quienes culmina el cuento de fantasmas victoriano. Blackwood es un gran cultivador del terror fantasmagórico, pero en ocasiones aporta al género un elemento desconocido hasta el momento, como es el horror enmarcado en majestuosos parajes de naturaleza virgen, adornado de connotaciones paganas (en esto se equiparará a Machen). (Títulos: El Wendigo, Los sauces, La casa vacía, Culto secreto.)

M. R. James, erudito y profesor universitario, fue gran amante de la obra de Le Fanu, a quien consideraba el más grande escritor de lo sobrenatural. Sus espectros, criaturas siempre extrañas e inesperadas que unas veces escapan de profundos escondrijos excavados en cementerios y catedrales y otras se confunden con la luz diurna y los objetos más familiares, prefiguran muchos de los horrores "cotidianos" que las generaciones posteriores pondrían de moda. (Títulos: El sitial del coro, Silba y acudiré, El álbum del canónigo Alberico.)

El galés Arthur Machen (1863-1947) fue el autor que enterró definitivamente los exhaustos horrores góticos. Encontró su principal fuente de inspiración en las antiguas leyendas romanas y celtas de su tierra; al intentar una especie de neopaganismo, anticipó la teogonía macabra desarrollada por su seguidor más notable, H. P. Lovecraft. (Títulos: El gran dios Pan, La pirámide ardiente, El pueblo blanco, Los tres impostores.)
6. Lovecraft y compañía.

H. P. Lovecraft (1890-1937), norteamericano de Providence, es reconocido por la crítica, junto a Poe, como el máximo exponente del cuento de terror. Su aportación más importante fue el llamado "cuento materialista de terror". Mezclando el espanto con la ciencia-ficción, se trata de una narración de horror cósmico que propone una nueva mitología plena de escalofriantes dioses y monstruosidades arquetípicos; se ha dicho que se trata de la última mitología que ha conocido Occidente: los Mitos de Cthulhu. Devoto de Poe, sus otras fuentes conocidas son el fantástico y enigmático mundo de los sueños, la historia y el paisaje de Nueva Inglaterra, su tierra, y un selecto grupo de autores de su predilección: William Hope Hodgson, Lord Dunsany, Arthur Machen, Algernon Blackwood, y algunos más. (Títulos: El horror de Dunwich, La sombra sobre Innsmouth, En la noche de los tiempos, El clérigo malvado...).

Pese a sus hábitos e idiosincrasia saturninos, Lovecraft conoció en vida una nutrida camarilla de imitadores y seguidores que formaron con él el llamado Círculo de Lovecraft. Entre estos se encuentran algunos de los más sólidos cuentistas de esa generación: Robert Bloch, Fritz Leiber, Frank Belknap Long, Clark Ashton Smith, August Derleth...

Para cerrar esta época memorable, conviene hacer referencia al inglés Walter de la Mare (1873-1956), uno de los mejores estilistas del género, maestro del terror psicológico y urdidor de extrañas y exquisitas tramas protagonizadas por los sueños, la ansiedad y una callada desesperación. (Títulos: La tía de Seaton, La orgía: un idilio, Todos los santos, La trompeta.)
7. Los últimos años.

Entre los más conocidos autores contemporáneos, en su mayoría norteamericanos, hay que mencionar a Robert Aickman, T. E. D. Klein, Dan Simmons, Ramsey Campbell, Theodore Sturgeon, los clásicos Richard Matheson, Ray Bradbury, el joven (en los 80) y rompedor Clive Barker y el omnipresente e irregular Stephen King. Casi todos estos autores han cultivado con acierto la ciencia-ficción, especialmente Bradbury y Matheson.

De habla hispana, cabe mentar como auténticos especialistas al continuador de Edgar Allan Poe en castellano, Horacio Quiroga (1878-1937: El síncope blanco y otras historias) y Julio Cortázar (1914-1986): Casa tomada, Todos los fuegos el fuego, La noche boca arriba...

Las editoriales en castellano nunca han parecido dispuestas a fomentar el género entre las nuevas generaciones de escritores, sin embargo, por ejemplo en España, desde los años 60 del siglo XX, no han dejado de aparecer antologías de relatos macabros basadas en publicaciones anglosajonas. Las ediciones de Editorial Bruguera (Las mejores historias insólitas, Las mejores historias de ultratumba, Las mejores historias de fantasmas...), a cargo de compiladores como Kurt Singer, Forrest J. Ackerman o A. van Hageland, así como las numerosas ediciones de las editoriales Molino, Acervo y Vértice. De Alianza Editorial contamos con las cuidadas selecciones de Rafael Llopis antes citadas, en gran parte traducidas por él mismo. Editorial Edhasa publicó en 1989 la canónica Historias de fantasmas de la literatura inglesa, de Cox y Gilbert. La Editorial Martínez Roca había sacado en 1977 la también excelente Relatos maestros de terror y misterio, editada por Agustí Bartrá. Esta misma editorial, en los años 80 y 90, ofertó excelentes selecciones de revistas norteamericanas de importancia como Twilight Zone Magazine, que suponen un amplio muestrario de las últimas y eclécticas tendencias. Más recientemente, de Editorial Valdemar, Malos sueños, en dos generosos volúmenes; y han surgido además iniciativas nuevas como las de las editoriales Jaguar y Factoría de Ideas.

Tomando como referencia los títulos que se acaban de citar, podría aventurarse una lista selecta de cuentos de terror, en orden a la especial atención que han recibido tradicionalmente por parte de antologistas y críticos:

El gato negro, La caída de la casa Usher, El barril de amontillado, El corazón delator, de Poe. El horror de Dunwich, La sombra sobre Innsmouth, de Lovecraft, El Horla, de Maupassant, Un terror sagrado, La ventana tapiada, de Ambrose Bierce, El rincón alegre, de Henry James, El enemigo, de Chejov, Té verde, de Sheridan Le Fanu, El armario, de Thomas Mann, La pata de mono, de W. W. Jacobs, Silva y acudiré, de M. R. James, El guardavías, de Dickens, Las ratas del cementerio, de Henry Kuttner, Una rosa para Emily, de Faulkner, Luvina, de Juan Rulfo, El médico rural, de Kafka, Las hermanas, de Joyce, El fumador de pipa, de Martin Armstrong, El burlado, de Jack London, Vinum Sabbati, de Arthur Machen, Janet, cuello torcido, de Stevenson, El Wendigo, de Algernon Blackwood, La casa del juez, de Bram Stoker, Casa tomada, de Julio Cortázar, La balsa, de Stephen King...
8. Fuentes.

La rama dorada. J. G. Frazer. Fondo de Cultura Económica, 1986.

Teoría y técnica del cuento, Enrique Anderson Imbert . Ariel, 1992.

El Gran Libro del Terror, David G. Hartwell. Martínez Roca, 1989.

Antología de cuentos de terror, 3 tomos. Rafael Llopis. Alianza, 1982.

Los mitos de Cthulhu. Rafael Llopis. Alianza. 1976.

Morfología del cuento. Vladimir Propp. Akal, 1998.

The evolution of the weird tale. S. T. Joshi. Hippocampus Press, 2004.

El horror sobrenatural en la literatura. H. P. Lovecraft. Barral, 1976.

4. Una breve biografía del autor, donde pueden incluirse el pais y ciudad de nacimiento, sus antecedentes, estudios realizados, profesión y demás información que se considere necesaria.

José Luis Fernández Arellano. Nacido en Madrid, 1959. Licenciado en filología, cursos de filosofía. Poeta, traductor y narrador especializado en literatura macabra, fantástica y de ciencia-ficción.

Ha publicado el libro "Diez cuentos", Ed. Libertarias. 1994.

El presente trabajo recoge el artículo que vertió en la Wikipedia en castellano bajo el nombre de usuario ‘José Luis1’, y que los administradores de la enciclopedia han calificado de "no enciclopédico", con propuesta de borrado. El autor promete por su honor ser al 100 % responsable del contenido del mismo.

miércoles, junio 13, 2007

Siete Samurais



El cine es un arte por medio del cual se expresan sentimientos, ideas, valores que sin importar la época o el tiempo uno puede identificarse con ellos, este es el caso de Los Siete Samurai de Akira Kurosawa quien por medio de la expresión cinematográfica narra la historia de estos Samurai quienes viven su vida bajo ciertos lineamientos especiales, en donde su valor, honor y coraje logran que un grupo de granjeros recupere la tranquilidad en su vida haciendo uso de varios estilos y de una sistema narrativo clásico para la mejor comprensión del relato, resaltando en con cada elemento cinematográfico el esfuerzo de cada uno de ellos y sus características que buscan crear un vinculo con el espectador por medio de personajes bien desarrollados por los actores y director. Por lo que me parece interesante observar como estos elementos se complementan para lograr dar sentido a la lucha de justicia que se emprende por estos samurais resaltando como tema principal el valor y honor del samurai.
Ficha técnica
Nombre: Shichinin no samurai, Seven Samurai, Los Siete Samurai
Director : Akira Kurosawa
Año de producción: 1954
País de origen: Japón
Actores: Kambei (Takashi Shimura) Gorobei (Yoshio Inaba) Katsushiro (Isao Kimura) Kyuzo (Seiji Miyaguchi) Heihachi (Minoru Chiaki) Shichiroji (Daisuke Kato) Kikuchiyo (Toshiro Mifune) Rikichi (Yoshio Tsuchiya)

Argumento:
La historia se desarrolla en Japón en el siglo XVI, una aldea de campesinos es atacada constantemente por bandidos armados quienes roban sus cosechas y los mantienen sometidos a sus pies, los campesinos cansados de la situación deciden contratar los servicios de samuráis para protegerlos de la amenaza. El veterano Shimura's Kambei (Takashi Shimura) acepta el desafió cansado de batallas sin sentido decide arriesgar su vida cambió de tres platos de arroz al día, Kambei recluta a seis verdaderos samuráis quienes enseñan a los campesinos a creer ensimismos para defenderse de los bandidos, la película culmina con una gran batalla épica en donde los aldeanos liderados por los samurai se enfrentan a los 40 bandidos.

Esta obra de Kurosawa el genero es el resultado de la elaboración de universos figurativos y mecanismos narrativos considerados como verdaderas creaciones colectivas en la que se expresa una visión del mundo y una filosofía de vida en este caso la de los samurai llena de honor, deber y sacrificio. Observamos elementos característicos del género Épico que por lo general se sitúan en tiempos de guerra o de conflicto, en este caso Japón en el siglo XVI, haciendo uso de escenarios históricos como fue la representación del Japón en esa época. Estilo que por lo general centra su trama en la búsqueda de una serie de metas que deben ser alcanzadas por una o varias personas en este caso los samurai.

La cinematografía japonesa cuanta con su propia clasificación de estilo como lo es el Jidaigeki que se puede traducir como periodo de drama, usualmente este estilo retrata tanto en televisión, teatro y cine, un periodo de la historia japonesa entre los años 1600 a 1868, que muestra la vida de guerreros samurai, granjeros y mercaderes, que poseen convenciones de de estructura similares como es el maquillaje, el lenguaje, vestuario. Características que le proporcionan el mood adecuado de la época.

La película los 7 samurai renueva el género del Western, el estilo que presenta en base a características que se observan en el Western como la confrontación de personajes identificables, como es el caso de todos los samurai, ambientadas en ciudades sin ley en donde los bandidos eran los dueños, como se observa en la situación de la aldea y por lo general algunos personajes representaban al bien sin mas, buscando vivir en paz y otros por el contrario el lado malvado, aquellos que se aprovechaban de los demás para hacer su propia existencia más fácil.

Estas características del género del western que se observan en la obra de Kurosawa influenciadas por John Ford, aparecen en esta película renovando el interés por este genero, que resulto en la película Los siete magníficos, rodada en 1960 y protagonizada por Yul Brynner, situada en el lejano oeste, basada en la obra de Kurosawa en donde los samurai eran remplazados por pistoleros.

El drama se encuentra en el desarrollo de los personajes y la interacción entre ellos, el desarrollo de los personajes los presenta a la audiencia en un nivel más personal y complejo, que ayudan al espectados a conocer mejor sus emociones de cada personaje e identificarse con ellos, por lo que Kurosawa muestra un énfasis en los momentos en donde las emociones de los personajes son mostradas a la audiencia, como es el caso de la escena en donde Kikuchiyo y Kambei toman de los brazos de una mujer moribunda a un bebe mientras es quemada la casa donde vivía el anciano de la aldea y Kikuchiyo grita: "¡Me paso a mi! ¡Estaba como este bebe cuando me paso a mi!" el desarrollo del personaje de Kikuchio quien se hacía pasar por un samurai cuando en realidad era el hijo de unos campesinos asesinados por bandidos, es en este momento en donde el estilo dramático de la acción que acontece le permite crear un vinculo con el personaje a través de estas situaciones emocionales que se viven durante la historia.

martes, junio 12, 2007

Albert Camus; EL HOMBRE QUE QUISO SER HUMANO


Albert Camus

1. Le premier homme:breve biografía y sinopsis de la obra de Camus
2. El absurdismo existencialista o el existencialismo absurdo de Camus
3. La posición política de Camus
4. La novelística de Camus
5. La Ensayística de Camus

1.1.Le premier homme:breve biografía y sinopsis de la obra de Camus.

Albert Camus se ha ganado,dignamente un lugar de incuestionablemente merecida preeminencia en la Filosofía y la Literatura occidentales del siglo XX. Nacido el 7 de noviembre de 1913 en Mondovi,(actualmente Drean), Algeria. y fallecido 46 años más tarde en un accidente automovilístico,tan absurdo como ese transfondo de la condición humana que tan magistralmente fue capaz de aprehender e integrar en un sistema discursivo de dificultosa categorización a lo interno de caualquiera de las propuestas filosóficas de su época, absurdo como solo pueden ser la existencia humana y su terrible corolario,la muerte.; en las afueras del pueblo de Sens,al sur de París.Imprudente como le es propio,la muerte sorprendió a Camus mientras trabajaba en la que sería su última obra, la novela de carqacter autobiográfico"Le prémiere homme". Su padre,Lucien Camus era un inmigrante francés que moriría antes de un año después del nacimiento de su segundo hijo,en la batalla de Le Marne,durante la Primera Guerra Mundial;las autoridades militares francesas tuvieron la delicadeza de enviar a la viuda el trozo de metralla que había puesto fin a la vida de su marido y que esta conservaría durante toda su vida en una caja de galletasSu madre era de origen español,Catherin Sintes,prácticamente sorda y totalmente analfabeta;una vez muerto el marido regreso a la casa materna,en Argel,bajo el dominio de su madre,la abuela materna de Albert Camus;se desempeñaba como criada durante el día y su propio hijo la describe en El Primer Hombre con una cierta ternura,distante y tímida, como una mujer taciturna que gustaba pasar horas sentada en la oscuridad,al lado de la ventana.

El pequeño Albert creció en Argel,en el Distrito de Belcourt, como un pied-noir, término utilizado originalmente para referirse a los soldados argelinos que participaron de la Primera Guerra Mundial y retomado a mediados de los años 50 y a raíz de la lucha de la población árabe por la independencia de esta colonia francesa,para designar a los hijos de inmigrantes franceses nacidos y educados en suelo argelino.La abuela Sintés era quien hacia las veces de cabeza de la familia y habría preferido que sus dos nietos solo completasen la educación primaria y se integraran al mercado laboral. Gracias a uno de los maestros de Camus, Louis Germain, quien fue su tutor para que prepárase el ingreso al lyceé,de este modo pudo el jóven Albert continuar con sus estudios hasta llegar a matricularse en la Universidad de Argel.

El fútbol y la literatura fueron las dos grandes pasiones de la juventud de Camus.Entre 1928 y 1930 se desempeñó como arquero para el Racing Universitaire d’Algiers;años más tarde manifestaría, en una entrevista,con el innegable entusiasmo por la exageración de la sangre española en sus venas,que todo su sentido de la ética lo había aprendido en el campo de fútbol. Sus estudios se vieron interrumpidos por un brote de tuberculosis en 1930,que tambien echo por tierra sus anhelos deportivos y que se mantendría recidivando por el resto de sus días.Tras reponerse formó un Taller de Teatro para aficionados y se dedicó al periodismo,lo que le permitió viajar al continente.

Albert Camus, más que un filósofo y literato, más,inclusive que un intelectual,es un hombre de su época,un humanista al estilo francés,comparable a Rosseau y a Voltaire y,sin embargo,mucho más cercano a nuestros afectos por haber protagonizado como hombre los conflictos desgarradores de su tiempo,incluyendo su toma de posición,de incuestionable condena, respecto a las revelaciones sobre los crímenes del stalinismo y su casi profética visión del asunto de la independencia argelina,que como hoy pódemos constatar,ha terminado en una forma incluso peor de colonialismo:la instauración de una sanguinaria plutocracia militar dependiente de Francia y la generación de movimientos fundamentalistas,en la dialéctica demencial que ha caracterizado el desarrollo de las sociedades del Cercano y Medio Oriente.

Albert Camus,uno de los espíritus más sensibles que ha conocido la Filosofía Moderna y,como tal,irreductible a categorías o corrientes de pensamiento que terminan manifestando pruritos ideologizantes o,aún peor,generando dogmatismos delirantes entre las mentalidades que necesitan de la segura comodidad del encierro carcelario que significa adoptar una determinada cosmovisión a intentar la peligrosa y vertiginosamente libre encomienda de construir su propia filosofía y vivir,como exigía Jaspers,de forma coherente con la misma.

A pesar de su amistad con Sartre y las harto célebre colaboraciones, y final debate entre ambos, en una entrevista para Les Temps Modernes,el propio Camus llegó a definirse a si mismo como "absurdista" y es precisamente en "El Mito de Sífo" donde desarrolla el tema del carácter absurdo de la existencia humana y define como hombre absurdo a aquel que se caracteriza por haberse percatado del el absurdo propio de la existencia humana y que vive de acuerdo con las exigencias de tal conciencia cuyo rasgo primario es la rebelión,expresión de la conciencia preclara del sujeto que ha constatado racionalmente la ruptura propia de la existencia humana.Podemos dividir su obra en dos grandes grupos:aquel de la ficción y el del ensayo ,una de varias características que lo acercan al modus operandi de los existencialistas franceses .

Asi,tiene en su haber, además de las colecciones de ensayos L’ envers et l’endroit,su primer libro,publicado en Algiers en 1935;Cuadernos 1935-1942 y Cuadernos 1942-1951 por Simon & Schuster en 1963 y 1965,respectivamente,sendas colecciones de artículos aparecidos en la revista Carnets y Resistencia,rebelión y muerte(1961),colección de artículos aparecidos en Actuelles El resto de los escritos de Camus para Combat y para Le Temps Modernes,asi como sus trabajos periodísticos,entre los que resalta su artículo a propósito de la detonación de la bomba atómica en Hiroshima se hallan disponibles en diferentes colecciones.

. L’homme revolté.(1954) y Le myth de Sisyphe(1955) representan sus obras cumbres en la reflexión filosófica y su obra literaria la completan las novelas L’etranger(1946),La Peste(1948) , La Chute(1957) y la ya mencionadaLe premiere homme,;publicada póstumamente en 1991.Una colección de relatos denominada El exilio y el reino(1958) y los dramas El Estado de Sitio ,El Malentendido, Calígula y Los Justos(publicados en 1958 como Caligula y Otros Tres Dramas) y Los Poseídos, de 1960 entre otros.Respecto a la relación entre su propuesta filosófica y su obra literaria,Camus afirma:

"Je voulais d’abord exprimer la négation.Sous trois formes,Romanesque:ce fut L’etranger.Dramatique:Calígula,Le Malentendu.Ideologique:Le mythe de Sisyphe.Je . prévoyais le positif sous trois formes encore.Romanesque:La Peste.Dramatique:L’etat de siege et Les Justes.Ideologique:L’homme révolté.J’entrevoyais dejá une troisieme couche autour´du theme de l’amour.(2)

1.2.El absurdismo existencialista o el existencialismo absurdo de Camus.

1.2.a.Le myth de Sisiphe:hacia una comprensión del existencialismo de Camus.

..Camus nunca quiso ser asociado con tal o cual corriente filosófica,específicamente se mostró especialmente reticente a ser catalogado como existencialista.Al referirse a su propia propuesta filosófica llego a afirmar sobre sí mismo que era un "absurdista",manifestando con esto precisamente el tener como tema primario de su obra uno de los elementos mas ampliatemente tratados por el existencialismo.Para el filosofo argelino el absurdo se halla en el núcleo mismo de la existencia subjetiva individual como corolario del nihilismo metafísico propio de la reflexión filosófica en la Modernidad.Para Camus tal nihilismo es propio de las filosofías existenciales en general y se refiere críticamente a las mismas a propósito de lo que denomina suicidio filosófico,término que utiliza para referirse a la maniobra intelectual gracias a la cual el concepto inicialmente negado es tomado en un segundo momento como basamenta y azotea del mismo enunciado que inicialmente le negaba,proceso que culmina en el llamado "salto".(3)

A pesar de su autoimpuesto distanciamiento del existencialismo filosófico su obra presenta una serie de rasgos comunes a la corriente de pensamiento. de mayor arraigo y difusión durante el siglo XX.La cosmogonía camusiana es implícitamente atea,si bien en un momento dado y a propósito de la construcción de un códice absurdo(4) utilizara a Dios como fuente exclusiva de la moralidad del hombre absurdo Tan exclusiva como innecesaria pues si bien el carácter demostradamente absurdo de la vida humana éste no justifica,por ejemplo, el crimen,pues esto sería manifiestamente pueril tampoco posee tal capacidad justificatoria pues siendo el "hombre absurdo" inocente a priori y,como tal virtuoso, no necesita de justificación ninguna .No hay culpables,pero sí hay responsables y la conciencia absurda reconoce el nivel de sus mores..Su elección de ciertos mores es secundaria a su libertad y a su inocencia ,autoconciencia y al propio códex moral del hombre

Desde luego,Camus no se halla dispuesto a sacrificar la libertad humana y especialmente la "libertad absurda"en aras de ninguna posición moral:puesto a elegir entre la " libertad absurda" y la "moral absurda" Camus se decide por la primera y aunque sostiene que justificar en tales términos el crimenno es valido por pueril(el argumento más débil en toda la exposición de Camus)afirma que se puede ser virtuoso por capricho.

La "libertad absurda" camusiana comparte con la libertad impuesta de Sartre un cierto carácter sofocante que traiciona,mediante la contradicción, la naturaleza originaria del concepto.El alcance e inevitabilidad de esta libertad es efectivamente amenazante para el hombre que la padece.En "El Mito de Sísifo" Camus recuerda al Dostoievsky de "Los Hermanos Karamazov" para subrayar el carácter amenazante,aterrador incluso,de la lucidez del "hombre absurdo" ante su inocencia y su libertad,las cuales le colocan en posición de "vivir sin apelación" de aquí la horrorosa constatación por parte de Iván Karamazov de que cualquier conducta es válida.El dilema planteado por este estado de cosas al hombre común es de fácil solución y de hecho tiende a elegir con presteza la superstición de lo irracional a afrontar la existencia en estos términos,tendencia que el filósofo argelino resume en su célebre frase:

"La presencia de un Dios capaz de dar sentido a la vida es muchas veces preferible a la posibilidad de poder comportarse mal impunamente".(5)

El "hombre absurdo" ha cerrado las puertas a tal posibilidad,aumentando efectivamente el alcance de su libertad y el rango de posibilidades de su conducta moral.Si efectivamente éste aceptase un código moral será únicamente aquel proveniente de la mas alta instancia etica concebible,aquel cuyo diseñador y garante es la propia deidad vale decir,la moral adquirida como parte de la cultura religiosa del sujeto.

La "libertad absurda" se concretiza en la pura acumulación experiencial partiendo de que,desde el punto de vista axiológicoe,inclusive,teleológico,las experiencias son indiferentes.Sólo existen dos limitantes a la realización plena de la "libertad absurda":la muerte prematura y los límites,no necesariamente de orden moral,impuestos primariamente por la razón del sujeto y por la única actitud pasible de ser coherente con la condición del "hombre absurdo",la rebelión.

1.2.b.Paralelismos entre la Filosofía "absurdista" y la tradición existencialista.El Humanismo básico del existencialismo camusiano.

Los puntos centrales del "absurdismo" de Camus(la libertad intrínseca a la existencia,la indiferencia cualitativa entre distintas experiencias,la exaltación de una vida sin apelaciones ni remordimientos,la ausencia de referencia a cualquier esencia en su discurso y el ateísmo metodológico consecuente,la crítica al existencialismo cristiano de Kierkegaard,Jaspers y Chestov por su apelación forzosa a una trascendencia inadmisible) permiten catalogar esta propuesta filosófica como,efectivamente, existencialista.La actitud de Camus frente a la Corriente Filosófica que mas adecuadamente permite la expresión del espíritu humano en el contexto del denominado capitalismo posindustrial parece obedecer al deseo de uno de los pensadores de mayor riqueza discursiva del periodo histórico que ha terminado por corresponder,efectivamente, a el ultimo de los mas heroicos momentos en la historia del pensamiento occidental,cuando las propuestas ideológicas habían llegado al cenit de su concretización como sustitutas de la reflexión filosófica.Nos parece que Camus toma distancia del existencialismo como manifestación de una moda,categoría propia de la sociedad de consumo y su limitada cosmovisión cuyas pretensiones totalizadoras traicionan su carácter ideológico.Precisamente los arquitectos de lo que en su momento paso inadvertido para el grueso de los filósofos occidentales,la guerra fría cultural intentaron colocar al existencialismo como alternativa y respuesta reaccionaria a la difusión del marxismo como corriente filosófica.-En toda la obra de Camus el carácter contingente de la existencia individual,la existencia como marco genético de la esencia y sus corolarios(especialmente el ateísmo metodológico, la renuncia tacita a cualquier pretensión de índole metafísica a pesar la omnipresencia de la metafísica como substrato del discurso in toto , una apenas disimulada tendencia al nihilismo especialmente en el ámbito de la axiología y la ubicuidad de una libertad a priori ) son algunos de los rasgos propios del existencialismo y presentes a todo lo largo de la obra de Camus y que validan nuestra afirmación sobre el carácter existencialista de la propuesta filosófica a la cual su propio autor bautizaría como "absurdismo".

No es este el momento ni el lugar para desarrollar una apología del existencialismo,pero el propio desarrollo de nuestro discurso demanda de nosotros una toma de posición con un minimum. de explicitación.Contrario a la presunción de Heidegger sobre la condición humana,resumible en su afirmación en torno al pensamiento humano como pensamiento humillado,existe en el existencialismo un je ne sais quoi,una especie de testadurez común a cualquier forma de heroísmo que nos trae a la memoria la famosa frase de Melville:All human greatness is nothing but disease(5).Desde el intento de Kierkegaard por rescatar la esencia del cristianismo a lo interno de una forma de organización social caracterizada por la hipocresía,el egoísmo y la mezquindad,el existencialismo ha desarrollado como uno de sus rasgos primarios la crítica social y es precisamente esta condición la que hace del mismo una de las manifestaciones mas subversivas del quehacer intelectual moderno.La riqueza de los discursos existencialismo permite incluir entre sus adherentes figuras tan disímiles como Heidegger y Unamuno,.intelectuales orgánicos prototípicos cuyo pensamiento no puede substraerse al matiz ideológico del conformismo e,incluso, de la militancia activa en el conservadurismo de derecha,por un lado y figuras contestatarias de la fibra moral de Jaspers y el propio Sartre.El existencialismo de Camus no necesita adendae,el filósofo argelino no requiere de aclaraciones sobre el sesgo humanista de su propuesta filosófica ni tomar prestado de ninguna forma de ideología una proyección sociohistórica capaz de subrayar su compromiso con las mas puras aspiraciones del género humano, pues Camus es,primariamente,un humanista.Asi como,en sus propias palabras,la virtud no necesita de justificación(6) y de manera análoga no hay necesidad de señalar aquello que es obvio ni viviseccionar la propia reflexión para poner en evidencia los elementos que le han servido como raíz y a partir de los cuales ha sido construida la misma.En toda la obra de Camus y como veremos de manera más detallada al abordar cada una de las instancias al través de las cuales esta se ha concretizado literaria y filosóficamente,el Hombre es colocado en las antípodas de la pasión inútil de Sartre y es efectivamente rescatado de todos los ismos que amenazan el núcleo de su humanidad.Camus es el abogado defensor del hombre ante la sociedad,ante el Estado,la Religión en todas sus formas(llámese Mercado,Revolución,Ley),ante Dios,ante la Filosofía,ante la Moral y ante los hombres.Así su obra incluye una antropología básica destinada a rescatar la dignidad de cada ser humano ante las propuestas filosóficas y los hechos históricos correspondientes,combinación que trocó literalmente en Infierno la Europa de la generación de Camus,donde la sumatoria azarosa del estupor,la decepción y la esperanza fue capaz de concretizarse en una propuesta filosófica resueltamente contraria a los delirios venenosos de la Ideología,posición magistralmente expuesta en L’homme révolté.

1.2.c.La preponderancia axiológica en la Filosofía de Camus.El racionalismo en Le Myth de Sisyphe vs.la moralidad humanista del sentido común en el pensamiento de Camus:la saludable necesariedad de la contradicción.

Camus era, además, un moralista.El moralista sobrio capaz de sintetizar en La Chute el moralismo conciente de los monstruos que es capaz de engendrar por sí mismo,específicamente el onanismo moral que la tradición nos permiter bautizar nueva vez como fariseísmo. El equilibrio entre libertad y justicia como eje de las inquietudes éticas de la Modernidad constituye el tema central,a nivel histórico-social e individual,respectivamente, a lo interno de las dos últimas obras mencionadas.Y he aquí otra de las posibles razones del voluntario distanciamiento establecido por Camus respecto de su propia obra y del existencialismo y que le coloca definitivamente mas cercano de los llamados existencialistas cristiano de los cuales Karl Jaspers es el ejemplo prototípico que del existencialismo ateo de Sartre.

La manifiesta determinación de Camus a no establecer una jerarquizacion de los elementos constitutivos de la tradición axiológica de la Filosofía Occidental choca,como es de esperarse choquen estas formas rígidas del pensamiento,con el racionalismo metodológico que se presenta,al lado de su incuestionable y abisal polimatía ,como característica primaria de su ensayística.La honestidad del pensamiento de Camus parece ser cuestionada por el hecho que señalaremos a continuación pero dicha contradicción encarna precisamente lo contrario:la estructura moral del discurso de Camus sacrifica al apriorismo propio de la misma las contingencias del discurso racionalista.Cuando la libertad que la inocencia del hombre respecto al absurdo propio de su existencia choca con las premisas morales básicas de la civilización occidental Camus recurre al expediente teológico,a expensas de caer en la contradicción que el concepto de Dios por sí mismo añade al discurso "absurdista" en Le Mythe de Sisiphe.La inocencia del "hombre absurdo" es templada por la responsabilidad y si bien éste se halla llamado a un "vivir sin apelaciones"(7) se halla abocado a elegir a la deidad misma como árbrito de su conducta y fiador ético.Conocedor a primera mano del abanico de consecuencias posibles del nihilismo,Camus sacrifica su metodología y se retrae ante las consecuencias últimas de la reflexión filosófica,implacablemente racional hasta ese momento,cuando limita la libertad del "hombre absurdo" bajo el expediente falaz de la puerilidad de la misma con respecto al crímen.El propio termino elegido por el autor es,para comenzar,demasiado ambiguo. Ya la figura señera del existencialismo y de la Filosofía europea de la posguerra,Jean Paul Sartre ,había dibujado las fronteras conductuales de ese reo de su libertad,el hombre colocando sus límites en la alteridad volitiva condenando específicamente la violencia en cualesquiera de sus manifestaciones como ejercicio arbitrario de la voluntad de un sujeto a expensas de la libertad de un segundo,el objeto violentado.Camus efectivamente evade la cuestión al utilizar un termino jurídico expresamente vago,dejando abiertas una serie de cuestiones:¿De que conducta criminal habla Camus?¿Cómo puede validar un termino propio estamento jurídico burgués que sistemáticamente ha desacreditado en toda su obra,incluyendo sus obras de ficción La peste,L’etranger y La chute?.

1.3.La posición política de Camus.Una negación del maquiavelismo como rector de la teoría y de la praxis políticas en la Modernidad.

1.3.a.La izquierda francesa y los horrores del stalinismo.Camus contra Sartre:el tiro por la culata de la mauvois foi.

A pesar de su militancia partisana durante la guerra,de su conciencia social y de la postura revolucionaria evidenciada en algunos de sus artículos de carácter político publicados en Combat,Camus nunca se negó a asumir el carácter burgués de su existencia y su pensamiento.Desde luego,y para beneficio de la objetividad,lejos se hallan los años en que el calificativo era tomado en su forma mas peyorativa,verdadero estigma para cualquier intelectual europeo,especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX.El pensamiento de Camus,criollo argelino(pied noir),lejos de cualquier pose o mauvois foies,en términos politicos,realmente ingenuo.Cuando surge la polémica con Sartre en particular y la izquierda francesa en general,a propósito de las revelaciones de Kruschev sobre los crímenes de lesa humanidad perpretados por Stalin y su adláteres se fundamenta en el doble escándalo experimentado por Camus ante la evidencia de los horrores del estalinismo y la posición medrosa y acomodaticia de buena parte de la izquierda francesa y especialmente del propio Sartre,intentando amortiguar la gravedad de los mismos y cuestionando incluso la veracidad de tales imputaciones;algunos autores han sugerido que simplemente Camus era incapaz de aceptar cualquier forma de aceptación,mucho menos validación,de estos crímenes.La tendencia de la izquierda francesa a negar o minimizar como elemento propágandistico burgués,a pésar de la plena conciencia de la veracidad de estas imputaciones llegaba mas alla de cualquier justificación circunstancial,se trataba de defender lo indefendible y traicionar la propia honestidad,ecos del maquiavelismo propio de la praxis política de la Modernidad que la sensibilidad de Camus no podía pasar por alto.

Familiarizado con la clandestinidad y el peligro gracias a su participación militante en las filas de la Resistence es injusto atribuir al conservadurismo y mucho menos a la cobardía las actitudes políticas de Camus mas criticadas por la izquierda francesa.El considerar como ingenua esta concepción de la política como inseparable de los valores morales tradicionales encarnados en terminos como verdad,justicia y fraternidad ya dice mucho de la perversión del pensamiento occidental.

1.3.b.El conflicto argelino a los ojos de un pied noir o la patria perdida de Camus.El absurdo trágico y la tragedia absurda de una doble orfandad.

Finalmente,una segunda polémica fue suscitada por la explosión del conflicto argelino,incluyendo los excesos históricamente documentados,perpretados pór los militares franceses contra el pueblo argelí(el lector interesado en mayor información sobre el tema encontrara en "La batalla de Argel" de Gillo Pontecorvo una fuente rica y amena de datos al respecto);mientras la intelectualidad francesa in toto denunciaba, valientemente,los excesos patrocinados por los elementos mas recalcitrantes del ala derechista militarista del Gobierno de De Gaulle(quienes,eventualmente,y a raíz de la política apciguadora del Jefe de Estado complotarían contra la vida del mismo;De Gaulle comparte con Fidel Castro el record de mayor numero de atentados contra la vida de un Jefe de Estado).Como es patente en ambas,su primera y su ultima novela,El Extranjero y El Primer Hombre Camus tenía una pobre comprensión de la situación de los árabes argelinos;para él,como para muchos otros pied noir,Argelia era tan francesa como cualquier otra provincia y no era concebida en absoluto como una colonia al igual que la propia Francia no era vista como una potencia imperialista.Los padres de Camus habían llegado a Argelia,como muchos otros colonos como quien llega a una tierra prometida,un lugar de oportunidades que permitio la concreción de los mas caros sueños de una masa de franceses desplazados fuera del continente por las precariedades económicas que prevalencian en la Europa de principios del siglo XX.En su momento Camus se abstuvo de hacer cualquier referencia al conflicto franco-argelí,debido a que su madre seguia residiendo en Argel y habría sido blanco fácil de la ira de cualquiera de los bandos confrotados en una de las mas sangrientas de las guerras independistas en toda la Historia occidental.Su actitud puede sin embargo inferirse a partir de su obra.

Todas las novelas de Camus,a excepción de La Chute cuya trama tiene lugar en Ámsterdam y donde París es mencionado únicamente de pasada como contexto geográfico de la génesis del conflicto existencial que el personaje central luego elaborará en este genial monologo, se desarrollan en ciudades argelíes y la población indígena de las mismas,los árabes,apenas son diferenciables del propio paisaje.Invariablemente los personajes centrales son franceses,criollos o continentales de paso en Argelia.Argelia era la patria de Camus,idealizada como la patria de todos lo que han tenido la suerte de poder llamar así al lugar de nacimiento,en su mente Argelia es la madre,literal y figurada y su madre es Argelia:Catherines Sinntés representa a Argelia y Argelia,a su vez,representa a la taciturna madre española de Camus.Las descripciones del paisaje argelí en La Esposa Infiel(uno de los cuentos publicados bajo el título de El Exilio y el Reino),en El Extranjero y La Peste son excepcionalmente vividas hasta el punto que logran hacer del mismo uno de los personajes de la trama.Esta Argelia idealizada hasta la asepsia,cuyo mar es telón de fondo de los amores de Mersault y Marie;que ostenta un sol implacable como fuente inagotable de luz y de calor,capaz de llevar,fatalmente,a Mersault al homicidio;de albergar temporariamente,con la veleidad de una mujer caprichosa y amada como solamente pueden ser amadas las mujeres veleidosamente caprichosa,a Yersinia pestis instrumento de una darwianiana venganza contra quienes inconsultamente abusan de su hospitalidad.La Argelia de Camus es una comunidad evidentemente francesa,comunidad de colonos tan argelinos como el sol y el mar,el desierto y el viento.Cuando los azares de la Historia obligan al Filósofo y literato a reconocer a los naturales del lugar este tiende a la ensoñación quimérica y concibe la tierra natal como el lugar que comparten los hombres de buena voluntad árabes y franceses igualados e iguales en el ideal utópico al cual atisba tímidamente La Peste.Desde luego la visión de Camus,por limitada,selectiva y hasta prejuiciada que pueda resultar en retrospectiva no es la de los grandes terratenientes de origen frances que constituyeron la base social de las formas mas reaccionarias y crueles del movimiento por la preservación de estatus colonial de la Nación norafricana;es la visión lírica del poeta cuyos afectos nublan su entendimiento y que,extraño a la lógica ,a la justicia y a la realidad misma prefiere las dulzuras del sueño a las ingratas durezas de la vigilia,a la cual corresponde el rudo despertar representado por el conflicto armado.La Argelia amada por Camus se encuentra en su imaginacioin,en sus novelas y sus cuentos;la Argelia real,aquel espacio donde una vez mas la crueldad de los hombres encuentra un expediente que justifique su malquerida aparición,peor que la peor de las pestes y respecto de la cual el filosofo es más extranjero que la suma de todos los mersault concebibles y de la cual se halla,para siempre,exiliado.

La muerte prematura de Camus expropió, con el cruel celo egoísta y la desconsideración que le son propias a la Humanidad del testimonio de esta alma sensible y hermosa,atemperada por el paso del tiempo y la progresiva comprensión de los fenómenos que le es propia,en relación al fenómeno argeli y la violencia,que de forma similar a la peste, había encontrado tras siglos en estado larvario bajo las arenas del desierto,invulnerable al sol y al viento,a las caricias del mar y las risas de los niños,finalmente,una ciudad feliz para despertar nueva vez,a la conciencia de los hombres,su fatal ubicuidad,su incansable asechanza,su terca negación de toda aspiración pura de una Humanidad en exceso proclive a satisfacer sus exigencias,fatalmente diligente a ejecutar sus urgencias en la terrible espiral suicida que hoy,cuarenta y tantos años tras la muerte de Camus procede arrastrando a los hombres y sus sueños y sus esperanzas a las profundidas de sus mas oscuras simas.

2.1.La novelística de Camus.

2.1.a."L’etranger".Mr. Mersault:El hombre absurdo como extranjero y como extraño

. La primera novela de Albert Camus,El Extranjero,publicada en 1937 posee,entre varias particularidades, la de ser,además la más ampliamente difundida de las obras del escritor argelino.Expresa una cierta peculiaridad hipnótica que,aunada al ritmo y la brevedad de la narración, logra convertirla en uno de esos escasos libros que se hacen leer de un tirón.Desde el primer párrafo Camus nos sumerge en el terreno de lo absurdo que,sin embargo,nos resulta siniestramente familiar pues tal absurdo es un fiel reflejo de la existencia del hombre moderno,en la que lo cotidiano y lo extraordinario,lo predecible y lo inexplicable se alternan de manera aleatoriamente aleatoria,simplemente suceden y el aparente carácter caótico que determina y moldea toda esa absurda sucesión de fenómenos absurdos conocida como la vida es presentado en la novela con la vertiginosa trepidancia propia de la misma.

Partiendo del absurdo como condición existencial primaria y destino ineludible del sujeto,el autor desarrolla una crítica elegantemente mordaz e implacable de los valores de la sociedad burguesa,sumando absurdo tras absurdo expresados mediante la sacralización de la muerte,la piedad artificial de los ritos funerarios y del propio luto, así, como las conductas individuales y colectivas que los legitiman conformando un ineludible círculo vicioso de prejuicios,hipocresía e ignorancia malintencionada del cuál, una vez dentro,es absolutamente imposible escapar,,pues de principio a fin,de la cuna a la tumba cada existencia individual corresponde a la concretización subjetiva de lo absurdo como rasgo definitorio y definitivo del hombre y del cosmos.

Tema recurrente en toda su obra,el Sistema Judicial es la representación última de la más absurda pretensión del hombre:creerse capaz de distinguir valor alguno en las acciones de sus semejantes y llegar a la pretensión de poder ejercer la justicia.Asi dentro de la teatralidad totalizante que es la existencia individual se representa un segundo drama:una trágica pantomima con niveles aún más patéticamente perversos de histrionismo.En este teatro de la crueldad el actor por antonomasia,el histrión último es el juez,impostor de Dios,representación de la incurable necedad del hombre que,ciego a la verdad,se cree capaz de ejercer la justicia.

2.1.b.Una sinopsis absurda y sólo tal vez necesaria.

El argumento del L’etranger es muy sencillo:Mr.Mersault,un joven pied noir recibe un telegrama anunciando la muerte de su madre,a quien había decidido enviar a un asilo de ancianos puesto que,como admitirá ulteriormente, ya no tenían más nada que decirse.El joven Mersault toma un par de días de descanso de su trabajo, la naturaleza del cual no es especificada por el autor, y asiste al funeral de su madre durante el cual no siente ni manifiesta congoja alguna y sólo le incomoda el calor implacable del verano argelino y el no poder fumar delante del féretro..De vuelta en la ciudad se encuentra con una antigua compañera de trabajo con quien inicia una relación y a la que manifiesta estar dispuesto a casarse con ella a pesar de estar convencido de no amarla.En esos días traba amistad con Raimundo, un sujeto que aparenta ser un proxeneta y que se halla en problemas con un grupo de naturales argelinos(árabes).En un paseo a la playa el nuevo amigo de Mersault es amenazado por un grupo de árabes, pasado el incidente Mersault regresa a confrontar a sus adversarios,revolver en mano y deslumbrado por el sol dispara varias veces sobre uno de ellos hasta matarlo.

Mersault es procesado en una atmosfera kafkiana y en el Tribunal se establece que no ha llorado por la muerte de su madre,que tiene relaciones sexuales extramaritales con una mujer apenas dos dias tras el fallecimiento de su progenitora y,según su propio testimonio,que ha disparado contra el árabe porque le dolía la cabeza y la luz del sol le había deslumbrado.Es hallado culpable y condenado a muerte.Frente al capellán de la prisión,la víspera de su ejecución manifiesta su ateísmo, su falta de temor ante la muerte y la conciencia de la indiferencia absoluta entre morir un día u otro,en aquel momento o cincuenta años mas tarde.Su único deseo,al final,es acudir al patíbulo rodeado por los gritos de odio de la multitud enfebrecida.

2.1.c.Algunas extrañas notas sobre el extraño Mersault.

Mersault,un juego de palabras ligado a la relación que tenía con el clima de su Argelia natal,constituido por las palabras mar y sal.:es el héroe absurdo prototípico, antes de que Camus descubriese que tal clase de héroe podía ser concebido:más que un solitario,un naúfrago desolado a la merced de las olas de un absurdo mayor que el propio:la realidad externa concretizada en un cuerpo social incapaz de sostenerse sobre su propia carencia de significantes reiterados hipócritamente mediante el conceso del rito,religioso o jurídico.. Carece de la hipocresía básica necesaria para sobrevivir en la sociedad burguesa,pero no apela con esto a anhelo alguno de virtud,su honestidad,extrema hasta la ingenuidad es producto de la relación absurda entre dos entes absurdos:el hombre y el mundo y nace de la respuesta natural del sujeto humano ante tal estado de cosas ,la indiferencia.Mersault no es un intelectual amargado como Roquentin o Mathieu,alter egos de su autor.,por el contario es un joven lleno de vitalidad,con el hedonismo egocéntrico propio de los veinte y tantos años,abraza la vida en cuanto se le ofrece con la espontaneidad gratuita de la naturaleza.Así acepta el amor de Maria, la amistad de Raymundo,el regalo ardiente del sol en medio de la frescura del mediterráneo.Esta espontaneidad cargada de sensualismo marca todos sus actos,incluyendo los más "trascendentales", en un mundo cuya contigencia nunca se molesta en subrayar dada lo obvio de su naturaleza, como son el homicidio y la propia muerte.Mersault prefigura el Sísifo sonriente que años más tarde concebirá Camus en su optimista apologética del absurdo Le myth de Sysiphe.

Cuando entramos a la vida de Mersault,del extranjero,lo hacemos al través de la prosa concisa y alevosamente chocante de Camus:El primer párrafo de la novela anuncia al lector,al tiempo que lo cautiva,que se halla frente a un personaje completamente inusual:

Hoy ha muerto mamá.O quizás ayer.No lo sé. Recibi un telegrama del asilo.:"Falleció su madre.Entierro mañana.Sentidas condolencias."Pero no quiere decir nada.Quizas halla sido

ayer.(1)

Es precisamente el carácter de Mersault que nos estimula,al momento de decidirnos por un paradigma metodológico desde el cual analizar la novela,a preferir la filosofía antropológica freudiana,intentando dejar de lado cualquier reduccionismo psicopatologizante hacía el cual tal metodología pueda dirigir nuestros bien intencionados pasos, así Mersault es,más que el personaje central de la novela,la fuente de significantes filosóficos más rica dentro de la misma,pues toda la filosofía, que mas tarde el autor definirá como absurdista,

se halla representada en este personaje,en este arquetípico héroe de la modernidad tardía, este anormal,este extraño,este extranjero.

2.1.d.Desde el diván: Mr. Mersault(Camus) y Herr Freud(Freud).

Cuando Popper toma como ejemplos de sistemas acientíficos al marxismo y el freudianismo en base a la imposibilidad de falsación de sus tesis pone el dedo sobre una de las mas viejas llagas del pensamiento occidental.Existen tres posibles lecturas de Freud:la del acólito,la del iconoclasta y la del filósofo;las dos últimas tienden a confundirse en una;la primera tiene,como la hiedra, múltiples cabezas.Se ha utilizado el reduccionismo psicoanalista para agraviar los personajes del propio Shakespeare(para que se revuelvan en su tumba los isabelinos huesos del bardo de Strattford-Upon –Avon),de Cervantes y de Victor Hugo.Si James Joyce y William Faulkner han logrado sustraerse a tal desconsideración es por la obviedad de la psicopatología de los personajes de sus respectivas narraciones.Tal análisis personajista ha permitido a mas de un apologeta freudiano la hazaña de desplazar sus inferencias hacia los propios autores y,concientes del carácter inmanentemente atrevido de la ignorancia nos enbarcamos en una alevosa intentona psicoanalizante de Mersault a sabiendas de que no faltarán quienes pretendan ver en ella al propio Camus.A tales espíritus estrechos ponemos sobreaviso.El siguiente es un mero ejercicio teórico a los fines de la utilización de un paradigma cuyo propio autor,mientras lo construía,tuvo la buena fe de cuestionarse su propia cordura.Sigmund o el castizo Segismundo es un nombre hebreo cuya traducción literal equivale a "aquel que dice grandes cosas",nuestro Segismundo,como nos aclara el personaje central de "I never promised you a Rose Garden" murió de un cáncer en la lengua,desde el punto de vista rigurosamente epidemiológico atribuible al hábito de fumar pipa.Desde el punto de vista porqueamimedalaganalógico bien puede atribuirse la neoplasia al hablar demasiadas tonterías.

Aunque hasta la última (cuarta) edición del infame Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales(DSM-IV) Mr. Mersault no es categorizable a lo interno de ninguna de las nosologías allí presentes,aunque su falta de empatía y/o la ausencia de arrepentimiento logre tentar a alguno a incluirlo en el "rácimo"(cluster)A ó C de los Trastornos de Personalidad pertenecientes al Axis II de este monstruoso mamotreto,ambos rasgos de la personalidad de "El extraño" se hallan aislados y se manifiestan en distintas gradaciones de modo que es imposible,en ausencia de los resultados de un Test proyectivo,específicamente del MMPI(Minnesotta Multiphasic Personality Inventory o Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesotta)y a Dios las gracias, diagnosticar a Mersault.Tengase en cuenta que al utilizar la metodologías psicoanalítica como herramienta diagnostica en este contexto debera recurrirse a la famosa teoría del desarrollo de la personalidad(la cual hace equivalente a libido)los resultados del procedimiento arrojarían, en el contexto clinico,un numero reducible y predecible de resultados compartidos ya por Hamlet,Don Quijote y Woody Allen,a saber:el sujeto es sexualmente ambivalente aún si y de manera especial si se trata de un admitido homosexual egosintónico(si este no es el caso el sujeto es sexualmente ambivalente y homosexual egodistónico y,por tanto,reprimido).El sujeto ha utilizado todos sus mecanismos de defensa para ocultar ante sí mismo sus apabullantes tendencias parricidas(matricida en el caso de las mujeres) e incestuosas.Como si esto no fuese suficiente la víctima de los zelotes freudianos tiene,en la raiz de su impulso homicida,un terrible(justificadamente)miedo a la castración o,en su lugar una omnipresente envidia peneana que le hace un sujeto(la mujer) sexualmente exigente e incapaz de ser satisfecho lo que alimenta el círculo vicioso de su animadversión hacia el sexo opuesto y su infinita capacidad para construir intrigas destinadas a joderlo(desde invitarlo,conminarlo mas bien, a comer del fruto áquel,endosarle una barriga ajena o prorum,pir en carcajadas en medio de un ataque de disfunción eréctil).Ademas de irracional y misógino, bástenos señalar la admitida aficción de Herr Freud por el alcaloide principal de la planta de origen andino conocida como Erithroxilon coca. Con todo esto en mente procedemos a una aproximación freudiana al personaje central de la novela,sin que veamos esto,en modo alguno,como un compromiso metodologico pues aplicar a un numero de personajes tal esquema interpretativo resultaria en los resultados ya arriba señalados y seria por tanto un ejercicio definitivamente futil.

Gracias a la presencia de Maria Cardona en la trama de la novela,podemos introducir una visión netamente freudiana del personaje central de la misma,una alevosa intentona de psicoanalizar al personaje central de la novela.. Mersault,situado cronológicamente en el periodo de duelo,inicia una relación con María.Tras encontrarse fortuitamente con esta antigua compañera de trabajo van juntos al cine,específicamente a mirar una comedia(hecho que ulteriormente se le imputará a Mersault durante el proceso judicial al cual es sometido por "homicidio")y terminan,apenas pasado un día tras las exequias de la madre,consumando físicamente su mutua atracción esa misma noche.Muerta la madre aparece la amante,la novia,la esposa;la nueva mujer que viene a perpetrar el asesinato metafísico de la madre,a intentar dejar definitivamente finiquitada la cuestión edípica mediante la sustitución irreversible de la figura materna..

Eventualmente su consorte cuestionará los sentimientos de Mersault y demandará, si bien timidamente,de este un compromiso.El joven admite,con una sinceridad que anula la crueldad inherente a tal aseveración,que no ama a la muchacha y sin embargo afirma,sin dudarlo por un momento, que se casaría con ella si son esos sus deseos.Tal ambivalencia revela,por un lado,la renuencia a sustituir definitivamente a la madre como objeto catexial,el fracaso de la relación con María como medio de catarsis del conflicto intrapsíquico generado en el personaje por su propia actitud de indiferencia afectiva ante el deceso de su madre.Por otro lado sería, simplemente,la manifestación de la falta de culminación exitosa del proceso de desplazamiento del objeto de la energía libidinal de la madre a la amante.;quizá sea precisamente mediante la incapacidad de amar a su amante la forma peculiar mediante la cual Mersault expresa su duelo.La hipótesis del fracaso,en términos afectivos,de la relación con Maria como elemento catalizador de la catarsis necesaria para que Mersault logre,finalmente,vencer el conflicto interno generado por la muerte de la madre y la propia indiferencia ante la misma,puede continuar siendo desarrollada para explicitar la conducta del personaje central de la novela a lo largo de toda la extensión de la misma.

La aparición de Raimundo y la amistad que Mersault traba con quien es,a todas luces,un truhán,introduce un elemento significativo extra en la vida psíquica de este último,el acertijo que intentamos,puerilmente, descifrar pues sabemos que la intención del autor es poner de manifiesto el absurdo de la condición humana y precisamente por ello utilizamos,para intentar resolver el enigma del extranjero, uno de los mas absurdos entre la lista de constructos absurdos de la imaginación humana denominados con el termino genérico de Ciencias:la psicología.La intensidad de la breve amistad entre Mersault y Raimundo,la falta de cuestionamiento y la pasividad de Mersault ante este último,a quien manifiesta obediencia y lealtad incondicionales puede tener su origen en una o la mezcla de dos motivaciones:el alivio de los sentimientos de orfandad del personaje mediante una figura paterna sustituta(recordemos que no hay referencia alguna al padre de Mersault en toda la novela).Con María y Raimundo ,Mersault puede reconstruir la familia que la muerte de la madre le ha hecho perder irremediablemente;por una vez le dota con el sentimiento de pertenencia que sería capaz de obliterar la conciencia de su condición de "extraño",de conseguirle una pequeña patria prestada y llenar así la necesidad de aceptación que porta,pesado fardo,desde su más temprana infancia.La idoneidad de esta situación,en términos de la economia psíquica de Mersault,explicaría el celo con el cual este defiende y protege a Raimundo.De este modo,marcado por la reciente muerte de la madre,el asesinato del árabe, racionalizado como el producto de una mezcla de factores tangenciales(la cefalea,elcalor,la deslumbrante luz del sol)sería,en este tenor,el gesto mediante el cual Mersault intenta compensar,preservando su nueva familia,los sentimientos de inadecuación,inutilidad y culpa propios del período de duelo.

Una segunda hipótesis,dentro del paradigma freudiano,.atribuiría a Mersault inclinaciones de carácter homoerótico hacia Raimundo de las cuales se defiende inicialmente mediante la negación,la sublimación y,finalmente mediante un trágico desplazamiento de la formación reactiva.Los mecanismos de defensa no han sido suficientes para neutralizar los impulsos libidinales egodistónicos de Mersault y estos terminan manifestándose al través de la catarsis explosiva del homicidio.

Por otra parte,y aunque obviamente se trata de un recurso literario,la catarsis, si de hecho se da tal fenómeno, tiene lugar al final de la novela,en el díalogo entre Mersault y el capellán de la prisión..Este hecho,aunque no invalida complementamente la segunda hipótesis,la debilita de forma considerable. Así,el homicidio es simplemente un paso más en el proceso de resolución de un conflicto intrapsíquico inexistente en un personaje de ficción cuyo análisis obedece a los fines del mero formalismo académico(al propio Camus le habría encantando lo absurdo de toda esta situación:un personaje absurdo dentro de una novela absurda analizado a partir de las absurdas premisas del psicoanálisis por un sujeto tan absurdo como quien este absurdo ensayo escribe que,como diría Mersault,no significa nada),se trata simplemente de una forma de regresión a las explosiones violentas de la infancia(la famosa "pataleta" o acting-out) al ver amenazado el precario equilibrio emocional proporcionado por la amistad de Raimundo y el amor de María.Cuando es procesado judicialmente Mersault se encuentra sumido en una feroz y complicada batalla intrapsíquica:la negación de la muerte materna,la incapacidad generada por la falta de confrontación del conflicto inicial,el fracaso al intentar sustituir el objeto de sus pulsiones(evidentemente infantiles) y la negación más extensa(y por ende más costosa en términos de economía psíquica))del conflicto mayor generado por su propia inadecuación social y la conciencia de esta.Enfrentado con el evidente rechazo de la sociedad representada por el Tribunal,Mersault resuelve,finalmente,el conflicto al aceptar como propias tales inadecuaciones y esta solución es expresada con la magistral fuerza dramática de su perorata ante el capellan.Con la conciencia general del absurdo Mersault consigue,finalmente aceptarse a sí mismo, colocándose en oposición a la comunidad hipócrita que le condena.

Sin embargo,al llegar al clímax de su discurso revela que sólo ha resuelto niveles de conflicto y que el conflicto primario permanece irresoluto,irresoluble:la lucha entre eros y tanatos iniciada desde el momento mismo de la concepción y que culmina(como fatalmente culmina en todos los casos de la existencia biológica individual)con el triunfo del último:el instinto de muerte ha guíado,sigiloso,las acciones de Mersault y lo ha conducido hasta el patíbulo.Los contenidos inconscientes del arcano llegan hasta el yo con la fuerza generada por años de represión y,automáticamente, éste se defiende:acepta su condición al tiempo que proyecta los sentimientos de rechazo generados por la misma a la sociedad en su conjunto.Por ello su último deseo es constatar el odio de la multitud,el cumplimiento del cual le otorgaría,in extremis,el alivio de la certidumbre producida por la concordancia entre sus sentimientos de autorechazo y el rechazo manifiesto hacía él de todo el cuerpo social.

Heracles

Hijo de Zeus y de Alcmena, quien estaba casada con el rey de Micenas, Anfitrión. Enamorado de ella, Zeus tomó la forma de su marido y yació con ella 3 noches. Zeus, orgulloso de que iba a tener otro hijo, no se cansó de pregonarlo, lo cual no le gustó mucho a su esposa Hera. Para calmar la furia de ésta, Zeus dispuso que el niño se llamara Heracles (que significa "Gloria de Hera"), acto que aumentó su odio hacia el pequeño.
Nació Heracles y al día siguiente su hermano Ificles, el cual era hijo de Anfitrión.
Tan pronto como Hera se enteró del nacimiento, empezó a planear como destruir al hijo de su rival. Pero en una ocasión Zeus envió a Atenea que trajera al niño al Olimpo y le pidió a Hera que lo amamantara. Cuando la diosa lo hizo, Heracles le dio un apretón tan fuerte que gritó de dolor. La leche que se derramó dio origen a la Vía Láctea.
Según otra versión, Hermes fue quien trajo a Heracles mientras Hera dormía para que fuera amamantado por ella. Y el niño tomó tanta leche que se le derramó en el cielo, siendo este el origen de la Vía Láctea. En ambas versiones, el haber tomado leche del pecho de Hera lo hacía inmortal.

Cuando Heracles tenía entre 7 meses y un año, y la madre había dejado dormidos a los niños en su cuna, Hera envió dos enormes serpientes para acabar con Heracles.

Las criaturas llegaron arrastrándose silenciosamente a la cuna. Despertaron los niños e Ificles empezó a gritar. Los padres despertaron al oír los gritos, Anfitrión tomó una daga y corrieron a la recámara de los niños.Cuál no sería su sorpresa al ver que el pequeño Heracles tenía atrapadas a las serpientes por el cuello, una con cada mano, sacudiéndolas hasta ahogarlas! Esta fue la primer muestra de la extraordinaria fuerza que lo haría famoso.
Cuando Hera se dio cuenta de la facilidad con que Heracles escapó del peligro, desistió de cometer otro atentado en contra de su vida, pero decidió causarle muchas molestias, para que no pudiera disfrutar de paz o felicidad.
La educación de Heracles fue asignada a Quirón, el centauro más instruido de todos. También fueron sus maestros Castor, Autólico, Eurito, Eumolpo.

En cierta ocasión que su maestro Eumolpo, quien le enseñaba a tocar la lira, estaba ausente y Lino quiso suplirlo. Heracles se negaba a seguir las instrucciones de Lino, éste le dio golpes por su rebeldía y Heracles le dio un golpe en la cabeza con la lira despachándolo del mundo de los vivos.
Al ser juzgado por esto, alegó que el acometido injustamente puede justamente defenderse y fue absuelto.
Anfitrión, temeroso de que siguiera con sus desmanes, lo envió a cuidar ganados al monte Citerón, donde permaneció hasta cumplir 18 años.
La elección
Heracles se encontró con dos hermosas mujeres, con quienes conversó y confesó que iba en busca de aventuras. Cada una de las mujeres, Arete (Virtud) y Kakia (Vicio), le ofreció ser su guía, pero el tenía que elegir a quien prefería seguir.
Kakia le ofreció riquezas, holgura y amor; mientras Arete le advirtió que si la seguía debía luchar incesantemente contra el mal, innumerables momentos difíciles y duros y pasar sus días en la pobreza.
Heracles permaneció en silencio, pensando un momento en los dos ofrecimientos tan diferentes, y después recordando las enseñanzas de su tutor Quirón, se levantó y volteando hacia Arete le dijo estar listo para obedecer cualquier orden de ella.
Heracles se dirigió por el camino que le señaló Arete, y llevó a cabo todas las tareas que le asignó, liberando a los oprimidos, defendiendo a los débiles y corrigiendo todo el mal.
Su locura
En recompensa por todas estas acciones, recibió la mano de Megara, hija de Creón, rey de Tebas. Tuvieron 3 hijos, los llamados Alcides.

Pero Hera no estaba satisfecha de ver a Heracles llevando una vida próspera y pacífica, y lo volvió loco.
Mató a sus hijos, confundiéndolos con enemigos y después los echó al fuego. Según algunos también mató a su esposa.
Los Doce Trabajos
Cuando recobró la razón, se alejó a las montañas por varios días, sufriendo remordimientos y dolor por los crímenes que cometió involuntariamente.
Hermes lo fue a buscar y le anunció que debía ir a servir a su primo Euristeo, rey cruel y despiadado de Argos, por doce meses.

Cuando Heracles se enteró que estaba condenado a ser un esclavo, se negó y casi pierde la razón nuevamente. Al final se resignó y ofreció sus servicios a Euristeo. Éste le dio a cumplir diez trabajos y después podría ser libre otra vez. Pero al final fueron 12 porque se negó a reconocer dos de ellos.

Antes de cumplir con estos trabajos, los dioses vinieron en su ayuda. Hermes le dio un puñal, Apolo un arco y flechas que no se mellaban jamás, Atenea una coraza de bronce invulnerable, y Hefesto un yelmo de acero. Poseidón le obsequió caballos para su carroza. El regalo de Zeus fue un escudo de resistencia tremenda. Este escudo es por sí mismo una leyenda. Forjado de esmaltes, marfil, oro y lapizlázuli, aunque parece que Heracles decidió no utilizarlo en sus trabajos.
Atenea y Hefesto se declararon sus protectores.
En los Doce Trabajos, lo acompañó su sobrino Yolao, hijo de Ificles.

1. El león de Nemea
2. La hidra de Lerna
3. La cierva de Cirene
4. El jabalí de Erimanto
5. Los establos de Augías
6. Las aves de Estinfalia
7. El toro de Creta
8. Las yeguas de Diómedes
9. El cinturón de Hipólita
10. El ganado de Gerión
11. Las manzanas de las Hespérides
12. El can Cerbero

El regreso

Al regresar a Tebas, dio su esposa Megara a su sobrino Yolao, alegando que su matrimonio había sido infortunado.
Supo que Eurito, rey de Escalia daba a su hija Yola a quien lo venciera a él y a sus cuatro hijos. Heracles fue a buscarlo.
Eurito fue vencido por Heracles, pero se negó a darle a su hija, por el repudio de Megara y la muerte de sus hijos. Además le echó en cara el haber sido esclavo de Euristeo, por las doce obras que hizo para complacerlo, como cualquier hombre de baja esfera. Dijo que las flechas de Heracles estaban embrujadas y lo corrió de su casa. Heracles toleró la forma en que fue tratado, pero dejó la venganza para después.

Uno de los hijos de Eurito, Ifito, fue el unico que no estuvo de acuerdo con su padre. Cuando se marchó el héroe, desaparecieron doce yeguas de la mejor raza, robo que fue atribuido a Heracles.
El verdadero ladrón cambió la apariencia de los animales y se las vendió a Heracles. Ifito fue a buscarlos y al encontrar a Heracles, preguntó por los animales pero como no coincidían las señas, negó haberlos visto. Entonces Ifito le pidió que le ayudara a buscarlos. Heracles se sintió muy ofendido, porque creyó que lo tomó por ladrón.
Llevó a Ifito a que viera desde la altura a las yeguas y de ahí lo mató, arrojándolo desde una roca.
Heracles fue a Delfos buscando un oráculo, arrepentido. La pitonisa Xenoclea lo rechazó alegando que era un asesino. Heracles entonces la apartó e intentó sacar su propio oráculo. Apolo llegó y lo ahuyentó, empezaron a pelear cuando un rayo de Zeus los aplacó e hizo que se reconciliaran dándose la mano. Heracles reparó la falta levantando un templo en honor a Apolo y a Dionisio.
Xenoclea le dio su oráculo entonces y le dijo que tenía que servir como esclavo a la reina Onfale de Lidia durante un año y la paga sería dada a los hijos de Ifito.

Onfale

Durante su servicio a la reina Onfale, como un esclavo sin nombre, limpió de bandidos la región. Pero además de servir como ayuda contra los enemigos, también fue compañero de la reina, dejándole tres hijos: Lamo, Agelao y Laomedonte. También se cuenta que acabó con una serpiente que acababa con ganados enteros. Y fue entonces que Onfale empezó a sospechar quien era él en verdad y lo dejó libre.

A su regreso se enteró de las historias que contaban sobre él. Que arrumbó la piel de león y se vestía como una dama, con grandes collares, pulseras y turbante femenino. También decían que la señora lo regañaba y se ponía a llorar. todo ridiculizando su varonil fuerza ante las modalidades femeninas.

Deyanira

Después conoció a Deyanira, hija de Eneo, y se enamoró de ella. pero la mano de la doncella ya había sido concedida al dios del río Aqueloo.

Deyanira, correpondiéndole, prometió casarse con él si la liberaba del compromiso hecho por su padre. Heracles desafió a Aqueloo, quien era rival digno, ya que tenía el poder de cambiar de forma a voluntad. Durante la pelea, se transformó en toro, y se lanzó sobre Heracles. El héroe lo esquivó y lo tomó por uno de sus enormes cuernos, y lo sujetó tan fuertemente que por más que lo intentaba, no podía escapar, hasta que el cuerno se rompió.
La diosa de la Fortuna, testigo de este combate, tomó el cuerno y lo rellenó de sus tesoros, y le gustó tanto el efecto, que lo tomó como uno de sus atributos.
La victoria finalmente fue para Heracles. Ahora nuevamente casado, era verdaderamente feliz.
Neso
En una ocasión al llegar al río Euneo, mientras Heracles buscaba una forma de cruzar para Deyanira, un centauro de nombre Neso apareció y se ofreció a llevarla. Heracles aceptó, y la ayudó a montar en su lomo. Pero a medio camino, el centauro pensó en llevar a su hermosa carga con él, y al llegar a la otra orilla, en lugar de bajarla, se empezó a alejar rápidamente con ella.
Heracles se dio cuenta del intento de rapto, con sus flechas envenenadas mató al centauro.
Mientras éste agonizaba, en venganza, dijo a Deyanira que tomara su túnica, llena de sangre, y la guardara, ya que tenía poderes mágicos y podía hacer renacer el amor de su marido si alguna vez lo necesitaba. Ella tomó la túnica, esperando nunca tener que utilizarla.
La muerte de Heracles
Los años pasaron, y el héroe, en una de sus numerosas aventuras, luchó contra el rey Eurito, tomando su reino, el cual incluía a su hija Iole.
Cuando Deyanira se enteró, celosa de Iole, recurrió a la túnica casi olvidada. Se la envió como regalo a Heracles, quien se la puso de inmediato. Pero en seguida empezó a surtir efecto la venganza de Neso. Su sangre envenenada le hizo sentir como si un fuego le estuviera quemando. En vano intentó quitarse la túnica, el dolor se hizo insoportable y enfurecido, arrojó al desafortunado mensajero al mar desde el monte Eta.
Para terminar su sufrimiento, resolvió terminar su vida. Hizo levantar una pira y se subió ordenando que encendieran la hoguera, pero nadie aceptaba hacerlo. Hasta que fue enviado Filoctetes, quien la encendió, y Heracles agradecido, le regaló su arco, sus flechas.
En el Olimpo, Zeus se enorgullecía de su hijo y de su aventura final: la muerte gloriosa. La misma Hera guardó silencio y los demás aplaudieron.
Mientras se levantaban las llamas, estalló un rayo y apareció un carro guiado por Atenea, quien llevó al héroe al Olimpo, reino de los inmortales. Zeus al fin convenció a Hera de adoptarlo como si fuera su hijo, y ella aceptó. Se casó con Hebe en el Olimpo, diosa de la juventud.
Fue nombrado portero del Olimpo, vigilando su entrada, y cuando regresa Artemisa de la caza, recoge la presa.

Heracles quedó inmortalizado como la divinidad especial de los deportes atléticos y de la fuerza; generalmente representado como un hombre alto, de poderosa musculatura, y a veces con una piel de león encima.
Se dice que algunos de los juegos celebrados en Olimpia fueron en su honor. Los juegos de Nemea, escenario de su primer gran trabajo, eran conmemorativos de sus grandes proezas.

lunes, junio 11, 2007

El Mito de Sísifo

En la mitología griega, Sísifo (Σίσυφος) fue fundador y rey de Éfira (nombre antiguo de Corinto). Era hijo de Eolo y Enarete y marido de Mérope. De acuerdo con algunas fuentes (posteriores), fue el padre de Odiseo con Anticlea, antes de que ésta se casase con su último marido, Laertes.

Fue el padre,con Mérope, del dios marino Glauco. Se decía que había fundado los Juegos Ístmicos en honor a Melicertes, cuyo cuerpo había encontrado tendido en la playa del istmo de Corinto.

Fue promotor de la navegación y el comercio, pero también avaricioso y mentiroso. Recurrió a medios ilícitos, entre los que se contaba el asesinato de viajeros y caminantes, para incrementar su riqueza. Desde los tiempos de Homero, Sísifo tuvo fama de ser el más astuto de los hombres. Cuando Tánatos fue a buscarle, Sísifo le puso grilletes, por lo que nadie murió hasta que Ares vino, liberó a Tánatos, y puso a Sísifo bajo su custodia.

Pero Sísifo aún no había agotado todos sus recursos. Pues antes de morir le dijo a su esposa que cuando él se marchase no ofreciera el sacrificio habitual a los muertos. Así que en el infierno se quejó de que su esposa no estaba cumpliendo con sus deberes, y convenció a Hades para que le permitiese volver al mundo superior y así disuadirla. Pero cuando volvió a Corinto rehusó volver de forma alguna, hasta que fue devuelto a la fuerza por Hermes.

En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio (La Odisea, xi. 593). El motivo de este castigo no es mencionado por Homero, y resulta oscuro (algunos sugieren que es un castigo irónico de parte de Minos: Sísifo no quería morir y nunca morirá pero a cambio de un alto precio y solo descansará en paz hasta pagarlo). Según algunos, había revelado los designios de los dioses a los mortales. De acuerdo con otros, se debió a su hábito de atacar y asesinar viajeros. También se dice aun después de viejo y ciego seguiría con su castigo. Este asunto fue un tópico frecuente en los escritores antiguos, y fue representado por el pintor Polignoto en sus frescos de Lesche en Delfos.

De acuerdo con la teoría solar, Sísifo es el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Otros ven en él una personificación de las olas subiendo hasta cierta altura y entonces cayendo bruscamente, o del traicionero mar. Welcker ha sugerido que la leyenda es un símbolo de la vana lucha del hombre por alcanzar la sabiduría. S. Reinach (Revue archéologique, 1904) sitúa el origen de la historia en una pintura, en la que Sísifo era representado subiendo una enorme piedra por el Acrocorinto, símbolo del trabajo y el talento involucrado en la construcción del Sisypheum. Cuando se hizo una distinción entre la almas del infierno, se supuso que Sísifo estaba empujando perpetuamente la piedra cuesta arriba como castigo por alguna ofensa cometida en la Tierra, y se inventaron varias razones para explicarla.

sábado, junio 09, 2007

Mi vision sobre la peste negra.

Yersinia Pestis: o
El Arte del Olvido.

Por


JLFLORES









Reparto:

Casimira: Princesa Iliria.
Príamo: Primo de la Princesa, capitán del imperio.
Pietro: Sacerdote mendicante.
Merkhel: Comandante Alemán.
Obispo.
Coro: Compuestos por los fantasmas campesinos, no deben verse.
La peste.
Un Campesino.
Un Soldado.












Acto I

Escena I

(Príamo y Casimira en la casa de esta última)


Casimira

(Hablando a Príamo)

¿Qué me traes amado Príamo? ¿Qué cuentan las negras calles de Iliría?


Príamo

Nada bueno Casimira, mi amo, mi reina. La plaga ya devoró las provincias del norte, los campesinos sanos se vuelcan a las ciudades, donde ya comienza a reinar el hambre entre los desgraciados.


Casimira

¿Y Nadie hace nada?

Príamo

El Obispo, pero no puede controlarlos, hay un cura en especial que es un problema.

Casimira

¿Canta Ossanas para la peste? ¿Y como se llama este cura?


Príamo

Pietro, es un Capadocio, muy devoto. Predica que el pueblo debe esperar bondad de sus amos, pues esta es su obligación divina. Por un lado alza al pueblo, pero sirve bien a sus propios amos, pues los mantiene alineados y temerosos de Dios.



Casimira

Y hay muchas cosas más que temer, nuestros ejércitos están frescos, lejos, en las fronteras, y no verían con buenos ojos ser usados para aplastar a su propio pueblo; te propongo que tomemos esto como lo que es… un caso de exceso de celo.

Debes Exiliar a ese hombrecito, o culparle de un crimen que el pueblo no pueda perdonar, o por último que enfrenten el olvido final.

Príamo

Comprendo lo que me quieres decir, quieres sacarlo de la ciudad.

Casimira

Reúnete con el Cardenal de Iliria, es un hombre astuto, tanto político como hombre de dios, seguro que la postura de este Pietro le inquieta aún más que a ti; deja que él se preocupe de guiar a los campesinos hambrientos y al cura propongámosle algo que no pueda rechazar.


Príamo

Te llamo hermana, pues no podría amarte más.

Casimira

Me amarás más cuando termine esta función, ahora déjame cumple con tu misión, nos veremos más tarde, pues el destino es un pastel que comeremos juntos.

(Sale Príamo, Casimira mira al público, suspira se pone su negra capa, y sale de escena).

Escena II

(Plaza de Iliria, Pietro, Obispo, Miembros del Pueblo)

Obispo

Ya he escuchado sus quejas, y les prometo que tendrán respuestas, pero no deben temer, el señor en los cielos protegerá a la ciudad mientras se mantengan fieles, mansos y sirvan a sus señores.


Coro Miembros del Pueblo

¡Aleluya!

Pietro

Muy bien señor Obispo, pero mi capilla esta llena de refugiados, necesitamos más espacio, y raciones, no pedimos regalos, los hombres aún pueden pagar con trabajo, la Santa Iglesia podría usar los brazos fuertes de unos cuantos…

Obispo

Hablas fuerte, Pietro, pero no se olvide que aún hablas como párroco, pero ya no tienes tu pequeña comunidad que cuidar, esto es Iliria, debes velar por el bienestar de muchos más. Mide tus palabras…

Pietro

Lo único que mido por ahora son la raciones de los niños.


Obispo

Sigues; veo que no te haré desistir, ¿quieres que los soldados te callen?

Pietro

¿Soldados? Todos combaten contra Merkhel y a otros como él, ¿por qué se molestarían con un sucio monje?


Obispo

Si lo manda la iglesia, entonces las espadas de los soldados son como aquellas que portan los arcángeles. No hablemos más de violencia y muerte. Y ya que sitas a Merkhel, cúlpalo a él, fue él y sólo él quien quemó sus campos. Sus hombres cabalgaron hacia el norte, de vuelta a sus tierras, pero mientras nos vea en este estado patético y lastimero nos volverá a apalear. Les llevaré provisiones, manda a los hombres a los campos del Príncipe Príamo, ahí encontrarán ocupación para esa pasión que has despertado.



Pietro

Alabado sea el señor por esa respuesta, es lo único que quería escuchar.

Obispo

Vete con tus hombres ahora, y déjame con mis preocupaciones.

Pietro

Que Dios guíe tus pensamientos.

Obispo

Si, si, vete rápido.

(Salen el pueblo y Pietro)


Escena III

(Obispo, Príamo, después un campesino)

Príamo

Estuve escuchando esta pública disputa, fuerte es la muñeca del hombre que dobla el brazo de un Obispo de Roma.

Obispo

Príncipe Príamo, ¿viene a reírse de un cordero de dios?

Príamo

No eres cordero, eres un zorro, una comadreja quizás, aunque estás muy relleno para cumplir con la talla. No, no he venido a reírme de ti; por el contrario, estoy aquí para hacerme tu servidor, para aliviar nuestros dolores. ¿Sabes cuales son esos?
Obispo

Muchos dolores nos manda el Señor estos días.

Príamo

Verdad es. Por un lado esta Merkhel que sirviendo a su Sacro Imperio mansilla nuestras virginales fronteras. Miremos para el mismo lado, la peste tiñe de negro los cuerpos de los hombres, las pústulas brotan salpicando inmundicia hasta en el rostro del emperador. Así es, hasta la corte tiene sus víctimas. Este invierno mató a los ya magros cultivos, lo que te regaló nuevos inquilinos en tu ciudad. A eso agreguemos a aquel beligerante sacerdote, Pietro.

Obispo

Pietro. Sí.

Príamo

¿Es que es él quien más te molesta? Me sorprende pues no porta espada y sus palabras no matan.

Obispo

Matarán. A aquellos como tú y como yo, no es obediente, ni pasivo, ni sumiso. Lee la Biblia a su antojo, interpretando sus palabras, predicando pobreza para el clérigo y riqueza al campesino.

Príamo

Ja. Me parece gracioso, ya hemos escuchado esas palabras antes, nuevas no son. Son tus rituales absurdos los que dan como resultados estos hombrecitos. Pero yo te tengo una solución, que al mismo tiempo limpiará tu ciudad, dejará de perturbar a los trabajadores que necesitamos para nuestras supervivencia y nos hará aparecer como dioses a los ojos del hombre.

Obispo

Profano.

Príamo

Calla tu asquerosa bolsa de mugre, y escucha atento: trae de regreso a Pietro y sus campesinos. Casimira ha bendecido esto, así que ten fe por una vez.
(Obispo hace una señal entra un campesino con su cabeza baja)

Campesino

Mi señor

Obispo

Trae a tu turba de regreso a mis puertas, al menos a ese que llaman Príamo.





Campesino

Vendrá con gusto a su encuentro.

(Sale el campesino)


Escena IV

(Los mismos, entrando Pietro y campesinos)


Obispo

Bienvenido otra vez a mis puertas Pietro.

Pietro

¿Qué es eso que no puede esperar hasta mañana?

Príamo

Dejen que yo hable; no sé si me reconoces, soy Príamo, Príncipe de Iliria, mi prima Casimira de la casa Imperial me ha mandado con un regalo.


Obispo

¿Regalo?


Príamo

(molesto mirando al Obispo)

Yo hablo.

(Sonríe a Pietro)

Así es tengo un regalo de parte de Casimira. Como saben, Iliria busca dar la mejor acogida a sus ciudadanos, todos respetuosos de nuestros monarcas, pero cada vez es más duro, nuestros enemigos van avanzando por el norte, como ya se ha dicho, y tu conoces la plaga muy bien. Bueno, dejemos las vueltas para los más jóvenes. El regalo, no te haré esperar más. (Saca un pergamino de sus ropas)

Esto es para ti y tu gente.


Pietro

¿Un título de dominio? Yo no puedo tener posesiones.

Príamo

Ya pensé eso, pero este título no es para ti. (Mira a los campesinos) Esto es para ustedes es el título de dominio para una nueva ciudad. Tendrán tu propia parroquia, al norte de la ciudad, las tropas Ilirias los acompañarán hasta su nuevo hogar, ni siquiera Merkhel les tocará un pelo.

(Todos los campesinos celebran y cantan, sólo Pietro se mantiene incrédulo)

Pietro

Nos exilias.


Obispo

Han sido bendecidos con una nueva tierra prometida.


Pietro

Acataré si es lo que ellos quieren, pero puedo ver tras sus ojos.


Príamo

Lo sé. Ahora se feliz hombre de Dios, lleva a tu gente por el camino, tu seguridad es mi regalo, ahora deja esta ciudad.

(Sale el Obispo y Príamo, el pueblo se marcha, sólo Pietro queda en solitario)




Pietro

Nos han dejado bailando con la muerte. Pero incluso en el limbo hay jardines.

Y ahora escucho a hombres y mujeres felices, cantan canciones de dulce amor y alegría, los niños recobran su color… pero en silencio me voy a guardar la verdad, enterrarla en mi carne en pos de la felicidad de muchos. No nos volverán a ver jamás, y si los pies de mi señor sangraban, si los míos deben de pudrirse por la plaga, bien, no me importa.


(Caen las luces, desaparece en las tinieblas)










Acto II





Escena I

(Merkhel, un soldado)

Merkhel

¿Novedades?

Soldado Uno

Nada mi señor. Sólo silencio y llanuras vacías. Nadie para hacernos frente.

Merkhel

Tienes que dejar de sonreír soldado, si el silencio gobierna esta región es porque la abuela muerte ya pasó por aquí.

Soldado Uno

¿Peste?

Merkhel

Si, peste. De aquí a Bohemia sólo hemos encontrado poblados desiertos, y caminos llenos de cruces improvisadas. La luna está fría el día de hoy, dile a los hombres que acamparemos aquí.


Soldado Uno

Si mi señor.


(Sale el soldado)


Escena II

(Merkhel, Coro campesino)



Coro

Poderoso Merkhel. Gran asesino de Ilirios, conquistador de la gran iglesia, noble corazón sanguinario, amante del dolor. ¿Qué hace que tomes estos rumbos? ¿No sabes que entras en el terreno de ella? Es sólo ella quien gobierna aquí.


Merkhel

¿Quién quiere hablarme en ese tonito insultante? Yo no me voy a doblegar ante fantasmas.

Coro

No, los muertos no doblegan a nadie.

Merkhel

Veo, son muertos que buscan vengarse.

Coro

Vanidoso Merkhel, tu no tomaste nuestras vidas. Has matado, sí, te regalamos eso. Pero ¿qué es tu muerte ligera y banal comparada a nuestra profunda eternidad. Tus muertos van al cielo con la espada en la mano, nosotros somos parte de ella, somos esta tierra, no hay dioses para nosotros. No hay futuro, no existe el día o la noche, esto es el purgatorio.

Merkhel

(llevando sus manos a la cabeza, y cediendo ante el miedo)

¿Y que quieren de mí?

Coro

Queremos que traigas tu muerte viva, ligera, libre, a esta tierras. Queremos que mates, queremos que cortes miembros, y que exhibas a nuestros hermanos vivos, queremos que desates la guerra total. Que nos abras el paso para entrar en Iliria.

Merkhel

(recuperándose)

Muy bien, me pides ser quien soy. Tomaré su orden con gusto. ¿Qué más quieren?


Coro


Encuentra al cura, tráelo a nosotros, con cuidado, es el santo y debe ser canonizado.

Merkhel

No sé mantener las cosas con vida, trataré.

Coro

Lo harás.

(Merkhel está sólo)

Escena III

(Merkhel, entra Soldado)

Merkhel

¡Preparen la caravana!

Soldado

¡Mi señor!

Merkhel

Ya escuchaste, en la madrugada nos abriremos paso.


Soldado

¡Hombres! ¡Ya escucharon! Preparen los caballos, nos vamos en la madrugada.

Escena IV

(Príamo, Casimira, Obispo)

Obispo

Por favor señores escuchen razones, Merkhel se está abriendo paso entre las tierra yermas del norte. Pronto vendrá por nosotros,

Casimira

Pues manden hombres a detenerlo. No quiero que llegue a Iliria.

Príamo

¿Y quién lo va a detener? Ningún general cuerdo podría llevar a sus hombres por ese infierno.

Casimira

Entonces Merkhel ha perdido la razón, y cruza el campo exponiendo a sus hombre a la peste. Pronto la plaga se encargará de ellos, y nada hay que temer.

Obispo

(Desesperado)

Quisiera que fuese verdad, pero al parecer la peste le ha concedido inmunidad. Nada lo toca, nadie podrá detenerlo, traerá el juicio final a nuestras puertas.

Príamo

Que poca fe tiene este curita.

Casimira

Sabe muy bien, como nosotros, que Dios se ha ido y nos dejó en esta noche. Muy bien primo amado, tu has de llevarte a mis mejores hombres, detendrás a Merkhel en los campos, quizás la plaga se ha ido.

Príamo

Pero Casimira, me pides morir.

Casimira

Ahora el dramático eres tú. Detén a Merkhel y llenaré con creces todos tus codiciosos deseos; no finjas no tenerlos, tu amor por mi no tiene que ver con el corazón, espíritu o cuerpo; me amas porque soy más poderoso que tú, y si quieres tener derecho a despreciarme, pues ve, vence a Merkhel, sé un héroe del imperio.

Obispo

Tendrás todas mis bendiciones joven Príamo.

Príamo

¿De qué valen? Muy bien iré, si triunfo tendré un nuevo Obispo y a este viejo lo regresamos a Roma.

Casimira

Así es, has comprendido.

(Sale el Obispo con Casimira)

Escena V


(Príamo, Coro)


Coro

Vendrás a nosotros, tu que nos regalaste la oscuridad, tu que nos condujiste a Ella.

Príamo

¡Salgan voces del terror! ¡Muéstrense!


Coro

No podemos, nos privaste de cuerpo. Ven, también tú debes mirarla a ella, su rostro, sus ojos negros sin esperanzas falsas o miedos. Aprenderás a amarla.

Príamo

Salgan de mi cabeza espectros, no conozco su rostro, pero si nos vemos se los arrancaré con alegría.

(Príamo coge su espada, sale de escena)

Coro

Nosotros te amamos, y tú nos desprecias. Cosecharás grandes frutos este día.


(Príamo sale enloqucido)

Escena VI

(Pietro, el Coro)


Pietro

(Silente)

Tropieza con cadáveres mira al cielo, música de tambores a lo lejos. Su rostro es gris, no ha comido en días, parece más un mendigo que un cura. Pájaros proyectan sombras oscuras. Termina por caer, rendido, espera morir.

Coro

(con voz infantil)

¿Cuántos años llevas vagando Santo Nuestro? No te das cuenta de que has sido el Mesías para nuestra diosa, eres el canto de nuestra extinción. Algunos soñamos con cumplir diez años.

(cambio a voz adulta)

Otros cumplimos nuestros sueños más honrados gracias a ti, tuvimos una parroquia, elevamos plegarias a Dios, y hicimos nuestras vidas y creamos otras nuevas, éramos pobres y obedientes, a salvo de la guerra de los poderosos. Entonces la conocimos, pero tú sabías bien donde nos llevabas, tu nos regalaste a ella. Nos diste la Plaga. Gracias.

Pietro

(Se incorpora)

Dejen que muera.

Coro

No hasta tu beatificación. Ahora Silencio, la historia comienza a desenredarse.


Escena VII

(Pietro, Merkhel, Soldado. Sonido de batalla, banderas destrozadas de ambos lados)

Merkhel

(Con armadura completa, ensangrentado)

¡Abran el flanco derecho, ya comienzan a caer! No quiero que queden oficiales con vida, sin cuartel con ellos.

Soldado

Mire adelante, las murallas de Iliria.

Merkhel

Lo sé. Marcharemos sobre él y lo quemaremos con cada uno des sus habitantes.

Pietro

(Levantándose)

¡Que valor! (toce fingidamente) Por fin conozco al gran Merkhel.

Soldado

¿No sabes donde estás parado mendigo?

Pietro

Yo sé muy bien donde estoy, los ignorantes son ustedes, no saben en que reino están, ni cual es su destino, pero pronto lo sabremos.

Soldado

Dios perdone a tu lengua estúpida.

Pietro

Dios no habla conmigo ya, ahora mis oídos sólo escuchan a los muertos, al pueblo, a aquellos a quienes traicioné. Fue un hombre investido por Dios quien nos dio el especial regalo que ves, ¡él nos regalo la plaga!

Merkhel

Te vi en una visión, eres el cura, el santo.

Pietro

¿Santo? ¿Qué santo conduce a su pueblo, a sus niños, a sus propios hijo a la muerte? No, no soy un cura, ni un santo, soy uno con la plaga, pero ella es veleidosa y no quiso tomar mi vida, no pude enfermar y morir como los demás.

Merkhel

Según lo que he visto, todos alrededor lo hacen, de una manera u otra. Por mi espada o la enfermedad. Voy a seguir con este juego, por mis propias razones.

Pietro

(Sonriendo)

Tus razones ya no son tuyas. Ella es quien nos comanda ahora.

Soldado

¡El enemigo!

Escena VIII

(Pietro, Solado, Merkhel y Príamo)


Príamo

(Levanta su espada)

¡Merkhel!

Soldado

Se interpone frente a la espada, muriendo al instante.

Merkhel

(Combatiendo con Príamo)

Nos vemos las caras buen capitán.

Príamo

(Combatiendo)

Tienes pacto con el demonio, tus hombres no enfermaron de la peste, los míos caían como pollos, y tú Pietro, ¿no te hicimos feliz? Ahora abres camino para el enemigo.

Pietro

Mátense o hagan lo que quieran, pero no me metan en sus luchas.

Merkhel

¡Silencio!

Príamo

No eres más que un animal, sin honor, sin patria.

Merkhel

Sí, peor que eso, pero yo abracé lo que soy con amor, me entregué a la violencia, pero soy honesto. Tú y tus viejos animales de presa nada valen para mí, políticos, Princesas, o putas del imperio. (clava su espada en el brazo derecho del capitán, este pierde su arma) Ya comienzas a sangrar, sorpresa, roja es tu sangre.

Príamo

(Cae al suelo. Desespera, pero intenta tomar su arma)

Nunca llegarás a Iliria, esta tierra es tierra de peste. Pronto pústulas negras crecerán en todo tu cuerpo, te pudrirás.

Merkhel

(Levantando su espada)

Gracias, ahora calla.

(se apaga la luz del escenario)


Coro

Detente, espera la ceremonia. Si, ya sabrán que hacer. Les hemos dado el don la visión.

ACTO III


Escena I

(Casimira, Obispo. Ruido de batalla, fuego. Voces del pueblo)

Casimira

El enemigo está en las puertas de la ciudad.

Obispo

Usan a los cadáveres infectos como arma, arrojándolos por sobre las muralla. La plaga ya recorre nuestras calles, tomándose su lugar entre nosotros. Comiendo nuestras carnes. Ya mandamos a quemar todos los gatos negros, cerramos las alcantarillas y rezamos todos los salmos nada funciona.

Casimira

Alguien está ayudando a estos hombres, envenenan nuestras aguas, ya nos tienen. No sé porque no entran de una vez. Si la plaga toma la ciudad ellos también la perderán. Esto no tienen lógica.

Obispo

Esto es el infierno.

(comienzan a empujar las puertas)

Escena II

(Los mismos, entra bruscamente Merkhel que arrastra a Príamo)

Casimira

Primo, tu nos traicionaste.

Merkhel

No, no lo acuses, no tiene el estómago para hacerlo. Él no ha sido.

(Entra Pietro)

Pietro

He sido yo queridos hermanos. He abierto todos los pasajes de la ciudad, he dejado salir a algunos inocentes, pero estamos listos para la celebración. Esto es una fiesta.

Merkhel

Así es, una fiesta de canonización. Es bueno estar en una capilla, se siente apropiado.

Obispo

Herejes.

Pietro

Cuidado con lo que dices, falso profeta. Que hemos sido tocados por la verdadera luz. La luz de los pobres, de los muertos y de los enterradores, de los soldados y de sus esposas.
Ustedes me mandaron junto con mi gente a las tierras del norte, ahora yo tenía que compartir esto que hemos cosechado.

Obispo

¿De qué hablas? Eres un cura no un asesino.

Pietro

Era un cura. Ahora soy otra cosa.

Casimira

¡Soldados!

Pietro

Ya no están. Casimira, Princesa. Deja que los pobres vengan a ti.


Escena II

(Entra el coro, el cielo es rojo, la escena es roja. Entonces, entra LA PESTE)



Coro

Hemos llegado al final de nuestra caminata amigos míos, estamos listos para el nacimiento de nuestro santo.

(La Peste hace su entrada, desnuda bajo una capa negra, pálida, sin ojos, todos en silencio)

Peste

Camina hacia el altar de la capilla, donde está Pietro. En el fondo, proyectados, los rostros de los miembros del pueblo, los campesinos.

Pietro

(Arrodillándose)

Se acabo.

Peste

La peste introduce su mano en el pecho de Príamo sacando su corazón, es negro y aún late.

Este es el nacimiento de un nuevo santo, vete, vuela lejos pajárito mío.
(Mira a Merkhel)

Merkhel, eres libre de irte, te doy las gracias por abrirnos este sendero, gracias por tu falta absoluta de piedad, espero que Dios te de la paz que quieres, pero no mates a nadie más el día de hoy, son míos por derecho, tus hombres no me llevarán en su seno.

(Merkhel sale dejando a Príamo)

Procedamos con los bautizos.

(Príamo es marcado con la sangre negra, luego el Obispo y Casimira)

(Todos los personajes se toman la mano y dejan la escena)

(La peste se sienta en el junto al altar y la cruz)




Coro

Las espadas se quedaron calladas, y los reyes se escondieron en sus salones. ¿Qué oportunidad tuvieron nuestros hijos? Ahora la sangre negra corre por Iliria. Ni siquiera fuimos parte de esta venganza, los dioses, los ricos, los poderosos, todos nos poseyeron.

Pietro

(se levanta, tapa con una mano el agujero donde estaba su corazón)

Dejemos esta escena hermanos e hijos, en nuestra muerte, sonriamos, seamos mansos otra vez, esa es nuestra labor.



(Cae el telón, todo es silencio)




FIN

viernes, junio 08, 2007

Poema

Uno para el camino





Los vi caminando por primera vez
hace unos años,
siempre la misma rutina

el viejo y su enorme perro blanquecino
ambos consumidos hace mucho
por la gran ola gris

a veces les saludaba

“buenos días”

“buenos días”

eso era todo

por años

hoy alguien envenenó al perro,
sólo por diversión,
o para ver a la muerte hacer su trabajo

el viejo se encerró en su cuarto subarrendado,

estoy seguro de que no lo volveré a ver,
y aquellos que dieron muerte
a la bestia
deben saber que los idiotas, los farsantes,
las bellas damas, los ingeniosos, los grandes amantes,
los dictadores,
los viejos y los jóvenes poetas,
los futbolistas,
los asesinos y los marxistas

TODOS

serán devorados por esa gran ola gris,
y aunque tenemos
mucho por sangrar,
un poco de piedad
podría endulzar el camino.

jueves, junio 07, 2007

La Furia y el Sueño version 1.0

Hola, mucho tiempo sin leernos, espero que esten bien, mi último viaje a Arica y otros eventos, algunos buenos como ver a mi hijo crecer, otros malos ver morir a mis canarios, me han mantenido muy despierto estos días, y con una certidumbre horrible.

Acá les dejo la furia y el sueño como señal de mi regreso.





“La Furia y El Sueño: Una Ficción Política”

Por

José Luis Flores














































Reparto:

Alaric: Señor de los Godos, luego rey de los Godos.
Ataulf: Campesino Godo, luego soldado.
Casta: Su esposa.
Cornelia: Duquesa de Atenas Griega.
Stilicho: General Romano.
Honorio: Emperador Romano.
Dos soldados Romanos.
Dos Godos.
Campesino Italiano.
Mujeres de Negro.
Mensajero.

“La Obra transcurre durante los dos últimos siglos del Imperio Romano, la mayor parte de la acción pasa a la orilla Oeste de Danuvio, en las tierras que el Imperio dio a los Godos, que han sido azotados por una terrible sequía, y los ataques de nuevos pueblos como los Hunos, que en esta obra son llamados simplemente, Bárbaros. No tiene la intención de ser una obra histórica, por más que las tripas me indiquen lo contrario, esta debe ser vista como una historia gutural, un grito político, que no lleva otra carga que el odio mismo. Perdonen mi incompetencia y porque no decirlo, mi insistencia, en estos cuatro actos pretendo no hacer otra cosa que jugar, como decían los Bardos, a hacer historias”.

JL Flores. Tres de Agosto 2006, Santiago Chile.

























Primer Acto:

Escena I


(Entran los soldados Romanos)

Romano Uno

No me gustaría estar en el pellejo de esos Godos.

Romano Dos

Dentro de unos días sólo serán eso, pellejos, huesos y mucho odio.

Romano Uno

Eso Temo, el buen Alaric ha servido al Imperio luchando contra los Bárbaros, incluso entre nuestras legiones hay primos y parientes que le guardan más que un buen cariño.

Romano Dos

Por el sagrado manto de Cristo, ruego que no sea verdad. El emperador debería estar más atento a sus espadas que a la gentil voz de los nobles, y caballeros que le rodean estos días. Porque con seguridad te digo que no hay cura para el odio.

Romano Uno

De acuerdo hermano pequeño, pero ya es hora de partir, confiscar las espadas de los Godos es una orden de Stilicho, y eso es más sagrado que la misma voz de Dios.

(Se escuchan ruidos de fondo, mientras el soldado Uno sale, el soldado dos se queda en el escenario)

Romano Dos

Que sea maldito si no es sangre lo que huelo en el aire, las matanzas, como me decía mi padre, siempre están bien justificadas en el amor al pueblo; ¿no era esa la canción de Aníbal? ¿Los Persas no cantaban canciones de conquista llenándose de la energía del buen sol? César caminaba el camino de la justicia, igual Alejandro y otros… pero la verdad es que por los muertos nadie va a hablar. Y de nada sirven los nobles brazos y las gentiles espadas de los héroes. Basta de estos pensamientos, que me voy a hacer ahorcar. Este bufón debe decirles adiós, pero no se olviden que la sangre de los ojos no se limpia como cualquier otra costra.

(Sale el soldado Dos)

Escena II

(Entra Alaric ensangrentado, Stilicho también muestra señales de haber estado en una batalla. Cantos y algarabía en el pueblo por la llegada de su jefe)



Stilicho

Tu pueblo parece contento hoy. Pero tu eres el rostro vivo de la amargura. Hemos combatido juntos y uno contra el otro, te conozco mejor que a mí mismo.

Alaric

(Disgustado, pero respetuoso)

Stilicho, eres el general más querido del Imperio, y sabes muy bien que hemos comprado un par de años más a los buenos ciudadanos de Roma, pero mira a mi pueblo… (se quita el yelmo) La dignidad la pierden cada vez que les quitas sus armas, estamos expuestos a miles de enemigos, a bandidos. Las cosechas son infértiles, y nuestras mujeres ya no tienen leche para nuestros hijos, sólo polvo brota de sus pechos.

Stilicho

Lo sé amigo, pero sabes que debemos quitarles sus espadas, son propiedad del Emperador, ustedes son federales al Imperio, serán siempre tratados con dignidad, pronto llegará un cargamento de trigo proveniente de las ricas tierras del oeste… no sufras, habrá comida. Soy tu amigo, puedes confiar en mí.

Alaric

Espero que sí, soy Alaric, jefe de mi pueblo. Somos amigos, pero cualquier cosa que les hagas a ellos, me la haces a mí, no olvides que ni todas las monedas del imperio comprarán mi odio. Ya he levantado mis armas dos veces, aunque sea con palos entraré en Roma.

Stilicho

Si me lo aseguras , el Imperio te dará odio y nadie da tanto odio como un montón de Senadores romanos, acomodados en sus asientos, no subestimes el poder de un hombre asustado.


Alaric

No hablemos de cobardes, aquí no hay ninguno y no te pido más que hoy contemples a mi pueblo y veas si somos dignos del olvido de Roma. Ven bebe hoy en mi mesa, el mañana se contará por si sólo.

(cantos y algarabía en el pueblo por la llegada de su jefe)






Escena III

(El Emperador, la Duquesa, luego Stilicho y los soldados)

Duquesa

Ave César…

Emperador

Deja las formalidades hermosa prima, que nuestra sangre es la misma.

Duquesa

Bueno amor mío, sangre de mi sangre, me llamaste de mis tierras y acá estoy. Sabes que invocarme tiene sus costos, ¿puedes pagar lo que cuesto?

Emperador

Prima, has estudiado bien a los filósofos, conoces las intrigas de oriente, Bizancio es tu libro, pues escribes sobre Atenas los párrafos que tu quieres. Quiero que escuches la conversación que a continuación se llevará a cabo frente a nosotros. Es delicado, y no hay fiereza más delicada que tú.



Duquesa

Mis títulos y habilidades están a tu entera disposición amado mío, pero pagarás más que monedas tu servicio, pues un lugar en tu cama tibia quiero por esto que voy a hacer.

Emperador

(sonriendo sin interés)

Lo que sea por estar bien con mis primos y primas… después de todo, somos hijos de la misma loba…

(Entran Stilicho y los Soldados, la duquesa se recuesta sobre su cama, observa)


Stilicho y Soldados

¡Ave César!

Emperador

Stilicho, hijo de Roma, bienvenido. Sé que a los enemigos del Imperio has detenido.

Stilicho

Sí señor. Alaric el Godo se portó como un tigre en la batalla.

Emperador

Ya veo. Sobre eso quiero hablarte… Tu amistad con los Bárbaros es conocida en las calles de Roma, eso puede perjudicar tú imagen pública. No quiero que mi mejor general parezca un traidor.

Stilicho

Jamás le daría la espalda al Imperio, pero debo hablar de los Godos que han sido leales… no hay provisiones, y sus cultivos no crecen en esas tierras áridas.

Emperador

Que las pulgas y los piojos se alimenten de ellos, eso no debe ser asunto tuyo. Las costas de África y España no nos han dado el suficiente cereal para todos. No saldrán granos desde ninguna provincia para alimentar a la escoria. Escucha, eres joven y no sabes como se maneja la política del estado.

Stilicho

Al menos baje el Impuesto sobre la tierra.

Emperador

No lo puedo hacer, el César necesita sus arcas… hemos perdido importantes ganancias este año. Retírate Stilicho, de pronto me siento cansado.

(Sale Stilicho y los soldados, la Duquesa se levanta)

Duquesa

He escuchado amado mío.

Emperador

¿Y tú veredicto?

Duquesa

¿No alimentarás a tus aliados Godos?

Emperador

Jamás. No puedo dejar de cobrarles el impuesto que ha todos los federales corresponde.

Duquesa

Entonces mi veredicto es sencillo, Stilicho es peligroso, mándalo a la Galia, lejos, a pelear con otros Bárbaros, quizás encuentre a su verdugo en las tierras de oeste. Que los Godos mueran de hambre, ellos mejor que tus ciudadanos.

Emperador

Es verdad… tu juicio es cruel, pero es lo que pensaba. Te dejo por ahora, por la noche ve a mi lecho si es lo que quieres. Mañana partirás a Oriente, no quiero rumores de tu presencia.

(Sale de la escena acariciando el pelo a su prima)

Duquesa

Muy bien, has puesto una horca en tu cuello, he de marcharme de regreso a Atenas, sí. Debo advertirles, una revolución viene y acabo de ayudar a desencadenarla. Bendita sea tu cabeza primo amado, pero es la muerte la que recorrerá feliz estas calles, no permitiré que eso le pase a mi pueblo… me voy sin amarte, dejemos esos juegos para los vivos.

(se pone una capucha roja, y sale de la escena)




Segundo Acto


Escena I

(En la campiña desolada, Ataulf, luego las mujeres de negro, las mujeres esconden sus rostros y portan velas encendidas)

Ataulf

Dulces mujeres, estamos en Julio y se cubren sus rostros con el luto invernal.

Mujer uno

Dios no me quiere. No hay verano para nosotros.

Mujer dos

Dios no me quiere. Los frutos de mi vientre nacen muertos.

Mujer Tres

Dios no me quiere. Los Hunos mataron a mi marido la primavera pasada.



Ataulf

Mujeres estos tiempos son frutos del egoísmo de los hombres, dios no tiene nada que ver con esto. La paz ha hecho que el emperador se olvide de nosotros, son dos años cantando esta letanía apestosa y nos desangramos.

Mujer uno

Dios no te quiere a ti tampoco. No portas espada.

Mujer dos

Dios no te quiere a ti tampoco. No llevas armadura.

Mujer Tres

Dios no te quiere a ti tampoco. No hay valor en tus palabras.

Ataulf

¿Valor? Eso es para quienes tienen la panza llena, yo soy un campesino, amigo de la paz, mis hermanos y yo hemos llevado esta vida por años… no quiero el destino del guerrero.

Mujer Uno

Es verdad, somos campesinos.

Mujer Dos

No siempre lo fuimos, teníamos otros dioses.

Mujer Tres

Nuestros hombres morían, pero los niños vivían, ahora la paz mata lentamente a los viejos, y a los niños, los ciega con veloz guadaña. La paz nos extinguirá.

Ataulf

No entiendo sus palabras, viejos espectros, mujeres extrañas. Es mejor que Alaric escuche esto que me dicen. Pues es duda y desconsuelo lo que siembran en mí.





Mujeres al mismo tiempo.

Si Alaric fuera rey esto sería distinto. Un rey no se arrodilla como lo hace un empleado ante su patrón. Necesitamos un rey.


Ataulf

Entonces un rey tendremos, y que las tribus sean llamadas, los primos del norte y el sur, más allá del Danuvio. Si quieren que este campesino se vuelva soldado, lo haré, y que cantemos la canción completa. ¡Un Rey para los Godos!

Las Mujeres

Amen.

(salen de escena)



Escena II


(Ataulf, Alaric y Casta, luego las mujeres de negro la casa de Alaric, la villa de los Godos)

Ataulf

Alaric, he venido a ti poseído por una visión.

Alaric

Silencio Ataulf, Casta duerme (indica a su mujer). No ha superado la enfermedad que el invierno le dejó.

Ataulf

Ya veo, ¿hace cuanto nos conocemos?

Alaric

Toda la vida mi hermano.

Ataulf

Así es… y tú siempre has sido un guerrero y yo un campesino. Mientras tu matabas, yo sembraba. Nunca creí en tus caminos, fui feliz cuando dejaste tu armadura, ahora de rodillas vengo a pedirte que vuelvas a ser la bestia que fuiste.

Casta

¡Silencio! ¿Qué son esas palabras? ¿Le pides al cielo que suelte a su perro más furioso?

Alaric
(a Casta)

No te agites.

(a Alaric)

¿Me pides que sea el perro asesino que tanto detestas? ¿Por qué?

Ataulf

Te pido que seas nuestro Rey, te pido que mates y nos lleves a la muerte. ¿Por qué? La muerte es un don para los viejos, los niños mueren de hambre en los rincones de esta sucia villa… ¡no hay futuro sin niños!

Casta

Hablas del Apocalipis… matar es pecado.

Ataulf

Casta, hija de las calles de Roma, fuiste esclava de los duques de Atenas, ahora eres una buena cristiana y no crees en matar, ¿pero podemos pecar si es que estamos muertos? Yo no sé que palabras usar para convencerlos, pero tu pueblo (indica a la villa) necesita un rey, si no se los dan ustedes, mejor que nos entierren. (Lágrimas en sus ojos, cubre su cara)

Alaric

(Poniendo una mano en el hombro de Ataulf, consolándolo)

¿Quieres un rey?

Ataulf

Más que nada.

Alaric

¿Quieres un asesino?

Ataulf

Quiero al puño de Dios. Más que nada en el mundo.

Alaric

Sal de aquí hermano, déjame pensar en lo que dices.

(Sale Ataulf, con su cabeza baja)

Casta

No escuches esas voces que te llaman a volver al campo de batalla. (Se levanta de la cama revelando llagas en sus piernas) Me enamoré del soldado, pero me casé con el campesino.

Alaric

Mi odio es inmenso, no sabes como late en mi pecho. No siento más que desprecio por quienes mato, sean hombres mujeres o niños, mi odio es a absolutamente puro. Pero juro por Dios que mientras vivas no voy a levantar mi espada contra Roma

(abraza a su mujer, la lleva a la cama)

Regresemos a nuestros sueños, sólo ahí somos querubines inocentes.

Casta

Ya no seremos puros amado mío.

(se duermen, entran las mujeres de negro)



Mujer Uno

Su amor es sumiso.

Mujer Dos

Déjalos dormir el sueño de la paz.

Mujer Tres

Este es el sueño de la mentira, la sangre escurre por las ventanas.

Mujer Uno

Pronto la vida de Casta se ha de apagar.

Mujer Dos

Su destino es llenar el corazón de Alaric con ese destilado de odio que nuestro pueblo necesita.

Mujer Tres

Silencio, los campesinos se alzarán esta noche, el brazo de Ataulf va a derramar sangre Romana.

Mujer Uno

Salgamos de aquí, tenemos un campo de batalla que examinar.

Mujer Dos

Y muertos que velar.

Mujer Tres

Que el buen Dios se apiade de nosotras…

Todas

Amen

(Salen de escena)


Escena III

(La Duquesa, Campesino Italiano)

Campesino

Mi señora, vengo con noticias de Occidente.

Duquesa

Habla Campesino, pero antes seca tu rostro, parece que ya han comenzado a darse mis presagios.

Campesino

Los Godos se han levantado contra los fuertes orientales, las legiones marchan contra ellos.

Duquesa

¿Quién los comanda?

Campesino

Ataulf, un campesino… se han aliado a él muchos descontentos, dicen que marcharán contra Bizancio.

Duquesa

Conozco a los Godos muy bien, ellos han matado a tantos griegos y romanos, como una peste que sacude la tierra, sí, llévame hasta donde esta este revolucionario.

Campesino

Tengo miedo…

Duquesa

No hay nada que un hombre pueda hacer que yo no pueda triplicar, sí ellos te pueden matar, yo mataré a tres miembros de tu familia si no me haces caso, esto es alta política, no te metas en el juego de los dioses.

Campesino

Si mi señora, debemos salir ahora mismo si queremos estar en tierras godas por la mañana.

Duquesa

Sólo requiero unos guardias y tu guiarás la expedición.

(salen de escena)


Escena IV

( Tres Godos, Ataulf, luego Campesino, Duquesa, campamento Godo)

Ataulf

(en armaduras)

Llevamos tres meses asediando a los Romanos, hemos capturados suficiente riquezas para comprar armas. ¿Pero por qué no se han dejado caer las caballerías y las legiones?

Godo Uno

Nos temen.

Godo dos

Nos movemos muy rápido. Nuestros ataques relámpago los confunden.


(Entra la Duquesa y el Campesino)

Godo Uno

¡Romanos!

Duquesa

Soy griega, sólo soy romana por accidente. Y ustedes no han sido atacados, porque son sólo una banda insignificante, reyes y emperadores no deben fijarse en ustedes. Pero dejemos de hablar, ustedes me conocen o conocen mi leyenda, Ataulf vengo por ti.

Ataulf

Es verdad que la conozco, a usted, y a las leyendas sobre su cama. Bárbaros somos, y es peligroso tentarnos.

Duquesa

Sí, has estado robando y saqueando mis tierras. Te levantas como un buitre en las tierras del imperio de oriente, cuando aquellos que te han ofendido están en occidente… no veo lógica en tu comportamiento. Vengo a darte una mejor razón para matar y morir.

Ataulf
(molesto)

Hable rápido que no tengo tiempo para sus intrigas.

Duquesa

Primero te pido que retrocedas, al menos hasta tu villa. Ahí debes ver a Alaric y coronarlo rey.


Ataulf

El cobarde no ha de tomar armas.



Duquesa

Las tomará, es el Cristianismo lo que invade su alma el día de hoy, pero mañana ya no comulgará y habremos de conocer su furia. Para nuestro bien o para nuestro mal.

Ataulf

¿Cómo lo sabes?

Duquesa

(acariciando el rostro de Ataulf)

Conozco el odio, y conozco a Casta, la esclava con que se casó tu jefe, Casta. Era mía y le di la libertad, fue un excelente instrumento para controlar al bruto Alaric, pero sé de buena fuente que muere, personalmente haré que Hades reclame lo suyo, una mañana ya no despertará candida y con sus rosadas mejillas.

Ataulf

Yo no podría.

Duquesa

Calla, olvida lo que dije, y pon atención a esto: Iremos rumbo al norte, pasarás las noches conmigo y has de calmar a tus hombres. Mañana haremos historia, y no te preocupes, tendremos el acero necesario para hacerla.

Ataulf

Haré lo que digas, pero si en dos calendas no ha cambiado nada, serás para mis hombres y saquearé Atenas, tus pálidos ciudadanos conocerán el terror.

Duquesa

Sea.

(salen todos, la Duquesa y Ataulf salen juntos )






Tercer Acto:

Escena I

(Alaric, Mujeres de Negro. Cementerio Cristano, luego la Duquesa y Ataulf)


Alaric

No rompí mi promesa y por dos años he guardado mi espada en su funda, y la paz ha reinado junto con la muerte, y el veneno que consume al pueblo que me sigue llamando jefe.

Mujer Uno

Te llamarán rey si quieres.

Alaric

¿Qué con eso? Lo que se guarda en mi pecho no es otra cosa que la más fieras de las noches. Así como los dioses vivían sobre montes, en mi espíritu han anidado las arañas de la furia, cada una succiona un poco de sangre. No quiero liderar, quiero encontrarme con el señor del infierno, pues soy un asesino, he exterminado pueblos enteros, arrancado los ojos de mujeres mientras sus hijos miraban. Además sólo les traería a la vieja muerte a esos hombres que ahora viven de la tierra.

Mujer Dos

Mueren de cualquier manera y sin dignidad.

Alaric

Que Ataulf los guié, sus hombres ya son veteranos; llevan meses asediando a los hombres de Bizancio.

Mujer Tres

Ataulf es sólo un hombre, una pequeña revolución.

Mujer Uno

Necesitamos un Dios.

Mujer Dos

Necesitamos un Demonio.

Mujer Tres

Necesitamos a un rey.

Alaric

Saben lo que vive en mí, saben el trato que mis padres hicieron las criaturas del gran pozo. Si quieren sangre, viejas perras secas, les daré sangre, y después de mí vendrán otros, peores, que destriparán en nombre de la justicia, dios o lo que ustedes quieran, si me desatan, volverá la oscuridad a la tierra. Soy Alaric, rey de los godos del oeste, ahora que los cuervos sigan mi camino.

Todas

¡Qué los vientos te bendigan!

(entran Ataulf y la Duquesa)

Ataulf

Te he buscado.

Alaric

Muy bien, me tienes, y ese demonio que camina junto a ti, ha de pedirme lo mismo que estas viejas caras de la fortuna (indica a las viejas)

Duquesa

Me llamas demonio… fui quien permitió tu matrimonio con Casta y quien te la devolvió cuando el regente de Constantinopla decidió usarla para que matarás en su nombre. Toma mi cuerpo, seré un perfecto reemplazo para tu pálida amor.

Alaric

Sólo como un triste premio, ¿no es así? Cornelia ya se ha ido, un alma generosa, pero que me ha dejado libre, justo hoy, en vísperas de Pascuas. Dos años has rondado estas tierras buscando que asesinemos en nombre de tu causa. ¿A eso vienes ahora?

Duquesa

Así es y no has despertado, ¡el último hijo de Wotán! Eres el vampiro de tu propio corazón, estás tan muerto como el Cristo de las iglesias.

Alaric

(sonriendo)

Es verdad estoy muerto, y conmigo murió toda mi piedad, Absolutamente toda. Sí mi alma no podía soportar mis crimines, mi cuerpo lo hará, ahora entiendo a los verdaderos asesinos, y los abrazo. ¡Ataulf!

Ataulf

¡Hermano!

Alaric

Reúne a los príncipes, a los hermanos de este, a los que quieran venir… tendremos una coronación.

Ataulf

¡Si señor!

Alaric

No soy tu señor, soy tu verdugo, y el del cancerbero que camina junto a ti… vete, déjame a solas con ella.

(sale Ataulf)

Duquesa

Te llamas verdugo pero no te creo más que un perro faldero de Roma.

Alaric

Sé bien que quieres, los hombres suelen hacer tu voluntad. ¡Mujeres oscuras tienen acá su primer sacrificio! ¡Qué caigan las noches! (Corta su mano con la espada) Se ha hecho la conjura, me voy a mi coronación, el que se oponga morirá.

(Sale Alaric)


Mujer Uno

(rasga la ropa de la duquesa)

Serás el cordero con que encenderemos la gran vela.

Duquesa

(retrocediendo)

¡No me toques vieja arpía!

Mujer Dos

Arpía, sí. Somos arpías. Y tu has condenado a tus padres, hermanos y hermanas.

Mujer Tres

A los hombres y mujeres que yacían contigo bajo el sol dulce de Grecia.

Duquesa

¿Qué saben ustedes penosas mujeres?



Mujer Uno

(Tomando un brazo de la duquesa)

Mi dulce Duquesa, nosotros lo sabemos todo.

Mujer Dos

(Toma el otro brazo)

Nosotras somos el dolor que miles como tú han provocado.

Mujer Tres

(Clava un puñal en el pecho de la duquesa)

Eres la primera sangre, las que nos limpia de todo pecado. Ahora la carnicería ha comenzado.

Duquesa

Gracias.

Mujer Uno

Nos agradece

Mujer Dos

Nos entiende

Mujer Tres

Finalmente ha entendido. Salgamos nosotras también, los buitres terminarán con ella, atenderemos una coronación.

(salen las mujeres, sólo queda la duquesa)


Duquesa

(se levanta, mira hacía el cielo)

Agradezco que hallan limpiado mi sangre. Ahora soy un alma en pena más, como el resto de los actores en esta mascarada, migajas de vida me tocaron… y fui castigada por disfrutarlas. ¿Quién será capaz de juzgarme? Pero si es verdad que he condenado a miles, habrá entonces un buen nombre para mi en el infierno.
(sale de escenario)
Escena II

(Emperador, mensajero)

Emperador

Así que tu ama, mi dulce prima ha muerto en manos de los Bárbaros. Una pena, pero estamos mejor sin ella. ¿Cuál es ese reporte que tanto esfuerzo te a llevado entregar?

Mensajero

En oriente ya no lloran a sus muertos, Alaric viene hacía nosotros.

Emperador

Ya veo, capturen a la mujer, los extorsionaremos con ella, ya lo hicimos una vez en el pasado. Para que combatiera de nuestro lado.

Mensajero

La mujer ha muerto.

Emperador

El Senado debe saber esto, vete necesito soledad.

(sale el campesino)

Emperador

Lástima que debamos derramar sangre de hombres fuertes, pero lo haré con gusto si es que se requiere. Muchos tuvieron mi cargo hace años, sé muy bien que hubiese sido mejor vivir en esos tiempos. No tengo opción, trasladaré mi corte a Ravena. Que los dioses de Roma se ocupen de sus ciudadanos. (Hace sonar una campanilla, sale de escena)


Escena III

(Stilicho, Soldados Romanos, después, Ataulf)

Stilicho

(acalorado por la batalla, espada en mano)

Han retrocedido más allá de las colinas, debemos sostenernos y luego dividirlos.

Romano Uno

Sí señor.

Romano Dos

Es más sencillo decirlo que hacerlo.

Stilicho

No quiero escuchar flaqueo alguno, Alaric esta en nuestra contra, si cedemos estaremos muertos y miles con nosotros.

Romano Uno

Alguien viene, portando el símbolo de paz. Es Ataulf, el hermano de Alaric.

Stilicho

Le conozco bien, es un noble respetado, veo que las tropas están bajo su alero.

Ataulf

Vengo en paz Stilicho, has vencido hoy, Alaric aún está en el norte y sin él no podremos vencer, digamos hasta pronto, nuestra batalla seguirá en unos meses, a menos que tu emperador comience a pensar.

Stilicho

¿En darles oro, cereales y especias? Eso será lógico, pero tu hermano esta cargado de odio… nada lo va a detener.

Ataulf

Y ustedes están dormidos si no ven que esto lo han provocado ustedes mismos. Mañana mis tropas se retirarán, no tengo más que decirte general.

(sale de escena)

Romano Uno

Ganamos.

Stilicho

Di lo que quieras hermano pequeño, pero no siento que hayamos ganado, es necesario que hable con el emperador. No podré destruir a Alaric si no tengo su apoyo. Les dejo el cuidado de esta colina, debo partir a Ravena.

(Sale de escena)

Romano Dos

A Ravena partirá el buen general, no creo que volvamos a verle.

Romano Uno

¿Por qué dices eso?


Romano Dos

Porque los hombres cobardes y celosos como Honorio temen a los valientes; si no pueden dominarlos, deben destruirlos. Esto no terminará bien para nadie, si pudiera desertaría aquí mismo.

Romano Uno

Si algo le pasa a Stilicho me iré de regreso a España, nadie me verá ni la sombra.

Romano Dos

Los venenos de la noche caen sobre nosotros, tenemos que dejar esta maldita colina.

Romano Uno

Tienes razón volvamos al campamento y de ahí a la ciudad. Si nos matan, que nos maten ebrios.
(Salen de escena)
Escena IV

(Alaric en Roma, godos, luego Stilicho y Soldados)

Alaric

(sostiene espada y escudo, grita a los godos) ¡No quiero que quede gloria alguna en esta ciudad! Ataulf los comandará desde ahora, hasta que lleguen al sur, yo debo velar por el saqueo de la ciudad, deben estar atentos a los refuerzos de oriente.

Godo Uno

¿A quién he de respetar?

Alaric

A nadie, sólo deja con bien a los curas en sus iglesias y a los paganos en sus santuarios. Qué no quede existencia sin marcar y piedra sin grabar, que se sepa que la ciudad eterna ya no es refugio para el hombre.

Godo dos

Con prestancia cumpliré mi cometido, pero será imposible retener la ciudad, las gentes de bizancio se han de querer vengar por el destino de la duquesa.

Alaric

Hablas como político, ustedes pidieron un dios, y eso tuvieron, un dios destructor, ¡no me des razones y proporciones! Llena tu conciencia de sangre o arroja tu espada, no hay tiempo para humanidades, no hay tiempo para corazones, somos la tormenta encarnada. Ya han tenido amores, dioses, tiempos y bailes, besos de sus madres y por la fuerza han conocido el placer de romper la santidad de una doncella. Hoy no tenemos tiempo para ser humanos.

Godo Uno

Nos iremos como ordenas.

Godo dos

Gozaremos en los restos del imperio.


(salen de escena, se escuchan tambores fúnebres)
Alaric

Los sueños se revientan, como globos de feria. Estuve dormido, y mientras los hados me daban buenos sueños de amor, el mundo se había vuelto ceniza. Ahora sólo debo barrerlo.

(los tambores se vuelven a sonar, esta vez más cercanos, entran los soldados romanos portando el cadáver de Stilicho, caminan y depositan el cuerpo sobre una loza ceremonial, al ver a Alaric, Romano Uno desenvaina su espada y se arroja sobre él)

Alaric

Niño estúpido, ¿crees que me importa matar a un romano más? (desenvaina)

Romano Uno

El mejor de los romanos ha muerto ¿y tu pretendes que me preocupe por mi vida?
(combaten, el Soldado es fuerte, pero Alaric esquiva sus ataques)

Alaric

¿Me odias?

Romano Uno

Te desprecio, actúas por caprichos de tirano.


Alaric

¿Desprecio? No es lo que quiero escuchar… (Golpea de muerte al Romano Uno)

Romano Uno

Eres un estúpido me matas y dejas ir a tu verdadero enemigo, y la verdad es que fue otro el que se llevo la vida de tu rival… adiós Alaric… los dioses no nos amaron hoy.
(Romano Uno muere)

Alaric

Eso fue un desperdicio.

Romano Dos

(a los pies de Stilicho)

Uno de muchos desperdicios en estos días.

Alaric

¿A quién velas con tanto dolor?

Romano Dos

Al más grande de los hombres, al menos que conocí, Stilicho, tu amigo, tu hermano y enemigo, mi comandante. Asesinado por cobardes que se esconden mientras sus imperios caen.

Alaric

Honorio lo ha traicionado.

Romano Dos

Sí, y con él, se ha llevado a la grandeza del imperio. Me importa menos que la nada lo que hagas conmigo. Por lo demás tu estas casi tan maldito como yo.

Alaric

Es cierto buen soldado, te perdonaré mientras estés velando a tu maestro. Luego te veré colgado como un animal y abierto en canal, para que las moscas aniden entre tus entrañas romanas.

Romano Dos

Ya lo dije, me importa poco.

Alaric

Entonces tienes razón y estamos condenados, como escupitajos del mismo Averno.

Romano Dos

Adelántate, que te esperan destinos más interesantes dentro de la ciudad. Luego pueden quitarme la vida, o peor aún, dejarme con vida en este pantano sanguinolento.

(Sale Alaric)


Romano Dos

La piel comienza saberme a humo, pero ni los fuegos del infierno podrían borrar lo que se sembró el día de hoy. Hemos despertado después de todo. (se levanta) Sólo nosotros los testigos cargaremos con los pecados de estos santos muertos.

(las luces caen)


Cuarto Acto

Escena I

(Por la noche, los caminos que se alejan de Roma, Alaric, Ataulf)

Hermano.

Ataulf

(Haciendo reverencia)

Si mi señor.

Alaric

Debemos marchar al sur, donde están los mejores cultivos, la procesión de los indeseables debe infectar toda la tierra, nuestro amor, nuestro odio debe ser la música con que bailen.

Ataulf

Es imposible…

Alaric

(sosteniendo a su hermano por el cuello)

Hoy quemamos roma, el mundo tiene una herida abierta y somos nosotros. (lo arroja lejos) ¡Ve con tus tropas hermano mío, y pregúntales si ellos quieren ser esclavos de roma! Hemos probado la sangre del hombre, ya no podemos regresar atrás, somos lobos. (Alaric se corta una mano de lado a lado, luego se queda viendo sangrar la palma) Aquí corre la poesía del mundo. He castrado al águila romana… y sus frutos se marchitarán para siempre.

Ataulf
Cien hombres con sus caballos te seguirán hasta la muerte. Y yo estaré a tu lado hermano mío, su majestad.

Alaric

Te maldigo, pues después de mí, tu has de ser rey, mis hijos nacían muertos y mis amantes fueron estériles o marcados por Apolo. Levanta la bandera, que mañana saldremos temprano hacía el sur.

(Salen ambos)



Escena II

(Ravena, Mujeres de negro, Honorio tras su trono, con sus gallinas)

Mujer Uno

La tempestad golpeó tu puerta emperador.

Mujer Dos

Quizás esto es lo que querías.

Mujer Tres

Roma ha colapsado.


Emperador

No… recién estaba aquí conmigo… (coge un ave) Roma, roma… coco coococo.

Mujer Uno

(caminando hacía el emperador)

La locura no te salvará el día de hoy, otros ya se han opuesto a la desgracia con ella, e igualmente han caído.

Mujer Dos

(camina hasta la otra esquina del proscenio)

Te quedas como una hermosa estatua, mientras ves la sangre de tu pueblo derramarse y no va a parar. Has destruido tu civilización.

Mujer Tres

(camina hacía el frente)

Silencio, escucha a los caballos, los bárbaros marchan al sur, Honorio, tomarán los cultivos. Tenemos que cobrarnos con nuestro héroe.

Mujer Uno

Vamos por él, a este cobarde ya lo han abandonado. Nadie lo llama amado, nadie le desea.

(Honorio se arrastra, va por una espada)

Mujer dos

Que busque su arma, que nos mate.

Mujer Tres

No puedes matar a las parcas, hijo de serpiente. (se agacha y besa a Honorio quien grita y llora, ellas lo arrastran hacía la salida).

Mujer Uno

Avancemos a través de los estrechos pasillos de esta locura, que todos nos regalen sus culpas, que nadie olvide lo que pasó el día de hoy.

(salen de escena)


Escena III


(En medio de la noche. Alaric sólo, luego Casta, fantasmas de Cordelia, Stilicho y las mujeres de Negro cargando a Honorio.)

Alaric

¡Te exijo noche que me des respuestas! O al menos que detenga mi brazo asesino. He reunido a los despreciados desde el frío norte, hasta las costas donde viven los delicados hijos de Europa. ¿Cuántas cabezas debo cortar?



Casta

No quisiste abrazar a Dios y su perdón; yo te amé esposo.

Alaric

Me amaste, pero querías a un hombre, y soy un monstruo, lo único que tengo es el odio, la furia, para combatir el sueño de los hombres.

Casta

¿Roma es un sueño?

Alaric

El peor de todos, un sueño de civilización, una lámpara en la noche no espanta a los lobos, sólo los hace invisibles. Roma y la iglesia que abrazaste son engaños, los niños morían y se secaban sus ojos al calor del sol.

Casta

Morían, pero iban al cielo, ahora son guerreros que irán al infierno.

Alaric

En el infierno serán libres.

(Casta marcha a un rincón)

Duquesa

Yo soy el mundo que destruyes.

Alaric

Y serás parte del mundo que ha de quedar, no te preocupes Cordelia, Duquesa de Atenas, que si en tu lecho mi hermano y yo encontramos consuelo, seremos agradecidos de eso.

Duquesa

Pero me quitaste la vida.

Alaric

Y tu me quitaste la luz, provocaste al demonio que duerme en todo hombre despierto, la violencia me hizo libre, compasión por ti es sinónimo de esclavitud. De todos los espectros con que he de cargar tu eres el que menos me merece piedad.

(Cordelia marcha a un rincón)

Stilicho

Te hubiese vencido en cualquier momento.

Alaric

De haberme matado, me hubieses hecho un gran favor; pero no eras un hombre, si no un guerrero esclavizado a la razón de un imperio, que te traiciona en cada uno de sus pensamientos, tu sangre impura te condenó, tu piedad por aquellos que te daban de comer te amarró a las cadenas que ahora portas. Te amaba como ningún otro hombre te amó así.

Stilicho

Perdonaste a casi todos mis hombres de origen bárbaro, también tienes compasión.

Alaric

No es compasión, es odio por Roma, ellos también destruirán un día. Pero quiero que sepas que de mis fantasmas eres el que más quiero. (Besa los labios de Stilicho, luego este marcha a su propio rincón)


(Estruendo, aparecen las tres mujeres, cargan consigo a Honorio)

Mujer Uno

Has cumplido tus designios.

Mujer Dos

Cumpliste tu thelos.

Mujer Tres

Y Aquí te traemos tu merecida recompensa.

Alaric

Mujeres idiotas, creen que soy su esclavo, o una víctima del destino. Te reconozco Hecatea, señora del destino, las reconozco furias, hijas de los deseos humanos, portadoras de la fortuna y los hilos de la vida. Sepan que desprecio su premio, así como desprecio sus servicios.

Mujer Uno

Ingrato.

Mujer Dos

No se habla así a las Parcas.

Mujer Tres

Nosotras te dimos tu furia.

Alaric

Y a otros les diste el sueño. No hay gracias en ustedes señoras, y para ti Emperador, Honorio César, tengo un agradecimiento, pues tú fuiste quien destruyó el sagrado Imperio, tú saqueaste las iglesias y trajiste a la plaga de los Hunos.

Emperador

Perdona mi vida.

Alaric

La perdono, pero eres tu el loco que lloró lágrimas por un pollo llamado Roma, y mataste a Stilicho… tu condena no es la muerte por mis sagradas mano, tu muerte es gobernar otros catorce años, casarás a tu hermana menor, con Ataulf, luego tus sobrinos te quitarán el nombre y otro godo se sentará en tu trono.

Emperador

El imperio es sagrado.

Alaric

Sólo el odio, cuando es sincero y limpió, es sagrado, tu imperio se perderá en el sueño.

Mujer Uno

Eres un dios

Mujer Dos

Eres Prometeo.

Mujer Tres

Eres la mancha en la tierra que va a erradicar a los dioses.

Alaric

No, retírense, no soy nada de eso. Soy un hombre, no hay nada más sagrado que un mortal, sus pensamientos, sus dolores y su épica. Su historia es libre, ni siquiera ustedes fantasmas grises mandarán sobre mí. Escojo las sombras, si me olvidan sería feliz, pero eso no está en mis manos.

Mujeres

Has de dejar este mundo entonces, has traicionado a la raza de los hombres.

Alaric

¿Quitarme la vida? No viejos espectros, eso no está en sus manos, yo ya estoy muerto, mi odio lo ha hecho, he destruido al imperio que brillaba en el sol, no me queda otra cosa más que morir.



(Bajan las luces, salen los fantasmas y las mujeres, Alaric grita como si su alma se desprendiese de su cuerpo)

Alaric

Que se cierren las noches…

Escena IV


( Frente al cadáver de Alaric, comienza a llover. Entran los godos, Ataulf, Emperador y el Romano Dos, suenan tambores fúnebres, ruido de agua corriendo)



Emperador

( Luce más pomposo, entero)

Bienvenidos hermanos, el gran Alaric ha muerto. Nuestra guerra no tiene sentido ahora

Ataulf

No vengo a pedirte una tregua, vengo a dártela. Sacaré las tropas de la península romana, marcharé hacía el oeste. Pero antes tenemos que pagar nuestros pecados.

Emperador

Yo no tengo pecados por los que pedir perdón, el Papa me confiesa todos los viernes.

Romano Dos

(A Ataulf)

Yo tengo mucho que confesar, soy tu hermano y te ayudaré a enterrar a tu dios, mis hombres no actuarán contra ustedes, ambos seguimos a un hombre mejor que nosotros, ahora ellos están muertos, Ataulf, sólo te pido que nadie toque su cadáver, no somos dignos de hacerlo.

Ataulf

Así se hará, respeto tu honor soldado.

(A los Godos)

Marchen a lo alto de las montañas, detengan el cause del río, en el lecho del río le daremos sepultura, luego volverán a correr las aguas, dejando intacto al mejor de nosotros.

(A los Romanos)

Migren sus corazones a otros polos, sus corazones ya se secarán pronto.

Godo Uno

Habrá tormenta pronto, debemos actuar con prisa.

Godo dos

Los dioses han de llorar la caída de uno de los suyos.

Emperador

Hagan lo que quieran, sus palabras hieren mis oídos, después de todo esta ya no es mi historia.


(salen los romanos)




Ataulf

Ya se acabaron las glorias para los hombres. Lleven el cuerpo, que comience nuestra caravana, aquí acaba la leyenda y comienza la historia.


(se apagan las luces, los tambores se hacen más fuertes)


Fin